¡GRACIAS A TOD@S! Presentación de ‘Caladas de Cuba’, by Gloria Nicolás

Destacado

Muchísimas gracias a todas las personas que nos acompañaron en la presentación de ‘Caladas de Cuba’ en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia, el pasado 23 de junio. Fue la Noche de San Juan más especial: conseguimos recaudar 940 euros que se han destinado ya a Cruz Roja para apoyar el proyecto de atención a refugiados en la Región de Murcia. Agradecido estoy por haber contado con el director de La Verdad, Alberto Aguirre de Cárcer, un periodista por encima de todo (y eso ya merece todos nuestros respetos), y Juan Antonio Balsalobre, cooperante y coordinador del programa de refugiados de Cruz Roja, que nos relató las necesidades ingentes que hay para atender a estas familias que por cualquier motivo (conflictos bélicos, discriminación sexual, ideología…) tuvieron que empezar una nueva vida en otro lugar haciendo uso del derecho de asilo. Es una suerte contar con tantos amigos y que ‘Caladas de Cuba’ contribuya de forma positiva a ayudar a otros a orientar sus vidas con más esperanza e ilusión. El periodismo, como siempre, al servicio de la sociedad. Enhorabuena a todos, porque este no es solo un proyecto nacido en la intimidad de un periodista. Hemos visto que somos capaces de ir mucho más allá.

Gracias siempre a la fotógrafa Gloria Nicolás por estar siempre en el ojo del huracán. Eres una excelente profesional y cada día te queremos más por cómo eres y por todo lo que nos aportas. No sé qué haríamos sin ti. Gracias por estar siempre a mi lado.

Gracias a María y Paloma Jover Madrid por la colaboración logística, y a todas las personas que están comprando el libro (disponible en la Librería Educania, en la calle Sociedad, nº 10 de Murcia). Verdaderamente honrado por el apoyo. Os quiero.

Manuel Madrid 02/07/2017 amarasamerica@gmail.com

 

‘Caladas de Cuba’ en manos del periodista cultural Antonio Arco

Destacado

Aprovecho este post para dar las gracias a Antonio Arco, periodista cultural y crítico teatral de La Verdad, por todas sus atenciones a ‘Caladas de Cuba’, que encontraron eco en las páginas del periódico unos días antes de la presentación del libro. Siempre provoca intriga conocer qué pueden pensar los otros sobre tu trabajo, cuando detrás hay tanto tiempo invertido y tanta paciencia, y también tanta desesperación. Me siento realmente honrado por el trato dispensado, por haber creído que este libro podía despertar interés periodístico. El hecho de tener compañeros como Antonio Arco y Nacho García, un fotógrafo comprometido con la excelencia (y así lo demuestra cada día), me hace sentir un privilegiado. Muchas gracias por permitirme aprender cada día algo nuevo, y por compartir tantos momentos. Gracias a la Redacción de La Verdad por tantas palabras de ánimo estos días, y por el apoyo recibido desde el primer momento. Verdaderamente agradecido por trabajar con vosotros y por mejorar cada día.

————————

TE ESPERO EN LA HABANA

El periodista Manuel Madrid publica la crónica de viajes ‘Caladas de Cuba’. El libro-objeto, diseñado por el estudio murciano F33, se presentará el viernes en el Centro Cultural Las Claras

http://www.laverdad.es/culturas/libros/espero-habana-20170621011819-ntvo.html

Antonio Arco / La Verdad / 21/06/2017

A1-1202845456.jpg

Juan Antonio Balsalobre (Cruz Roja Murcia), Manuel Madrid y Alberto Aguirre de Cárcer (director de La Verdad), en la presentación de ‘Caladas de Cuba’, en el Centro Cultural Las Claras, de Cajamurcia. Fotografía de © Vicente Vicéns / AGM

Le gusta a Manuel Madrid (Murcia, 1979) esta experiencia escrita del novelista cubano Abilio Estévez: «Tocar un pecho, besar unos labios, es lo más cercano que puedes estar de la libertad». Madrid, periodista de información municipal y columnista de ‘La Verdad’ -a él le gusta definirse como reportero-, presenta su nuevo libro-objeto, cuya poética y atractiva factura ha diseñado el estudio murciano F33. ‘Caladas de Cuba. Crónica del verano del deshielo’ -los beneficios obtenidos por su venta se destinarán al programa de refugiados de Cruz Roja en la Región de Murcia- es una apasionada crónica de viajes que tiene su precedente en la anterior publicación del autor, ‘Amarás América. Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia’ (2014). Como a Werther, lo que le roe el corazón a Manuel Madrid (preciso como un cronómetro, misterioso como un espejismo) es la fuerza devoradora que se oculta en toda la naturaleza. Quiere convertir la mejor parte de su vida en un viaje sin fin: a Ítaca, al cielo, al infierno, al confín del mundo, al corazón herido de las gentes, al placer caprichoso que encierra la belleza.

«Contradictoria, polvorienta, paranoica, salsosa, electrizante y también calenturienta», así es Cuba para Manuel Madrid, «como una canción de La Lupe». Y allí ha comprobado la existencia de «vidas de sacrificio y cuerpos de tentación por donde corre ‘la energía espesa’ que procura goces eternos». «Cualquiera que viaje por primera vez a Cuba», indica, «y mantenga los sentidos en alerta podrá comprobar que aquí la vida es un constante trueque: poco queda al margen del disimulado tráfico de influencias». «Basta con internarse en las cuarterías», añade Madrid, «para verificar los desgarros del desvanecido y empolvado idealismo revolucionario».

«La vida de los cubanos transcurre entre la realidad y la fantasía». La vida de una «gente apasionada por naturaleza, retumbante con lo superfluo y disimulada con lo importante. Un pueblo con afición a la novelería, con ansias de novedad y con ingenio demostrado para sobrevivir a todo». Precisa Madrid: «Yo no soy un poeta». Pero Cuba se le antoja «uno de los lugares más poéticos del mundo conocido». Y, así, «como el pintor de batallas, o como el fotógrafo de guerra, por un momento me obsesioné con que yo también podía ser capaz de pintar un aguafuerte utilizando como único instrumento la palabra. Este fue el primer reto con ‘Caladas de Cuba’: componer la estampa de un instante».

A1-1202715072.jpg

Escalinata del Palacio Almodóvar, Murcia. © Nacho García 20/6/2017

Intenta el periodista trasladar al lector las emociones y experiencias de «casi tres semanas en la isla en un momento de trascendencia histórica, en los días previos a la reapertura de embajadas en La Habana y Washington tras más de cinco décadas de distanciamiento». «Tenía que intentar», cuenta Madrid, «como el retratista con su paleta, o el camarógrafo con la luz, revivir lo vivido conjugando verbos y sonidos, evitando las expresiones de oráculo, sin enmascarar ninguna conmoción que aquella panorámica me brindaba».

Él mismo se ha preguntado: «¿Por qué ese empeño? ¿A qué cuento esa obsesión cuando hay tantísimos reporteros y cuando yo solo soy un sencillo redactor de noticias locales? ¿Por qué este viaje era una experiencia merecedora de ser recordada para siempre, al menos, por mí?». Pues, sencillamente, porque «nunca he querido olvidar Cuba». Y porque «esos días no era consciente de que en la isla se había roto algo y porque al volver nada iba a ser igual. Con una lucha interna para retener aquel tiempo de felicidad escribí esta crónica, que desde el principio concebí como un regalo. ‘Caladas de Cuba’ es un regalo. Simplemente eso». Madrid deseaba que su nuevo libro, cuya edición ha financiado, «fuera una joya. Un objeto capaz de procurarnos la ‘felicidad eterna’ que llegué a sentir en ese momento».

Una felicidad que atravesaba todos los sentidos, las puestas de sol, las risas que brotaban de patios y balcones, la belleza del verde majestuoso, el sonido del son, unas manos entrelazadas… «Encontré en La Habana -cuenta- una ciudad tentadora, un estallido sensorial. Pinar del Río y Viñales me parecieron una vuelta al origen de la vida, lugares para reconciliarse con el mundo. Cienfuegos es un sueño para los arquitectos de hoy. Trinidad parecía un capricho bellísimo, y el Valle de los Ingenios, un infierno edénico. Santa Clara tenía algo de mortuorio…». «Cuántos nombres, personas, lugares e historias desearía retener eternamente… Pero la memoria es frágil, escurridiza y de lo más traidora», sabe Madrid, ante quien durante el momento de la escritura del libro, «Cuba aparecía en mi mente como una florida jaula cuyos habitantes veía como pajaritos entretenidos en el trapecio, picoteando de puro aburrimiento el alpiste, mojándose la lengua con agua dosificada y de algún modo permitiéndose la única distracción de ver el mundo entre rejas y estar al acecho del primer descuido del celoso amo del calabozo. Así fue como empecé a creer que podría con el olvido, porque, insisto, todo aquello que vi, o que sentí o que paladeé ese verano no debía esfumarse sin más».

 

A1-1202715053.jpg

Sesión de fotos en el Palacio Almodóvar. Gracias a © Nacho García.

Lo tuvo claro, los cinco primeros capítulos se titularían ‘Libertad’, ‘Deseo’, ‘Fidelidad’, ‘Imaginación’ y ‘Porvenir’. El último, ‘Añoranza’, surgió más tarde. «El resultado es un potaje tropical donde cada tropezón oculta una microhistoria. Espero que no haya quedado ni espeso ni caldoso», dice el autor de ‘Caladas de Cuba’, donde espera que el lector se encuentre «con todos los ingredientes de una isla congelada en el tiempo, pero ansiosa por saborear un cambio».

En uno de sus sones universales, el poeta Nicolás Guillén incluye una adivinanza de la esperanza: «Lo mío es tuyo, lo tuyo es mío; toda la sangre formando un río». «La Cuba que aparece en mi libro», resalta, «no condena ni es excluyente, ni es anti ni es procastrista. Es una Cuba que solo tiene correspondencia con la mirada del ‘indio de guerra’ que viene conmigo, como me dijo Aurora, una maliciosa santera de Regla despierta como las lechuzas». La tal Aurora, ¡menuda es!: «Tras pasarme por el cuerpo un manojito de albahaca», narra Madrid, «concluyó que yo había ido a la isla ‘con misión de San Lázaro’ y que aquí iba a encontrar la tranquilidad espiritual porque me habían salido ‘muy malas las parejas’ y me habían vuelto ‘como loco’, decía». Madrid ríe recordándola.

‘CALADAS DE CUBA’ A BENEFICIO DE LOS REFUGIADOS Y DE CRUZ ROJA EN LA REGIÓN DE MURCIA

Destacado

CUBA LIBRO 3

‘Caladas de Cuba’. Capítulo ‘Imaginación’. Foto: César Ordoño (F33).

El Centro Cultural Las Claras, de la Fundación Cajamurcia, acogerá el próximo viernes 23 de junio, a las 19.30 horas, la presentación benéfica de ‘Caladas de Cuba’, el último proyecto editorial del periodista Manuel Madrid (Murcia, 1979), una crónica periodística ambientada en 2015, en el verano del deshielo, coincidiendo con el restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos tras más de 50 años de hostilidades. El libro, una edición exclusiva concebida como “un regalo para amantes de la bibliofilia”, ha sido diseñado por el estudio F33 e impreso en Murcia en los talleres de Tipografía San Francisco. El director del diario ‘La Verdad’, Alberto Aguirre de Cárcer, y el cooperante Juan Antonio Balsalobre, uno de los rostros del Año Europeo del Desarrollo y actual coordinador del programa de atención a refugiados en la Región de Murcia, presentarán esta obra especial cuyos beneficios (15 euros cada ejemplar) serán donados a Cruz Roja para colaborar con los proyectos de refugiados, los grandes olvidados de los conflictos. 

CUBA LIBRO 2
Un diseño de F33 (Joaquín Martínez, David Brugarolas y César Ordoño)

‘Caladas de Cuba’ narra el sentir cotidiano de un pueblo en los días previos a la reapertura de embajadas en La Habana y Washington, acontecimiento histórico con el que los dos países avanzaban en el proceso de normalización de sus relaciones bilaterales. En la tradición de las grandes crónicas de viajes, Manuel Madrid, que ejerce como redactor y columnista en ‘La Verdad’, asumió el reto de contar, a modo de ensayo periodístico, cómo afrontaban los cubanos este episodio de su historia. Pensamientos, sentimientos, perplejidades, ilusiones y recuerdos dan forma a un relato construido sobre las emociones inevitables que asaltan a todo viajero en una primera incursión en la isla. ‘Caladas de Cuba’ aborda la realidad cubana en seis capítulos a propósito de la libertad, el deseo, la fidelidad, la imaginación, el porvenir y las añoranzas que sienten las gentes del campo y de las ciudades de la mayor de las Antillas.

CUBA LIBRO 1

‘Caladas de Cuba’. Capítulo ‘Deseo’. Foto: César Ordoño (F33)

El poeta murciano Francisco Sánchez Bautista aprecia “un realismo conmovedor” en las páginas de ‘Caladas de Cuba’, una crónica “hermosa y colorida” tocada por la “épica de la desgracia” que tiene como escenarios las calles de La Habana, Pinar del Río, Santa Clara, Cienfuegos y Trinidad, ciudades del occidente de la isla donde se palpaba en aquellos instantes apetencias irrefrenables de cambio en cualquier orden. El azul hiriente del mar Caribe y esas referencias omnipresentes (palmeras barrigonas, plataneros, cañamelares, sembradíos de tabaco…) en el paisaje aparecen constantemente en un escenario turbador donde, según Manuel Madrid, “siempre hay un extraño que asoma por un ventanal o se encarama al voladizo más alto para soltar la mirada, descubrir algo capaz de relegar la mismidad y generar puras evasiones transitorias…”. En palabras del autor, “Cuba sigue siendo, con sus malditos agravios, con sus alegatos desatendidos, sus cajas de truenos, sus vedados, sus dinastías, sus ruegos sin réplicas y sus palabras mudas, un asombroso y regalado cosmos con espinas de pargo en las orillas. Y nada, ni la naturaleza desbocada, ni los totalitarismos, han logrado hundirla”.

La obra, de 215 páginas y un diseño artesanal que emula las antiguas cajas de madera para guardar los habanos, con una vitola o anilla reutilizable como marcapáginas, describe la poética de una existencia vigilada en una sociedad con marcadas esencias hispánicas y se concibe como un potaje tropical donde se entremezclan la utopía, la esperanza y, pese a todo, la vida.

‘Caladas de Cuba’ es el tercer libro de Manuel Madrid, que publicó en 2008 ‘La herencia de Pedro Roca Saura’, biografía sobre el fundador de Ifepa y promotor del movimiento solidario de Murcia con Malí, y en 2014 el libro de viajes ‘Amarás América’, crónica de sus experiencias como cooperante y voluntario social en México, Brasil y Bolivia entre los años 2005 y 2008. El autor ha continuado con ‘Caladas de Cuba’ un proyecto de educación para la comunicación iniciado con ‘Amarás América’ con el que reivindica la necesidad del periodismo como medio para fortalecer las sociedades y sus derechos asociados, como el de la libertad de expresión.

MURCIA 14/06/2017

Ecos de Cuba (Con permiso de una ‘islada’ de Vigo)

Destacado

Mi amiga de Vigo Victoria Abreu, que también es una poeta con una sensibilidad supina, me envía esta carta a mi muro de Facebook, con sus primeras reacciones, qué alegría, tras tener en sus manos ‘Caladas de Cuba’. Qué emoción saber que este libro está ya entre tanta gente querida como los buscadores de voces de Talleres Islados (http://talleresislados.net/), compañeros todos con una pasión común: la lectura y la (mejor) literatura. Espero que pronto podamos reencontrarnos en la isla en la santa casa de Mariona Fernández y Josep María Fontserè.

http://talleresislados.net/las-caladas-cubanas-de-manuel-madrid/#respond

“Un mediodía, entras en el portal de casa y de tu buzón sobresale un paquete de Correos. En estos tiempos, que hasta las facturas las recibimos por carta electrónica, lo único que se acumula en los buzones es la propaganda de la óptica, de pintores, ofertas de combos de internet, de estampitas de la virgen de Fátima… Y abres el buzón, y lees el remitente y vuelves a sentir una emoción olvidada, cuando las novedades de amig@s y conocids no eran inmediatas, llegaban con el sabor de un camino recorrido en el universo sensorial; manoseabas la carta, la olías, demorabas su apertura para disfrutar un poco más de esa expectación y de las sorpresas que te aguardaban. Rasgabas el sobre y “voilá”, letra escrita a mano, caligrafía única de cada persona con palabras dedicadas exclusivamente a ti… sensaciones olvidadas.

CALADAS EN VIGO

Caladas de Cuba en la casa de Victoria Abreu, en Vigo (Pontevedra).

Abres el paquete y aparece un maravilloso libro sobre Cuba, una espléndida caja de puros habanos repleta de impresiones, relatos, encuentros, opiniones, datos, historia… enmarcada con los colores blanco, azul y rojo de una delicada vitola de Manuel Madrid. ¡Man mad, es uno de los mejores regalos que he recibido en mucho tiempo! Un libro delicioso que me ha hecho revivir los mejores momentos de mis viajes a Cuba (mi cuerpo y mi alma necesitaban unos daikiris que me tomé en A Lideira, https://www.facebook.com/A-Lideira-2124509911107448/, a ritmo del son y viendo las fotos que le hizo Rafa a Compay Segundo en sus tiempos del Malecón vigués).

Manuel Madrid, periodista de “La Verdad” de Murcia, narrador de viajes, enamorado de América Latina, https://amarasamerica.wordpress.com/, ¡qué suerte haberte conocido en Menorca! grandes Mariona de Talleres y Fontserè de http://talleresislados.net/ ¡grande Jorge Carrión y Marilena! ¡grande todo el grupo que formamos “mendigos de voces” y que seguimos en contacto! …. y grande la frivolidad de convivir con un príncipe moldavo de carne y hueso guapos.

Manuel, sabes que coincido plenamente en tus impresiones sobre Cuba. Hay tres maneras de visitar un país: turísticamente como si en el salón de tu casa te instalan una playa y unos cocoteros; enarbolando la bandera de una utopía política hecha realidad, bandera que te sirve de orejera para ver sólo lo que deseas ver (la foto del Che y el lema de “hasta la victoria siempre” en vivo y en directo, en lugar de en el poster de tu salón); y la tercera como viajero, compartiendo con la gente, viviendo con ellos, escuchando y contemplando la enloquecedora subsistencia de su día a día. No sé cómo ha ido el deshielo en estos dos últimos años; en una isla tan maravillosa y cálida, debería ser agua limpiadora y fructificadora para conservar lo bueno y mejorar el resto.

Leyendo las crónicas de la isla de la fruta bomba te encontraré Bajo El Cejo de Sierra Espuña…”.

CALADAS DE CUBA…

Destacado

IMG_8386Aguacero en el corazón del Valle de Viñales. Julio de 2015. Foto: Manuel Madrid

En julio de 2015 Cuba vivía su “verano del deshielo”. Después de 54 años sin relaciones diplomáticas entre la isla de la fruta bomba y Estados Unidos la historia volvía a poner este lugar del mundo en los anales. Los cubanos esperaban cambios en sus vidas, en su economía, en su día a día… Los medios de comunicación se referían a Barak Obama y Raúl Castro como los artífices del “milagro”. Ya estaban en marcha los preparativos para la reapertura de embajadas. Para el 20 de julio se colgarían las banderas de EE UU en La Habana; y el 14 de agosto ondearían las de Cuba en Washington. ¿Cómo se preparaba la población para ese acontecimiento? ¿Qué se avizoraba entonces? ¿Cuáles eran los anhelos y padecimientos? ‘Caladas de Cuba’ es la crónica periodística de los días previos a esos acontecimientos en la que resuellan los ecos de La Habana, Pinar del Río, Cienfuegos, Trinidad y Santa Clara, un viaje a través de los sentidos por las tierras de Occidente de la isla mayor de las Antillas. Es un libro dedicado a los que han sentido alguna vez la necesidad de seguir su camino, por muy trillado que pareciera. A todos los que toman decisiones con sus vidas y son consecuentes. A los que aman y buscan la verdad, por encima de todo.

La escritura de ‘Caladas de Cuba’ ha sido uno de los ejercicios más difíciles de mi vida, pero he aprendido tanto en estos meses de encierro entre tantos recuerdos que hoy, con la perspectiva del tiempo transcurrido y con las dificultades superadas, admito que también es una satisfacción, de las más grandes que he sentido, poder compartir con todos vosotros este momento. Y, por supuesto, el fruto del trabajo desempeñado. Quería que ‘Caladas de Cuba’ fuera mi regalo para tantísimas personas que salieron a mi encuentro y que me apoyaron con la publicación de ‘Amarás América’ (2014). Todavía me siento en deuda con todos vosotros. De nuevo, GRACIAS por tanto cariño y apoyo. La narración de las aventuras y desventuras vividas en Cuba durante el verano del deshielo es mi respuesta a todo ese aliento de ánimo recibido. Confío en que lo acojáis con el mismo interés, y que disfrutéis nuevamente del encanto de aquel continente que tanto nos ha cautivado. Es un homenaje también a la figura del compañero de batallas, porque siempre hay un testigo de los pasos que damos.

Espero que muy pronto pueda seguir compartiendo buenas noticias y que podáis paladear, por fin, este potaje tropical. Porque los empeños hay que materializarlos y ‘Caladas de Cuba’ no podía quedarse solo en un cuaderno de anotaciones sueltas…

Manuel Madrid

Murcia / 14-05-2017

Seguiremos viajando juntos…

Estado

2014-09-20 17.23.11

Es una satisfacción volver a escribir sobre ‘Amarás América’. Recientemente me han solicitado nuevos libros desde la librería de Diego Marín, y os doy las gracias de antemano, a esos anónimos lectores que han recomendado la lectura de este volumen de crónicas periodísticas sobre esos lugares y esas personas que no van a desaparecer nunca gracias a todos vosotros. De nuevo, os reitero mi gratitud.

Quería también aprovechar esta entrada para enviar un saludo a todos los seguidores del blog desde tantos lugares del mundo. ¡Es asombroso! Me impresiona que la entrada que dediqué al artesano de las barcas de totora del lago Titicaca Paulino Esteban siga siendo la más vista del año, a pesar de que el blog ha estado dormido un tiempo, y que la segunda sea la que dediqué a Galeano, el nuevo nombre del subcomandante Marcos. Es verdaderamente emocionante que estos comentarios sigan interesando a tanta gente, por lo que casi me veo en la obligación de seguir alimentando este blog, que fue concebido para recoger sensaciones, encuentros y momentos relacionados con la promoción de ‘Amarás América’. Nunca imaginé que esto llegaría tan lejos…

Escribir un libro no es difícil. Hay muchos en el mercado. La experiencia me ha confirmado que lo que más interesa al lector no es lo que a veces piensa el escritor. Aún así, hay que mantenerse firme en el propósito, tener claro dónde se dirige uno e intentar llegar hasta ese puerto, por mucho que a veces sobrevengan tormentas. Escribir es vivir. Todo esto no se descubre de la noche a la mañana. La escritura es sacrificada, pero al final siempre hayas recompensas. En mi caso, con ‘Amarás América’ me percaté de que uno puede superarse, que cuando decide enterrar miedos y fantasmas al final lo consigue (aunque surjan otros), y que cada página por venir es un desafío que unas veces queda bien y otras no tanto. Gracias a todos los que me han animado a seguir este camino, a todos los que se han acercado a mi mundo, porque en él también estáis vosotros.

Pronto quiero daros buenas noticias… ¡Seguiremos viajando juntos!

Manuel Madrid                                                                                                                   05/07/2016

Los números de ‘Amarás América’ en 2015. ¡Gracias por las 4.400 visitas! Seguiremos descubriendo juntos América en 2016…

Destacado

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 4.400 veces en 2015. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 4 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

‘Amarás América’, un libro escrito con amor

Destacado

Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Puente Tocinos (Murcia), durante el encuentro con el autor. 05/10/2015

Club de Lectura de la Biblioteca de Puente Tocinos (Murcia), durante el encuentro con el autor. 05/10/2015

El otoño ha vuelto con un nuevo encuentro con lectores de ‘Amarás América’. En esta ocasión, con los miembros del Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Puente Tocinos (Murcia), que dirige la bibliotecaria María Eugenia Lorca. El coordinador del Club, Carlos Gironés, moderó este encuentro con su habitual curiosidad y buen tino a la hora de apuntar en la diana de las intrahistorias de cada obra que cae en sus manos. Fue una nueva oportunidad para desvelar las entretelas de la redacción de las tres crónicas de viajes que componen este libro sobre México, Brasil y Bolivia. Todavía fue más satisfactorio por el hecho de encontrarme casi como en mi casa, como vecino de Puente Tocinos que me considero, así que agradezco doblemente el afecto de mis paisanos. ‘Amarás América’ es un libro escrito con amor, desde la primera a la última página, y ese matiz es algo que captaron a la primera estos sabuesos lectores, que tenían mucha curiosidad sobre el proceso creativo y documental de las historias, sobre el motivo de estos viajes y el miedo que siente mucha gente a vivir experiencias traumáticas, sobre mis recuerdos de esas estancias en América Latina como cooperante y reportero. Como siempre, les animé a seguir leyendo sobre América y a aprovechar siempre que surja la oportunidad de descubrir in situ estas sociedades porqué ese continente atrapa con su magia. Fue una suerte poder conocer América de esa manera, de la mano de tantos amigos y desconocidos, y este libro es un homenaje a todos ellos, para que conmigo, de mi mano, cualquiera que sienta la tentación de leerlo se traslade en cada página al corazón de Tenochtitlán, al Brasil más incendiario y a la Bolivia indígena. Pasa el tiempo, pero mi corazón no les olvida.

¡Ojalá que la nueva aventura periodística que tengo entre manos sea de vuestro agrado! Gracias a todos por dedicar el verano a conocer este libro, que nació con una vocación totalmente altruista y que gracias a todos vosotros no ha dejado de crecer.

Con admiración y emoción, a todos los lectores, ¡GRACIAS!

Manuel Madrid 03/11/2015

¡Una alegría inmensa! El Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Puente Tocinos selecciona ‘Amarás América’ como lectura de verano

Destacado

Ejemplar de 'Amarás América' en la exposición de obras recomendadas de autores murcianos en la librería Educania de la calle Sociedad, Murcia.

Ejemplar de ‘Amarás América’ en la exposición de obras recomendadas de autores murcianos en la librería Educania de la calle Sociedad, Murcia.

Con alegría hemos recibido la noticia de que el Club de Lectura de la Biblioteca Pública de Puente Tocinos (Murcia) ha seleccionado ‘Amarás América’ como lectura de verano. Deseo expresar mis felicitaciones al equipo de coordinación por esta decisión, y confío en que este libro resulte para todos los nuevos lectores una aventura inolvidable. Por supuesto que ya me he comprometido a asistir en otoño a un encuentro con los miembros del Club de Lectura para intercambiar opiniones sobre los tres relatos periodísticos que componen esta trilogía de viajes al corazón de América Latina: ‘El abismo chilango’, sobre la labor titánica de organizaciones civiles como Dinamismo Juvenil para invertir la realidad de los arrabales de la Ciudad de México como La Pastora y que sus habitantes puedan vivir en paz y con igualdad; ‘La curva de los pirilampos’, la historia de siete mujeres vinculadas al Instituto IDEAIS que luchan por ilusionar a las nuevas generaciones consumidas por la droga en el estado de Río de Janeiro, y ‘El beso de la Pachamama’, una incursión en la Bolivia indígena, donde instituciones como la Fundación Machaqa Amawt’a están trabajando de forma denodada para la recuperación y fortalecimiento de los saberes de los pueblos originarios. Tres países unidos por la esperanza y el amor, frente a los que se empeñan en perpetuar en ellos la división, la violencia y el dolor.

‘Amarás América’ forma parte de un proyecto de Educación para la Comunicación que deseamos que crezca en el tiempo, que se amplíe a nuevas geografías y ojalá que en un futuro esa ilusión por el periodismo y por la paz y la igualdad nos lleven a otros lugares donde la realidad tropieza con la incomprensión, el abuso y la violencia ejercida desde todas las formas posibles. Ansiamos que este proyecto, gracias a todos, no muera nunca.

Manuel Madrid 07 /07/2015

María Acho Márquez: “‘Amarás América’ es un torrente de emociones y desafíos para la convivencia intercultural” (Carta de ánimo y agradecimiento de la Fundación Machaqa Amawta)

Destacado

Mujer pensativa entre ichus disfrutando del amanecer en las ruinas de Khonkho Wankane. Bolivia, 2009. Foto: Manuel Madrid

Mujer pensativa entre ichus disfrutando del amanecer en las ruinas de Khonkho Wankane. Bolivia, 2008. Foto: Manuel Madrid

Desde Bolivia me llega estos días una carta que es un regalo de todos mis amigos de la Fundación Machaqa Amawt’a que apoyan y valoran ‘Amarás América’, el libro que nos ha acercado la realidad de los pueblos latinoamericanos y nos ha descubierto el alma y el corazón de tantos lugares y de tanta gente que cada día planta semillas de esperanza, de igualdad y de dignidad. Es un regalo porque pocas veces valoramos la transformación que nos producen los viajes que emprendemos, y me atrevo a pensar que nuestro paso por Bolivia fue un torrente de inspiración y de aprendizaje tanto para los miembros de la Fundación y todos los alumnos y colectivos con los que están en contacto como para nosotros, Gloria Nicolás y yo, humildes reporteros con ansias de conocimiento. Bolivia es para cualquier aventurero que quiera conocer el mundo un espejo multicolor que refleja toda las grandezas y vilezas de un continente herido en lo más profundo que trata de recomponer su historia y su personalidad y mirar al futuro libre de personalismos y de los fantasmas pasados. Bolivia nos abre las puertas para asombrarnos con su inesperada diversidad cultural, su riqueza étnica y lingüística y su monumental (y brutal) geografía.

Gracias, María Acho, por compartir con todos los lectores y amigos de ‘Amarás América’ tus impresiones sobre este proyecto de educación para la comunicación del que eres un pilar esencial. Gracias por tu comprensión, por tu generosidad, por tu mirada desprejuiciada, por tu aportación para que ondee en tu país la bandera de la solidaridad.

Gracias a todos los amigos de la Fundación, a don Isaac Ticona y a doña Luz Jiménez, actual rectora de la Universidad de Sucre, por tantos gratos momentos compartidos. En este libro está todo lo que aprendimos de vosotros para que inspire a otros pueblos del mundo a vivir sin abandonar jamás la lucha y el tesón por proteger los saberes indígenas.

Con todo mi amor,

Manuel Madrid / Junio 2015

————-

Madre alimentando a su hijo. Khonkho Wankane, Bolivia. 2008. Foto: Manuel Madrid

Madre alimentando a su hijo. Khonkho Wankane, Bolivia. 2008. Foto: Manuel Madrid

‘Amarás América’, por María Acho Márquez

Amarás América es una aventura íntima por territorios, identidades, culturas, idiomas, sabores y sensibilidades de México, Brasil y Bolivia. Manuel Madrid describe con pasión y vocación periodística (que más allá de definirlo profesionalmente, complementa su capacidad de sentir, percibir y vivir) las realidades latinoamericanas complejas, con comunes denominadores entre sí, pero diversas como solo ellas pueden ser.

Nos permite recorrer países, a través de historias que nos ayudan a ver: la herencia indígena basal (incluso arquitectónica) y la riqueza de las interrelaciones y dinámicas del mestizaje en México; podemos sentir el calor climático y humano de Brasil, tierra que desborda de optimismo y romanticismo, en medio de grandes diferencias y retos sociales; y una Bolivia con reivindicaciones indígenas, muchos cambios producto de su pasado colonial y condiciones contextuales que definen su presente y futuro.

Gloria Nicolás, María Acho y Manuel Madrid, en el barrio de Miraflores. La Paz, Bolivia. 2008

Gloria Nicolás, María Acho y Manuel Madrid, en el barrio de Miraflores. La Paz, Bolivia. 2008

En medio de estos pasajes no podemos dejar de sentir empatía, dolor y/o alegría con historias concretas y proyectos sociales que realizan servicios en comunidades vulnerables a la pobreza, discriminación y violencia. Específicamente, Fundación Machaqa Amawta, que apoya a poblaciones indígenas, en área rural y urbana, con desventaja socio económica en Bolivia, valora ‘Amarás América’ como un maravilloso medio que toca venas neurálgicas de la contemporaneidad boliviana y las difunde en unas páginas que recogen el “ajayu–energía vital” y la esencia de nuestra organización que tuvo la satisfacción de contar con el trabajo voluntario de Manuel Madrid y Gloria Nicolás (admirable fotoperiodista) en el invierno de 2008. Ambos se implicaron, de forma sensitiva y profesional, con las comunidades indígenas aymaras, con personas adultas y jóvenes que creen en la filosofía del “vivir bien” y con dignidad.

Creemos que la vida nos dio la oportunidad de entrecruzar nuestros caminos y generar un aprendizaje mutuo que aún retroalimenta nuestras vidas personales y colectivas. Manuel, te agradecemos por acompañarnos y dejarte acompañar en el recorrido por esa América profunda que no hace más que generar un torrente de emociones y desafíos para la convivencia intercultural.

Jallalla jilata!!!

En buena hora hermano!!!

María Acho MarquezLa Paz – Bolivia / Junio 2015

——-

Carretonazo de los cargadores en 2009. La Paz. Bolivia.

Carretonazo de los cargadores en 2009. La Paz. Bolivia.

Y aprovecho aquí para recordar un episodio, quizás el más emocionante de ‘Amarás América’, del que nos sentimos la mar de orgullosos por haber contribuido a gestionar algo impensable. Que los cargadores de frutas y verduras (aparapitas) de Bolivia pudieran tener un seguro de salud para ser tratados de sus problemas de insuficiencia renal. La Fundación nos pidió que colaborásemos en una exposición y un reportaje sobre la vida laboral pésima que tenían estos profesionales, uno de los colectivos peor valorados en el país, tratados como animales de carga, y de ahí surgió una exposición de fotografías con un texto sobre la dura realidad de Don Hilarión y tantos otros compañeros. Fue una sorprensa increíble recibir en 2009 una correo electrónico de María en el que nos felicitaba el año nuevo y en el que nos informaba del ‘carretonazo’ y de los logros conseguidos con el Ministerio de Salud por estos cargadores de lazo o pita. Así nos informaba María de lo que había sucedido en Bolivia tras aquella exposición.

“Pues es cierto, y aunque no lo creas, nosotros también los recordamos allí en Khunkhu. En especial cuando a Gloria la estaban entrevistando y escuchamos su voz llamando a Manuel porque, según ella, él hablaba mejor en esos casos…

Les enviamos a los dos todas las energías positivas del año Nuevo Aimara y que se cumplan todos sus sueños. Jallalla también.

Otra cosa que quiero contarles es que por fin se consiguió un seguro de salud para los cargadores el día de ayer en el denominado “carretonazo”.

Carretonazo para reivindicar los derechos de los cargadores de La Paz. Bolivia, 2009

Carretonazo para reivindicar los derechos de los cargadores de La Paz. Bolivia, 2009

El carretonazo fue muy bonito. A las 8:30 nos reunimos en el multifuncional de El Alto (representantes de los sectores que están en la federación de La Paz y los de la Fundación), se hizo una waxt´a y luego se procedió a bajar en una marcha por el camino viejo por la Collasuyo, la Huyustus, la Terminal, la Montes, El Prado hasta el Ministerio de Salud, donde fueron recibidos por el Ministro y luego llegó el Ministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Sacha Llorenti. Ahí se firmó en convenio que indica que en sus centros cercanos serán atendidos gratuitamente con exámenes concretos como el de riñones, pulmones, tuberculosis y otros más que no recuerdo. Luego salieron a la puerta del Ministerio para leer el convenio para los que quedaron a fuera. También les entregaron guantes y después se hizo el apthapi en la plaza del Estudiante.

Los caragadores quedaron muy emocionados y valió la pena bajar a pie, ahora hay que hacer seguimiento para que se cumpla. Se invitó a algunos medios, pero la suerte fue que todos los medios estaban en puertas del Ministerio de Salud porque había otro grupo que estaba reclamando algo y el ministro tenía que hablar lo de la gripe H1N1 y no se qué más, entonces como nos vieron llegar un montón ya todos se lanzaron sobre don José Luis. Todo estuvo a favor. Por lo pronto la noticia salió en La Prensa.

El Sacha se comprometió buscar una entrevista de los cargadores con el Presidente.

Les envió la foto del periódico La Prensa y el artículo.

Bueno, al respecto, les comunico que ustedes son también parte importante de este logro porque con ustedes y la exposición surge la idea y necesidad de gestionar esto. Ahora es una realidad. Es increible como las cosas tan pequeñas se pueden volver en algo tan significativo para la gente. Quizá nos corresponde darles un gracias muy grande. ¡Jallalla!”

——

Es increíble, en efecto, cómo las pequeñas aportaciones ayudan a transformar realidades.

De nuevo, agradecido y emocionado. Enhorabuena por todo a la Fundación Machaqa.

Mario Crespo: “La realidad de América es tan adictiva que no necesita ninguna trama de ficción” (Una noche entre amigos en el Casino de Alcantarilla a cuenta de ‘Amarás América’)

Destacado

Consuelo Rosique, Manuel Madrid y Mario Crespo, en Alcantarilla.

Consuelo Rosique, Manuel Madrid y Mario Crespo, en Alcantarilla.

El Círculo Industrial-Casino de Alcantarilla acogió el pasado viernes la presentación de ‘Amarás América’, en un nuevo encuentro con amigos y lectores. Fue una brutal alegría volver a encontrar, sano y salvo y con su natural benignidad, a Mario Crespo, exredactor jefe del diario ‘La Opinión’ y uno de esos periodistas de los que uno no puede permitirse perderlo como referencia. Su ‘Verde Desierto’ era una columna que para los iniciados en el mundo de la información fue una suerte de sagrada escritura por su atrevimiento, su sano discernimiento y su vitalista vehemencia. Siempre me pregunté por qué puñetas Mario dejó de escribir esos artículos, y daría lo que fuera, incluso promoviendo colectas, para que pudiera volver a deleitarnos con ellas. De veras, Mario, tu presencia en el panorama mediático es más necesaria que nunca. Cuánta gente tendría que disfrutar de tu amor por la naturaleza y del frescor de tu espíritu. No puedes privarnos de ese placer a todos los lectores que deseamos leer de nuevo tus salvas por este planeta lastimado.

Consuelo Rosique, coordinadora de los encuentros literarios del Casino de Alcantarilla, presentó el acto, “muy familiar”, como recordó Consuelo, una promotora cultural motivada con el disfrute de la lectura y de los encuentros con autores murcianos en Alcantarilla, un municipio ávido por ser reconocido más allá de sus tópicos. Mario Crespo recordó en su presentación cómo fue su relación conmigo en ‘La Opinión’, y destacó especialmente la inquietud que siempre tuve por escribir y comunicar: “Yo tuve el placer de leer casi todos sus textos antes de que se publicaran, y además de manejar muy bien el lenguaje, herramienta básica que no todos los periodistas dominan, tenía una sensibilidad para elegir los temas. Tenía la capacidad de poner el foco en detalles sobre los que otros periodistas pasaban sin verlos, y con ellos construía grandes reportajes. Esa es una de sus virtudes. Una vez lo mandamos al cementerio a realizar el típico reportaje de Todos los Santos, y en lugar de hablar de cosas comunes buscó y dio con la tumba de una señora de la farándula de vida disipada y nocturna, y la forma en que contaba su historia, entre la realidad y la fantasía, fue maravillosa. Recuerdo otra información sobre una pareja de ancianos afectados por la avenida Miguel Induráin, Pedro y Violante, que iban a ser expropiados y les daban un piso por su casa de huerta, que se negaban a dejarla porque no querían dejar su parcela de tierra. Y la manera en la que nos contaba ese desalojo y ese drama llamaba la atención. Y él aportaba muchos puntos de vista diferentes, en los toros, por ejemplo, contaba todo lo que veía en los tendidos, y hacía contracrónicas, una crónica desde otra perspectiva, describiendo la afición de otro modo. Su punto de vista siempre ha sido diferente, además de su sensibilidad y de su capacidad para escribir. Estamos ante un gran contador de historias, y yo me preguntaba también si esto sucedía en Murcia qué no será capaz de hacer este hombre si se fuera a conocer otros lugares”.

Con Mario Crespo en el Casino de Alcantarilla. Mayo 2015

Con Mario Crespo en el Casino de Alcantarilla. Mayo 2015

Visión historicista del libro. Mario Crespo hizo alusiones a las tablas que el periodismo mundano proporciona para llevar a cabo otro tipo de escritura, y se refirió a ‘Amarás América’ como “un libro difícil de encasillar”: “Me pregunto en qué epígrafe estarán clasificando los bibliotecarios este libro, porque es un texto muy personal. No pertenece a un género literario al uso, no es una guía de viajes ni un reportaje periodístico. Tiene una visión historicista clara, desarrolla numerosos aspectos históricos. Viajó a estos tres lugares para observar el trabajo que realizan asociaciones sociales sin ánimo de lucro, tuvo contactos con ellos y se decidió a conocer el trabajo de esas organizaciones. Y a partir de ahí narra en primera persona, pero centrándose en la gente, describiendo lugares y pobladores con los que tuvo contacto, es decir, no son sus vivencias, sino las de los otros las que él pone en nuestro conocimiento. E introduce en el relato referencias históricas que vienen muy bien para contextualizar el viaje, como por ejemplo en México la conquista de Hernán Cortés. Yo creo que algunas historias se las ha inventado, porque entra en la mente de personajes que vivieron hace 500 años. Y ‘Amarás América’ tiene una clara visión historicista. Ahí tenemos, por ejemplo, documentado el viaje al exilio de Ramón Gaya o la vida de Frida Kahlo. No es un libro de ficción ni una novela, y no necesita serlo para enganchar. La realidad de América es tan adictiva que no necesita ninguna trama de ficción, como sería el propósito de una novela. Es un libro con interés periodístico, por supuesto. Tiene calidad literaria, con bastantes aspectos históricos, pero no es un tratado de historia, con interesantes reflexiones personales, las de un viajero que se adentra en ese mundo. Yo también he viajado a América y crea una fascinación en la persona en todo, en la forma de hablar, en los paisajes y costumbres, y vuelves impresionado, pensando que todo lo que has vivido deberías recogerlo en un libro, pero a diferencia de los demás, que solo lo pensamos, Manuel sí que lo ha escrito. Es un libro de lectura amena, no facilona, y por tanto requiere mucha atención. Yo lo recomendaría mucho como lectura de verano, porque con solo un libro tienes todo lo que necesitas, y además está dividido en tres partes, con capítulos cortos y ligeros”.

Mario Crespo, Manuel Madrid y Consuelo Rosique, en la presentación de 'Amarás América'. Mayo 2015

Mario Crespo, Manuel Madrid y Consuelo Rosique, en la presentación de ‘Amarás América’. 2015

Agradezco a Mario Crespo sus palabras tan hermosas, y a buen seguro que las asumo desde el respeto y la admiración que me profesa. En esta noche en Alcantarilla recordé lo difícil que es el ejercicio de la columna periodística, a propósito del ‘Verde Desierto’, y también hice mención a un suplemento pionero en la prensa por su tratamiento de las noticias relacionadas con el medio ambiente, ‘Entorno’: “El periódico nos roba muchas horas de la vida, pero es posible escribir quitándose horas de sueño. Siempre tuve la inquietud de viajar, y recuerdos dos viajes que realicé de niño en tren con mi colegio, el CEIP Juan Carlos I de Llano de Brujas, a Salamanca y Toledo, y a Sevilla y Córdoba. Eran viajes que organizaba Renfe para los colegios, y yo creo que aquellas travesías, que duraban días, me incitaron a seguir explorando el mundo que había más allá de la Vereda del Capitán, que era el lugar donde me había criado. Años después estudié Periodismo e inmediatamente comencé a trabajar en prensa, y siempre tuve una espina clavada de no haber podido realizar otros estudios de posgrado, y el voluntariado internacional fue una manera de completarme como profesional y como persona, de ahí estos viajes a México, Brasil y Bolivia que emprendí en vacaciones a lo largo de varios años”.

A los asistentes de este encuentro literario les hablé de la colonia La Pastora, uno de los barrios de la sierra de Cuautepec, en la periferia del DF, donde Dinamismo Juvenil, una organización social muy modesta, casi familiar, desarrollaba una intervención comunitaria para prevenir la droga y el delito. “Son barrios difíciles de gestionar por los estragos que causa el narcotráfico y la delincuencia organizada, y un ejemplo claro es la desestructuración familiar”. Les hablé de los teporochos y de los marihuanos violentos que esperaban en la puerta del centro de DJ en La Pastora, en muchos casos los mismos padres de los adolescentes que dentro intentaban aprender a vivir y convivir de otra manera, al menos sin tantas tensiones. También hablé de esa falta de cariño que tenemos los españoles al referirnos a los latinoamericanos, a pesar de esos vínculos sentimentales e históricos que nos unen. Y del viaje que realizaron en varios años más de 28.000 intelectuales de fuste que acogió México durante la Guerra Civil española.

Mi ilusión y mi pasión contagiaron también a otras compañeras del periódico, como Teresa Luengo, que me acompañó a Brasil, y a Gloria Nicolás, con la que viajé a Bolivia. En Brasil nos encontramos con IDEAIS, una institución dirigida por una médico de familia, Neuza Jordao, en Volta Redonda, que construía muros de prevención para que la droga no penetrara en barrios y familias. Había un equipo multidisciplinar, GAIA, que es una referencia en el tratamiento de adicciones en Brasil. Les conté algunos de esos casos nuevos que llegaban, y cómo se les ayudaba a salir del infierno de la maconha. “Yo tomé nota de todo. Un arma muy poderosa del periodista es el lápiz y el cuarderno, apuntarlo todo para que esa información que llegaba a mis sentidos no se perdiera. Y había que tratar después esos datos, darle forma, y que en formato periodístico llegara a la gente”. Detrás de la fachada rutilante de Río de Janeiro, detrás de esas montañas turgentes, y esos cuerpos esculpidos con cincel, también hay dramas.

En Bolivia nos acogió la Fundación Machaqa. Para mí fue el viaje más impactante, el más largo, y tuve acceso a muchas realidades del país. Llegué en 2008 en un momento en que estaba muy dividido, con Evo Morales en el poder desde hacía tres años, el primer presidente indígena del país, donde siete de cada diez bolivianos. En aquellos días el país estaba a un mes de la celebración del Referéndum Revocatorio, en el que Evo se jugaba al sí o el no la continuidad de su proyecto indigenista. Entonces se hablaba de que el país estaba al borde de la desintegración, y ese mes, con varias regiones en contra, se palpaba en el ambiente esa tensión. Hablé de esos recelos entre los mismos bolivianos, algo que me llamó bastante la atención, un racismo entre hermanos incomprensible. Y les hablé de La Paz y de El Alto, a 4.000 metros de altitud, rodeados de crestones de 6.000 metros de altura, donde encontré algo increíble: los muñecos ahorcados en las esquinas de El Alto, un lugar extraño, masificado, la ciudad más joven, sin apenas servicios, poblado por familias emigrantes dentro de su propio país: “Ladrón sorprendido serás quemado vivo”. Les hablé de la necesidad de una prensa libre en aquellas sociedades que se creen libres y democráticas. Todos estos lugares tenían historias merecedoras de ser contadas, y ‘Amarás América’ es la respuesta, un proyecto de educación para la comunicación para la gente de aquí hablándoles de la gente de allá. “Esa sensibilidad por otro tipo de historias la he ido desarrollando con el tiempo y con otras experiencias al margen del mundo donde uno vive. Describir, mirar más allá, siempre es difícil. Y es complicada la vida, incluso para los que viven bien”.

Fachada del Círculo Industrial de Alcantarilla, anunciando la presentación de 'Amarás América'

Fachada del Círculo Industrial de Alcantarilla, anunciando la presentación de ‘Amarás América’

Gracias a Mario, a Consuelo y a todos los socios del Casino de Alcantarilla que se acercaron esta noche a conocer algo más sobre ‘Amarás América’. También a la periodista Isabel Franco y a la publicación ‘Para Todos’, de Alcantarilla, por enviarnos a un fotógrafo, Santiago Sanz Picazo, y cubrir el acto. “Yo quería que la gente descubriera otra América distinta, y darle el protagonismo a esas personas que me dieron la mano en el camino. Si no hubiera escrito este libro, no hubiera redondeado esta historia”. Una señora que se acercó al Casino respondió a la pregunta de Mario sobre dónde ubicaría el libro; ella se presentó como bibliotecaria de Alcantarilla y dijo que “de cabeza yo metería este libro en la sección de literatura de viajes. El título es importantísimo y ‘Amarás América’ es un título impactante, de esos que te agarran por el cuello”.

Manuel Madrid 30/05/2015

P.D.: Enlace de la noticia en ‘Para Todos’ (publicación digital de Alcantarilla):

http://paratodos.info/2015/05/30/manuel-madrid-presento-en-alcantarilla-su-libro-amaras-america/

Personajes de carne y hueso (Gracias a Fernando Bravo por la caricatura)

Destacado

Caricatura de Manuel Madrid, obra de Fernando Bravo (cortesía de El Bombín de La Fea Burguesía)

Caricatura de Manuel Madrid, obra de Fernando Bravo (El Bombín de La Fea Burguesía). 2015

Los compañeros del magazine literario El Bombín de la editorial La Fea Burguesía me han hecho un regalazo: una caricatura de Fernando Bravo, que yo creo que se asemeja muy bien al objeto retratado. En fin, que estoy verdaderamente encantado con el cariño que me han tratado, y quiero recomendaros que leáis con atención los contenidos, realizados por estudiantes de Periodismo de la Universidad de Murcia. También me solicitaron información complementaria para la vídeo-entrevista, y en especial me requirieron una lista con los libros que podían haberme influido en la escritura de ‘Amarás América’. Es demasiado pretencioso considerar que algunos autores que les cité me hubieran influido, porque reconozco mis limitaciones y no tengo capacidad para asumir semejante talento, si acaso sí que me motivaron enormemente y me ayudaron a descubrir otros mundos que yo hubiera colocado en el mundo de la ficción si no hubiera puesto los pies en América. Hay lugares de aquel continente que uno no puede creer que existan, ni personas que nos parezcan de carne y hueso, más bien parecerían creadas de papel y tinta si no fuera porque una vez me decidí a viajar y a dejarme embaucar por todo lo que llegaba a mis cinco sentidos. Es tan gratificante poder hablar de América y de su gente, que con este libro mi gran satisfacción, por encima de todo lo que me ha dado, es poder recordarlos, conseguir trasladar a la gente de este mundo a ese otro universo mágico y atravesado.

http://lafeaburguesia.es/entrevista-a-manuel-madrid/

Libros que me acompañarán para siempre:

Julio Verne – ‘Dos años de vacaciones’
Herman Melville – ‘Moby Dick’
Pablo Neruda – ‘Canto General’
Margarete Yourcenar – ‘Memorias de Adriano’
Gustave Flaubert – ‘Salambó’
Federico García Lorca – ‘La casa de Bernarda Alba’

Libros que me animaron a saber más cosas de América Latina:

* ‘Pedro Páramo’, de Juan Rulfo.

* ‘Las venas abiertas de América Latina’, de Eduardo Galeano.

* ‘La región más transparente’, de Carlos Fuentes.

* ‘Cien años de soledad’, de Gabriel García Márquez.

* ‘La fiesta del Chivo’, de Mario Varga Llosa.

Manuel Madrid 29/05/2015

Díaz-Balart: “Es muy enriquecedor el abanico de relaciones y de gente que ‘Amarás América’ nos pinta” (Crónica de un encuentro mágico en la Embajada de México)

Destacado

Mirta Núñez Díaz-Balart, Manuel Madrid y Eloy Barajas, en el Insituto Cultural de México en España. Embajada de México. Madrid. 06/05/2015

Volver a encontrarte con gente conocida es más que gratificante. Es una sensación difícilmente descriptible, sobre todo cuando los que se encuentran son dos personas que tuvieron una relación circunstancial y cuyos caminos se cruzaron por casualidad una vez.

El miércoles pasado volví a abrazar a Mirta, la profesora Mirta Núñez Díaz-Balart, directora de la Cátedra Complutense de Memoria Histórica del Siglo XX, que fue mi profesora de Historia de la Comunicación en mis tiempos de estudiante de Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información en la Universidad Complutense. Había pasado mucho tiempo. Demasiado. Yo creo que por lo menos 15 años, pero el miércoles nuestros caminos, de nuevo por casualidad, se cruzaron en tierra mexicana. Así me lo certificó Eloy Barajas, coordinador de Humanidades y de la Biblioteca Octavio Paz del Instituto Cultural de México en España, que acogió la presentación de ‘Amarás América’ en Madrid. Y fue en suelo mexica, porque como me recordó Eloy, al territorio que ocupa una embajada se le considera territorio propio del país que representa, y en este caso la Embajada de México fue el escenario escogido para este reencuentro fraterno entre la profesora y su antiguo alumno, y también un motivo para que todos aquellos que nos acompañaron tuvieran la oportunidad de vivir y de sentir mucho más de cerca esas vivencias de esos veranos de aprendizaje cooperativo por lugares y nombres de México, Brasil y Bolivia. Un reencuentro con magia. Hay momentos en la vida que no tienen precio.

Gracias a todos los que se animaron a compartir esa noche de emociones y de inmensa felicidad para todos. Vi a Mirta realmente sorprendida y encantada por la invitación, porque además coincidió que nos visitaron otros antiguos compañeros de clase como Carmina, Alberto, Felipe… Fue realmente increíble poder organizar este acontecimiento en Madrid para coincidir con todos ellos y recordar también hazañas estudiantiles. Le comenté a Mirta que asociaba su figura a un trabajo que realicé para ella en la Facultad sobre el desembarco español en Alhucemas en 1925 y un personaje capital de la historia del efímero Reino del Rif, que fue Abd-el Krim. Mirta es un mujer luchadora y valiente, servicial y con carácter batallador, algo que confirmé que no ha perdido, y me dio gusto comprobarlo. Quería agradecer asimismo a todos mis amigos y familiares madrileños que pasaron por la Embajada de México para saludarnos, y especialmente quise dedicar este acto a Antonio Macías, el sabio cartagenero que me llamaba graciosamente “el pequeño Azorín“, y que me animó reiteradamente a presentar en Madrid este libro de viajes a las intimidades de tres países, un libro sobre gente corriente de América; era un amante del continente de la serpiente emplumada, de las montañas turgentes y de la mixtura de razas, y hubiera sido una gran satisfacción que hubiera vivido para disfrutarlo. A él, y a la pequeña Alicia, que ha nacido para hacer más hermoso este mundo, dediqué mi discurso en esta noche de reencuentros y de emociones a flor de piel. A todos, realmente, ¡¡¡Gracias!!! Y a los ausentes también gracias, estabais en mi corazón…

Por supuesto, también mi enorme gratitud a Azucena Madrid, apoyo indispensable en esta labor de divulgación de este proyecto de educación para la comunicación.

A continuación os traslado las palabras que comentó Mirta en el acto, deseando que sea también para vosotros, queridos lectores, una oportunidad para revivir ‘Amarás América’:

“Tengo que agradecer que Manuel me haya invitado porque los alumnos normalmente se acuerdan de uno no muy a menudo y para malo, y que se acuerden de uno y para bien es una gran satisfacción. Manuel está trabajando en medios desde que salió de la Facultad, con lo cual doblemente enhorabuena. Me ha proporcionado la oportunidad de profundizar en este libro, que me da la satisfacción de hablar de América Latina, porque en España no se habla en la medida de los vínculos que tenemos y que realmente esos vínculos históricos y de todo tipo son los que ponen a España en la historia universal, y creo que eso ocupa casi nada de la docencia en España, y casi del aprendizaje desde la Secundaria. Es realmente interesante hablar de lo que ocurre en América Latina, y sobre todo utilizando el concepto América, porque como estamos en esta parte del mundo la influencia anglosajona es muy poderosa, y sobre todo el monopolio del concepto América, que es de Estados Unidos, y Manuel lo utiliza correctamente. ‘Amarás América’ habla de la América profunda, de la América real, y de todos esos cambios que se están produciendo, y de los que nos llegan pocas noticias en España y deberían ocupar más importancia, y relacionada no solo con nuestra historia y con nuestros vínculos, sino con todos los cambios políticos que están produciéndose.

Manuel hace una especie de crónica muy moderna, al estilo del Nuevo Periodismo norteamericano, con un lenguaje muy rico, y a mis alumnos se lo voy a decir. Nos quejamos los profesores muchas veces de que nos llegan alumnos con pocos conocimientos culturales, que hay poca lectura. Manuel ya no está en mis manos, pero si estuviera en mis manos le diría: ‘¡Qué bien que escribe este chico y qué leído que es este chico!’. Las lecturas permiten algo importante, que es profundizar en las realidades y entender mejor lo que pasa en México, en Brasil y en Bolivia. ¿Cuántas noticias nos llegan de Bolivia? Ya se pasó la pasión, en positivo o negativo, por Evo Morales. ¿Qué noticias nos llegan de México? Yo he tenido el gusto de ir a México varias veces, y tiene lo que se decía antes ‘mala prensa’. Y es difícil romper esa imagen de la delincuencia. Pero en México, como otros países, hay que tomar precauciones, uno no puede ir a lo tonto por el mundo, debe saber en qué mundo vive, y no se puede hacer turismo de la miseria ni de la delincuencia. Y los periodistas con más razón. Y lo que nos presenta Manuel en este libro son las estructuras que están en cuestión en estos países, desde el Brasil de Dilma Rousseff a la Bolivia de Evo. Está claro que algo está cambiando en El Alto cuando no triunfó el candidato de Evo. Y México es inmenso, tan variado y tan rico en todos los sentidos, y los lazos son tan profundos, que ese México que nos presenta es un punto de partida para ahondar en su realidad y en su futuro. Por ejemplo, habla este libro de algo importante que no dicen las crónicas que nos llegan de México, que es por ejemplo que no exista un seguro social de calidad, y las carencias que eso genera. A veces, cuando uno lee el libro dice, mira, la crisis la pasaron allá antes que nosotros… La crisis o el neoliberalismo a ultranza sobre una población en situación económica, si no dramática sí seria. Las bolsas enormes de pobreza… Y la riqueza que se ve a través de esos programas de voluntariado en los que participó en varias ONG que es como la redención a través de la cultura, o del periodismo. Ahí se detalla, profundizando con jóvenes en situación conflictiva, en riesgo, todo lo que estamos viendo en los programas de televisión ahora en España, jóvenes que han caído en la droga con un entorno familia no ya abismal, sino un pozo muy hondo. Las ONG están haciendo en muchos casos el papel del Estado, y esa ausencia del Estado provoca situaciones terroríficas para muchas personas. Me alegro de que Manuel haya desarrollado esa labor, y es muy bonito y enriquecedor el abanico de relaciones y de personas que nos pinta en ‘Amarás América’.

Luego cada país es muy diferente. Es interesante el indigenismo de Bolivia, de ese 75% de la población, que es bastante alto, y cómo en determinados puntos se han autogestionado. El Alto debe ser un sitio tremendo, a 4.000 metros de altura, y sin un árbol, que a mí eso me pone los pelos de punta, porque hay muchos alcaldes arboricidas como aquí. Se habla de que en Bolivia hay conflicto porque han intentado cambiar, que es lo que ha hecho Evo Morales. Prescindir de las élites tiene un coste social. Y me llama la atención que Bolivia tenga ese alto nivel de sindicalismo y también la contraofensiva ideológica por cómo se ha recortado el poder de las élites.

El panorama que Manuel pone de cada país es de abajo a arriba, no de arriba a abajo, y nos explica cómo están cambiando las cosas. Y no sé si lo que él refleja de ese drama social es una conclusión con lupa, con microscopio. Supongo que uno de los problemas con que se encontraría es con esos prejuicios acerca de la misión histórica de España en cada uno de estos países. Las naciones hispanoamericanas se crean sobre el imaginario y sobre la realidad de la independencia, y para romper esos vínculos se subrayan los elementos negativos. Y las oligarquías locales han mantenido ese imaginario, cuando ha habido otros colonizadores después de los españoles, y se ha mantenido ese imaginario negativo por interés de esa élite. Se ha dado otra vuelta de hoja con la presencia indígena en los gobiernos políticos, que es algo que viene a partir de los años 60. Hasta entonces, un indígena no llegaba al gobierno de una nación ni de casualidad, y porque estaba limitado desde abajo, desde la Secundaria.

Hablaba Manuel de Abd-el Krim y de su paso por la Facultad. Quizás lo más interesante es que esos trabajos le sirvieron de base para el desarrollo profesional. Es importante que uno tenga estímulos. Y Manuel refleja en esos recuerdos y en esas vivencias esos nexos que estableció allí. Es muy enriquecedor. Muchas veces te animas al ver cómo con pocos medios la gente se tira adelante y no todo es la cuestión económica, sino mantener unos lazos. Detrás de esos paisajes hermosos, de esas culturas exóticas, hay personas que padecen, hay tantos dramas… Y cumplir esa misión de contar esos dramas dignifica la profesión periodística. El problema de la droga, cómo destruye la comunidad, los nexos familiares y de pareja… La Facultad está para la universalización de la cultura, la universidad es lugar de conocimiento, y te da la base para desarrollarte en el futuro. Y luego está la sensibilidad de cada uno. En el libro aparece habitualmente el problema de las familias desestructuradas. Me parece espeluznante lo de Brasil, con esos problemas del narcotráfico y de la prevención y tratamiento de las adicciones, y eso nos da pie a pensar que aquí en España también están esas favelas, con el desmantelamiento de esos supermercados de la droga ahí tan cerca de tu casa…

Manuel, eres muy empático con el objeto de la crónica, y te metes mucho en la piel. Sin duda, ‘Amarás América’, este libro de viajes a las intimidades de México, Brasil y Bolivia, es un reflejo del papel que cumplen los medios, la prensa, para dar a conocer realidades. Y vuelvo a reiterar que para mí que alguien se acuerde de mí es una gran satisfacción”.

————————

De nuevo, gracias a la profesora Mirta Núñez Díaz-Balart por su generosidad y por acompañarme esta noche de recuerdos para la eternidad. Me propuse reivindicar con este libro esa figura del voluntario que se presta a compartir su tiempo con los demás, y yo fui testigo de historias que me contó tanta gente y encontré tanta magia y tal realismo en esos lugares, que no quedaba satisfecho si a la vuelta no trasladaba todas esas vivencias al papel. La esencia del periodismo es captar todo eso que la gente no ve y plasmarlo; es un ejercicio duro revivir historias, y la gran satisfacción es conseguir hacer llegarlo a la gente. El objetivo de ‘Amarás América’ está más que cumplido. “El papel de los medios de comunicación, el papel de la prensa, es dar a conocer realidades. Y vuelvo a reiterarlo”, decía Mirta. “Que alguien se acuerde de mí es una gran satisfacción”.

Manuel Madrid. 08/05/2015

Presentación en Madrid de ‘Amarás América’: 6 de mayo, a las 19 horas, en el Instituto Cultural de México en España

Destacado

Mural 'La revolución contra la dictadura porfiriana', de David Alfaro Siqueiros. Realizado entre 1957 y 1966, se encuentra en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec en la Sala Siqueiros. México DF.

Mural ‘La revolución contra la dictadura porfiriana’, de David Alfaro Siqueiros. Realizado entre 1957 y 1966, se encuentra en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec en la Sala Siqueiros. México DF.

El próximo miércoles, 6 de mayo, a las 19 horas, os esperamos en el Instituto Cultural de México en España, en Madrid (Carrera de San Jerónimo, 46), junto a la Embajada de México y enfrente del Congreso de los Diputados. La historiadora Mirta Núñez Díaz-Balart, profesora de Historia de la Comunicación Social de la Universidad Complutense, presentará el libro ‘Amarás América’ (Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia), del periodista Manuel Madrid, que recordará algunos de los pasajes más interesantes de su estancia como voluntario en ONG de los tres países y relatará su experiencia como reportero social e impulsor de este proyecto de educación para la comunicación.

'Amarás América' en las calles de Madrid. En la imagen, frente al Palacio de Bellas Artes.

‘Amarás América’ en las calles de Madrid. En la imagen, frente al Círculo de Bellas Artes.

Os esperamos a todos en Madrid… Será una noche muy emotiva y os invitamos a participar. Intentaremos trasladaros, aunque sea imaginariamente, al corazón de una América de carne y hueso que levita con sus mitos y cuya historia discurre paralela a la nuestra. ‘Amarás América’ tenía que ser el libro que a mí me hubiera gustado leer antes de subir a los cerros de la capital mexicana, antes de recalar en esos lugares de incendios y placeres de Río de Janeiro, antes de penetrar en los avisperos de Bolivia… En esas colonias del DF donde lo anormal era llevar una vida normal, lugares proscritos para excursionistas, encontré que hasta los enemigos pueden ser abrazos como amigos… En Brasil, una síntesis de la humanidad entera, conocí ciudades donde acampa el desánimo, la crisis y el vicio, y donde la verdadera mina de oro está entre la gente; ilusionarles fue lo más costoso. En Bolivia me emocioné con tantos corazones de odio en esos territorios rebeldes donde los machaqueños, hartos de tanta discriminación, de impuestos abusivos, se comieron los sesos del corregidor. Muchos miedos sanan viajando, y yo era un periodista miedoso. De hecho, pensé subtitular ‘Amarás América’ como ‘Crónicas de un reportero asustado’…

La memoria es un interminable laberinto al que se abocan miles de recuerdos, y seleccionarlos, organizarlos y plantear una propuesta coherente es siempre lo más difícil. Ojalá te sumes… y te dejes enamorar por México, Brasil y Bolivia. Amarás América…

Manuel Madrid 29/04/2015

La cultura ensancha los corazones… (¡Una gran alegría conocer el trabajo del Centro Católico de Cultura Popular de Puente Tocinos!)

Destacado

Grupo del Centro Católico de Cultura Popular de Puente Tocinos

Grupo del Centro Católico de Cultura Popular de Puente Tocinos

Hemos celebrado el Día del Libro (23 de abril) por anticipado, en el Centro Católico de Cultura Popular de Puente Tocinos, una institución que va camino del medio siglo, y este año ha cumplido 49 años promoviendo el conocimiento, la cultura y los valores universales en la pedanía murciana de Puente Tocinos, donde transcurre mi vida y la de parte de mi familia. Es una alegría siempre descubrir la solidaridad que existe en este baluarte del saber para el desarrollo de adultos que no tuvieron acceso a una educación completa, y me reconforta enormemente que haya lugares así en nuestros barrios y pedanías para subsanar carencias culturales, para reivindicar el poder creativo y protagonista de hombres y mujeres, para apoyar una incorporación social plena a la sociedad con conciencia crítica y para comprometerse activamente en la comunidad cívica (y eclesial). Quería felicitar desde aquí a Puri Forca, a Carmen Navarro, a Ana Flores, a Pepita Hernández, y a tantas integrantes del centro que a lo largo de estos años han asumido la tarea de programar actividades que respondieran a los objetivos iniciales de estos centros, que no son escuelas de adultos, ni una catequesis ni un club recreativo. Todo lo contrario, el Centro Católico de Cultura Popular no ha pretendido el adoctrinamiento de nadie, sino servir como complemento en la formación en valores éticos, despertar el espíritu crítico, fomentar la participación en la comunidad (desde el estudio de la Constitución Española a cuestiones jurídicas), y extender el conocimiento a través de nociones de anatomía y fisiología, de alimentación y nutrición, de artes, paisaje y economía, y explicando con la ayuda de conferenciantes, de libros y de películas el papel que juegan en nuestras sociedades los ancianos, la maternidad, los problemas de convivencia familiar… En definitiva, abrir los ojos. No podría enumerar todo lo que han podido aprender y conocer tantas generaciones de mujeres, jóvenes y menos jóvenes, en estos centros donde se estimula la lectura de novela y poesía, y, por supuesto, de prensa.

Aula donde se celebran los cursos, en el Centro Cultural de Puente Tocinos.

Aula donde se celebran los cursos, en el Centro Cultural de Puente Tocinos.

Mi asistencia al Centro Católico de Cultura Popular se enmarca precisamente en esta semana en la que han querido sumarse al Día del Libro, y agradezco que hayan pensado en el hijo de Maruja García y en el sobrino de Loli Ayala para que les ilustrara sobre un libro que había publicado recientemente, ‘Amarás América’, porque creían que podría servir de punto de partida para que les hablara del mundo del periodismo, de sus normas de funcionamiento, de sus entresijos. Fue para mí muy satisfactorio encontrar allí a tanta gente que conozco de Puente Tocinos, y que se acercaron a saludarme. Empezando por mi amiga Elena Montoya Flores, a la que conozco desde 1º de Bachillerato en el IES Saavedra Fajardo. Nos unió una práctica en clase, donde tuvimos que describir el ambiente que nos rodeaba en casa y las mascotas que habitaban con nosotros, y desde entonces, y hasta COU fuimos inseparables en las clases. Me une a ella una bonita amistad, como me sucede con Pilar Orenes, mi amiga de Santa Cruz, también compañera nuestra del ‘insti’, con la que celebramos todavía cada recuerdo de aquella etapa adolescente a la que nos dirigíamos cada día en esos traqueteantes autobuses donde viajábamos como corderillos al matadero. Pero el IES Saavedra fue también un lugar de aprendizaje y de buenas vibraciones. Yo les conté ayer a las mujeres que asistieron (¡cerca de una cuarentena!) que desde muy niño, desde que iba al colegio Juan Carlos I de Llano de Brujas, me acompañó la vocación de ser periodista, y cómo entonces preguntaba a mis compañeros qué querían ser ellos de mayores, y me entristecía descubrir que no tenían tan claro como yo sus aspiraciones profesionales. Ya entonces, como les conté, colaboraba en el periódico del colegio, ‘El Salao’, por aquello de que a Llano de Brujas también se le conoce como El Salar. Con la maestra Carmen Lajara participé en el número 4 de ese periódico de apenas 15 páginas, grapado en la izquierda, y con una portada a mano, en folio azul. Era el año 93, y yo entonces iba en 8º A y tenía 13 años. En este número apareció mi primera entrevista, que realizamos entre cuatro compañeros del cole: Rosa María Barba, Carolina Ruiz Abellán y Alejandro Magaña, que siempre tuvo buena pluma para el dibujo y la caricatura. La entrevista fue a un sacerdote, Antonio Murcia, que estaba recién llegado a la parroquia de Nuestra Señora de las Lágrimas de Llano de Brujas, y allí que fuimos los cuatro compañeros a realizarle unas preguntas. Queríamos presentarlo a la comunidad escolar y saber, por ejemplo, cuánto había que estudiar para ejercer de cura, si tuvo problemas en el Seminario, qué cualidades se requieren para esta labor pastoral, sobre sus estudios de Teología en Alemania, sobre el nuevo Catecismo y las vocaciones… En fin, es divertido poder leer ese primer trabajo, y sobre todo tenerlo siempre como referencia.

Con Elena Montoya Flores, que presentó el acto en Puente Tocinos.

Con Elena Montoya Flores, que presentó el acto en Puente Tocinos.

Posteriormente les hablé a las mujeres de Puente Tocinos sobre mis estudios de Periodismo en la Universidad Complutense, y mis primeras prácticas profesionales en Diario 16, en la edición de Madrid, donde trabajé durante 7 meses, desde febrero a agosto de 2001, tres meses antes de que el diario echara el cierre. Fue una casualidad entrar a trabajar allí, porque yo había tenido un profesor de Redacción Periodística, José Julio Perlado, que nos encargó un reportaje en tercero de carrera. Yo pensé en hacerlo sobre la vida de los trabajadores de hoteles de cinco estrellas de Madrid, y me dirigí a una decena de ellos, seleccionando un profesional de cada uno de ellos (desde la jefa de camareras del Ritz al jefe de cocina del Palace). El reportaje lo titulé ‘Sirvientes de puro lujo’, y Perlado me lo devolvió con esta escueta petición: ‘Listo para publicar’. Así me dirigí a Diario 16 a ofrecerles mi reportaje, y me recibió una periodista, muy resuelta y con poco tiempo para mí, Elisa Beni, la jefa de la sección de Madrid, que se quedó con mi reportaje. Unos días más tarde lo encontré publicado, a doble página, con mi texto y mis fotografías, en todas las ediciones del periódico, con este titular: ‘Prisioneros del lujo’. Fue en el año 2000, y todavía recuerdo la emoción que sentí al encontrármelo impreso en una cabecera tan memorable, aunque estuviera ya en su etapa final. Yo seguí yendo a Diario 16 a ofrecer mis reportajes; hice otros sobre la Real Fábrica Nacional de Tapices de Atocha, sobre los artistas callejeros de Madrid, sobre la aviación privada y los helipuertos de Madrid, y se los iban quedando, aunque no tuve la suerte de verlos publicados. Hasta que un día que fui a ofrecerles otro Elisa me preguntó si quería quedarme a hacer unas prácticas, y allí que, tras un periodo de prueba de un mes, me ofrecieron un contrato de media jornada, que yo acepté, claro, y compatibilicé como pude con mis estudios de 4º de Periodismo. Fueron siete meses de aprendizaje, allí descubrí la dura vida de una Redacción, y pude publicar mis primeras entrevistas, mis primeras crónicas y reportajes.

Con Carmen Navarro, coordinadora de las actividades, y otra integrante del grupo, firmando ejemplares.

Con Carmen Navarro, coordinadora de las actividades, y otra integrante del grupo, firmando ejemplares.

Posteriormente, como les comenté a las señoras de Puente Tocinos, terminé mi carrera de periodista, realicé prácticas profesionales no remumeradas en Radio Nacional de España en su delegación en Murcia, y comencé a trabajar en el diario La Opinión, donde transcurrieron 8 años de mi vida, hasta que el director de La Verdad me ofreció sumarme a su equipo. En La Verdad he podido crecer profesionalmente, siempre en el ámbito de la información municipal, y publicando otras historias y probando otros géneros periodísticos como el de Opinión, gracias a la columna semanal ‘La Vereda del Capitán’, que se publica en la edición sabatina. En mi charla con el Centro Católico de Cultura Popular de Puente Tocinos traté de hablarles de la diferencia entre el periodismo informativo, interpretativo y de opinión, de cómo se realiza la selección de noticias, de los criterios que se emplean para dar prioridad y espacio a unas noticias sobre otras, y también de las reglas de la profesión, de los derechos y deberes de los periodistas, y de la necesidad de cumplir a rajatabla el código ético y deontológico. Decía mi profesora de Redacción Periodística María Jesús Casals que “en toda su vida profesional, un periodista excelente habrá contribuido a dejar un cierto testimonio de algunas cosas que han pasado y tal vez de por qué han pasado. Esto es todo. Es mucho, pero no hace historia”. Y cuánta razón tiene. También hice referencia a las dificultades que encontramos a veces para reconstruir una historia y para hacer que el lector, a través de nuestros ojos y oídos, sienta que esa realidad que le estamos transmitiendo sin equívocos se ajusta a lo acontecido. El papel de las fuentes informativas, y la habilidad del periodista para acceder a la información, a pesar de las trabas, también es otro factor a tener en cuenta. Y les hablé del secreto profesional, del ‘off the record’, y de los derechos que limitan la información, como es el derecho al honor, a la intimidad personal y a la propia imagen, además de nuestra obligación de rectificar o retractarnos si hemos podido dañarlos en el ejercicio irresponsable de la profesión. Los periodistas debemos siempre domar el ego.

Firmando libros a las mujeres de Puente Tocinos.

Firmando libros a las mujeres de Puente Tocinos.

Y, por fin, quise hablarles de Pedro Roca Saura, ‘Pericales’, el empresario pachequero que falleció en 2003, con apenas 47 años, y cuya vida reconstruí en un libro que titulé en 2008 ‘La herencia de Pedro Roca Saura’ (Memorias de un murciano irrepetible), y que fue publicado por la Asociación Cultural La Herencia. Pedro, al que no conocí personalmente pero tuve que imaginarlo tantas veces a través de los testimonios de sus allegados, fue un hombre de fe que tras abandonar su proyecto personal, que fue la institución ferial de Torre Paheco, Ifepa, enfocó su vida familiar y profesional de otro modo, fue a Malí en busca de los que habían sido sus maestros en el colegio de los Salesianos en Cabezo de Torres y al volver promovió una ola de solidaridad con el país africano que llega hasta hoy, con oenegés que subsisten como Proyecto África-Amigos de Malí, de la que fue fundador, y la Fundación Polaris, de la que es presidente de honor, y con la que tuve la suerte de viajar en 2006 a Malí y Senegal para conocer distintos proyectos de cooperación social.

Con Elena, Pili, Maruja y otras compañeras.

Con Elena, Pili, Maruja y otras compañeras.

Cómo no, también hablé de este proyecto personal de educación para la comunicación que es ‘Amarás América’, el libro que publiqué en 2014 y que recoge mis experiencias como voluntario social y cooperante en proyectos educativos y de reinserción social en México, Brasil y Bolivia. Desde mi aparición en ‘El Salao’ hasta ahora ha habido muchas mudanzas personales, gente que ha entrado y salido de mi vida, personas que me han acompañado y me han dado la mano para no perderme, para mostrarme sus satisfacciones y preocupaciones, que me han abierto sus corazones y mostrado las dificultades que encuentran para salir adelante. Mi camino siempre fue el periodismo social, desde esos reportajes en Diario 16 cerca de los trabajadores de Sintel acampados en la Castellana, con los drogadictos y alcohólicos que estaban saliendo de sus adicciones en los antros de Madrid, con las presas de Alcalá Meco que iban de gira teatral en el furgón para actuar en el Muñoz Seca… El periodismo me ha permitido acercarme a mucha gente y conocer cómo viven los demás, y empezar a saber por qué el mundo avanza con distintas velocidades. Para mí ha sido igual de estimulante realizar un perfil sobre el carnicero extravagante del Mercado de Verónicas que una crónica de la desidia en el barrio de La Paz (Murcia), pero he tenido la inmensa suerte estos años de estar con los cargadores de frutas y verduras del Tejar (Bolivia), de ver cómo se esfuerzan los pescadores de Yoff, en Dakar (Senegal), de empaparme de la sabiduría del pueblo de México, y de ver el sufrimiento de la gente de Palestina o las maravillas de Egipto. Siempre tuve una necesidad: contar historias, leer y aprender, viajar y formarme en el viaje. La lectura, la cultura, el tiempo, la vida… no hacen más que agrandar nuestros corazones.

Manuel Madrid 22/04/2015

Alumnos del IES Aljada de Puente Tocinos conocen ‘Amarás América’

Destacado

1429101878410

Con los alumnos del Club de Lectura del IES Aljada de Puente Tocinos (Murcia)

El IES Aljada de Puente Tocinos acogió ayer miércoles (15(04/2015) un encuentro entre alumnos y jóvenes profesionales vinculados al mundo del periodismo y la literatura. Gracias a la profesora de Orientación María Jesús Juan, a la que conozco desde que éramos compañeros de clase en el instituto en el Saavedra Fajardo de Murcia (donde publicamos ya en la revista ‘Paréntesis’ algunos de nuestros primeros trabajos), por la invitación a participar en este foro y por considerar que la lectura de ‘Amarás América’ podía ser de ayuda a estos jóvenes murcianos. Varios alumnos del IES (me acuerdo especialmente de Juan Antonio y Celia) han trabajado en las últimas semanas algunos aspectos de este libro de crónicas periodísticas, insertado en un proyecto de educación para la comunicación, y ellos fueron los que llevaron la iniciativa preguntándome ante sus compañeros por el proceso de escritura, por los lugares y las personas que aparecen en las tres partes del libro, por mi experiencia como reportero y por mi vocación periodística. Nos preguntaron por los libros que más nos habían influido (les hablé de Homero y su Odisea; de reporteros como García Márquez y Manu Leguineche; y me hubiera gustado acordarme también de Machado y de Lorca), y por el personaje histórico al que nos hubiera gustado entrevistar (yo me decanté por el “pinche machacador de indios” que fue Hernán Cortés, como me decían los alumnos de la escuela de La Pastora).

Cerca de un centenar de alumnos de 1º y 4º de ESO y de 3º y 4º de ‘diver’ (dificultades de adaptación). A los estudiantes del IES Aljada les pareció interesante conocer cómo había viajado a México, Brasil y Bolivia, y me pidieron información sobre los recursos que tienen a su disposición para lanzarse a iniciativas de voluntariado y cooperación. También se animaron a preguntar por las dificultades encontradas en esas experiencias viajeras, así como por lo mejor y lo peor de estudiar una carrera como la de Periodismo. Me acompañaron en esta mesa redonda ante los alumnos una joven estudiante de Periodismo de Monóvar (Alicante), el pueblo de Azorín, Lourdes Martínez, que tiene un blog titulado ‘Verdadera locura’, y la murciana Marta Eme, siempre muy activa en la promoción de actividades literarias. En la biblioteca del IES Aljada hemos dejado un ejemplar de ‘Amarás América’ para seguir cultivando ese interés por los tres países.

#LeoAutoresEspañoles. María Jesús Juan, que es una profesora que conecta muy bien con el alumnado por su decidido activismo en defensa de la lectura, me contó que está promoviendo en Murcia para este fin de semana una iniciativa de promoción de autores españoles #LeoAutoresEspañoles a través de la cual se liberarán este sábado un buen puñado de libros entre las plazas de La Glorieta de España y la Plaza Circular. Además, a las 11 horas, está previsto un encuentro de autores en Picadilly Coffee en la plaza de Santo Domingo. Enhorabuena al IES Aljada por su apuesta por la lectura, por contar con ‘Amarás América’ y por invitarme a participar en este encuentro tan positivo.

Lourdes Martínez y María Jesús Juan, con los alumnos Juan Antonio y Celia.

Lourdes Martínez y María Jesús Juan, con los alumnos Juan Antonio y Celia.

Con Lourdes Martínez y María Jesús Juan, que fue mi compañera en el IES Saavedra Fajardo allá por 1997.

Con Lourdes Martínez y María Jesús Juan, que fue mi compañera en el IES Saavedra Fajardo allá por 1997.

Salón de actos del IES Aljada repleto de alumnos.

Salón de actos del IES Aljada repleto de alumnos.

Manuel Madrid 16/04/2015

P.D. Enlace del blog de Lourdes Martínez:

http://verdaderalocura.wordpress.com

P.D. Enlace web

http://www.leoautoresespanoles.org/wp/libros-2015/

“La experiencia del viaje es de las más enriquecedoras” (Vídeo-entrevista sobre ‘Amarás América’ en el magazine literario de La Fea Burguesía)

Destacado

video entrevista foto El magazine literario de La Fea Burguesía Ediciones ha publicado esta semana la vídeo-entrevista que me realizaron los jóvenes reporteros Blanca Pérez de Tudela, Laura Salmerón, Sara Ros y Alberto Bravo. Es un vídeo de 15 minutos que podéis encontrar tanto en la web http://lafeaburguesia.es/entrevista-a-manuel-madrid/ como en el canal de Youtube. En la página web, además, podéis leer una crítica del libro, ‘La heroicidad del silencio’, firmada por Blanca Pérez de Tudela, estudiante del Grado de Periodismo de la Universidad de Murcia que se destaca por su ímpetu y por su manifiesta voracidad literaria. Ojalá que con los años sigamos teniendo noticias de estos jóvenes, y que nos sigan deleitando con su original punto de vista. ¡¡¡Gracias por esta oportunidad!!!

No quiero dejar escapar la ocasión para animar a los compañeros de La Fea Burguesía en su apuesta por destapar esas obras literarias de gran calidad que permanecen ocultas y  por apostar por la literatura murciana y sus autores. Ojalá podamos colaborar alguna vez. Es una gran suerte que tengamos promotores culturales de esta naturaleza en Murcia.

http://lafeaburguesia.es/entrevista-a-manuel-madrid/ https://www.youtube.com/watch?v=odROTHsUa7c#t=16

PD. Y la música de Los Panchos y ‘Si tú me dices ven’, pues emocionante…

Manuel Madrid 14/04/2015

La historiadora Mirta Núñez Díaz-Balart presentará ‘Amarás América’ el próximo 6 de mayo, a las 19.00 horas, en el Instituto Cultural de México en Madrid. ¡¡¡¡Os esperamos a todos!!!!

Destacado

Ejemplar de 'Amarás América' en la Puerta del Sol de Madrid. 04/04/2015

Ejemplar de ‘Amarás América’ en la Puerta del Sol de Madrid. 04/04/2015

El próximo 6 de mayo (miércoles) es una fecha importante en el tour divulgativo de ‘Amarás América’, porque habremos conseguido uno de los objetivos que nos marcamos con este proyecto de educación para la comunicación: la presentación en Madrid, nuestro insigne rompeolas de todas las Españas, siempre culturalmente inquieta y presta a escuchar a nueva voces periodísticas y literarias. La historiadora española de ascendencia cubana Mirta Núñez Díaz-Balart, profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid, presentará ‘Amarás América’ (VIaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia) en el Instituto Cultural de México en España, ubicado junto a la Embajada de México en Madrid, en la Carrera de San Jerónimo, frente al Congreso de los Diputados. Es un gran honor para mí que sea Mirta quien cuente su parecer sobre este libro de crónicas solidarias sobre América Latina porque guardo un inmaculado recuerdo de sus emocionantes clases de Historia en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, donde ella es actualmente directora del Departamento de Historia de la Comunicación Social. Mirta es una mujer que difícilmente puede olvidarse con el paso de los años; tiene un don especial para la docencia, una voz inquebrantable asentada en el estudio de las generaciones que nos precedieron y una habilidad fuera de lo común para implicar a los alumnos en el conocimiento de su propia realidad y la de sus ancestros.

Carmina García Mochales con un ejemplar de 'Amarás América' en la calle Preciados de Madrid. 04/04/2015

Carmina García Mochales con un ejemplar de ‘Amarás América’ en la calle Preciados de Madrid. 04/04/2015

Hace unos días le hice llegar, a través de mi amiga y compañera de facultad Carmina García Mochales, un ejemplar de ‘Amarás América’, que es un libro en el que he pretendido condensar todo lo que aprendí de la realidad y de la propia historia de México, Brasil y Bolivia durante mis estancias como voluntario en proyectos sociales de tres ONG realmente modestas, pero de enorme impacto social (por mucho que las estrecheces se impongan puede más la voluntad). No quería limitarme al simple relato de interés colectivo en este libro, sino contextualizar la vida de todos aquellos amigos que me tendieron una mano en el camino, y hacerlo además tejiendo un relato periodístico en el que el pasado, el presente y el futuro se dieran la mano en cada capítulo. Sé por Carmina y por la propia Mirta que le ha entusiasmado la propuesta de leer ‘Amarás América’ y acompañarnos en la presentación del próximo 6 de mayo. Mirta me confió por correo electrónico algo maravilloso: “Sois alumnos como tú los que hacéis hermosa la docencia”.

Mirta Núñez (Foto de la página oficial de la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense: http://pendientedemigracion.ucm.es/info/memorias/equipo.html)

Mirta Núñez Díaz-Balart (Foto de la página oficial de la Cátedra Complutense de Memoria Histórica: http://pendientedemigracion.ucm.es/info/memorias/equipo.html)

La profesora Mirta Núñez Díaz-Balart se ha especializado en dos líneas de trabajo: en propaganda y la prensa durante la Guerra Civil, y las víctimas del franquismo a lo largo de la Dictadura, haciendo hincapié en las más vulnerables: niños y mujeres. Es actualmente directora de la Cátedra Complutense de Memoria Histórica del Siglo XX. Es autora de innumerables artículos, libros y capítulos en obras colectivas sobre el republicanismo español, el franquismo y las brigadas internacionales desde su primera tesina allá por el año 1983.

Embajada de México en Madrid, en la calle Carrera de San Jerónimo, 46.

Embajada de México en Madrid, en la calle Carrera de San Jerónimo, 46.

Quería agradecer especialmente a Eloy Barajas Martín, coordinador de Humanidades y responsable de la Biblioteca de la Embajada de México en España, todas las gestiones realizadas para que la presentación de ‘Amarás América’ en esta institución sea posible. ¡Gracias! Será una oportunidad excelente para reencontrarnos con viejos amigos y conocidos de Madrid y para coincidir con muchos más amantes de México, un país que nos enamora por su acervo cultural, por sus incontables lazos con nuestro país, y por dar acogida a tantos y tantos españoles en desbandada que tuvieron que rehacer sus vidas cuando España era una patria desgajada. Estoy convencido de que Mirta Núñez Díaz-Balart nos ilustrará sobre estas y tantas otras cosas que a propósito de ‘Amarás América’ tendremos la oportunidad de celebrar en este acontecimiento periodístico y literario que se avecina.

Carmina García Mochales y Manuel Madrid, junto a la plaza de Callao.

Carmina García Mochales y Manuel Madrid, junto a la plaza de Callao. 04/04/2015

Os esperamos a todos en Madrid el 6 de mayo, a las 19 horas, en el Instituto Cultural de México en España, en la Carrera de San Jerónimo, 46 (Madrid), con la presencia de Mirta Núñez Díaz-Balart, Eloy Barajas y Manuel Madrid.  ¡Viva México! Manuel Madrid 05/04/2014

La narrativa de viajes y ‘Amarás América’, en el próximo número de la revista El Bombín

Destacado

1427802312795

Esta semana he tenido la gran suerte de compartir unas horas de conversación con unos futuros periodistas, muy impetuosos y deseosos de trabajar en el campo de la literatura y la edición. Son estudiantes de Periodismo de la Universidad de Murcia y tienen entre manos una tarea estimulante y verdaderamente loable: sacar adelante la revista literaria El Bombín, proyecto vinculado a la editorial murciana La Fea Burguesía. Felicidades por el empeño que ponéis en mantener a flote vuestras ilusiones y por compartirlas con el público lector, que estoy seguro que agradece esta apuesta cultural.

Aquí podéis consultar la web del magazine literario El Bombín:

http://lafeaburguesia.es/home-el-bombin/

Gracias a Blanca Pérez de Tudela, a la que ya conocía desde que hizo sus prácticas en el diario La Verdad; a Laura Salmerón, a Sara Ros y a Alberto Bravo, por elegirme para una de sus entrevistas y por permitirme explicarles los intríngulis de ‘Amarás América’, un proyecto de educación para la comunicación que me ha permitido adentrarme en los barrios de la Ciudad de México, de Río de Janeiro y de las comunidades indígenas aimaras de Bolivia. Un gran reto para cualquier periodista, y para mí una experiencia increíble plena de emociones. 

1427802012760

En nuestro encuentro en el Café Ambigú del Teatro Romea, entre los retratos de José Crespo y Gustavo Pérez Puig, hablamos de cómo se gestó este libro, del periodismo y la función de la prensa en las sociedades democráticas, de la realidad de los jóvenes latinoamericanos y de las peripecias que afrontan en sus vidas diarias esas personas anónimas a las que doy voz en estas crónicas solidarias de viajes. Todas fueron para mí un pozo de sabiduría, un estímulo para seguir creyendo en la necesidad de mi profesión. Ninguna de esas historias se me va de la mente, vivo con ellas y estoy muy agradecido por todos esos mensajes positivos recibidos de lectores que me animan a seguir ampliando el proyecto. Ojalá que las ganas de conocer el mundo no decaigan y tenga la suerte de expandir mis horizontes americanos en los próximos años…

1427802366968Ya estoy deseando leer y escuchar la vídeo-entrevista que me hicieron desde El Bombín. Una alegría saber de vuestra existencia y os deseo toda la suerte del mundo en este travieso mundo de la comunicación y la edición.

Manuel Madrid 02/04/2015

¡¡¡¡¡Bienvenida a los nuevos lectores de ‘Amarás América’!!!!!

Destacado

Gema Pañales, descendiente del mismísimo Antonete Gálvez, vestida de huertana con tocado de flores a la manera de Frida Kahlo.

Gema Panalés, descendiente del mismísimo Antonete Gálvez, vestida de huertana con tocado de flores a la manera de Frida Kahlo.

Gracias por enviarnos tus fotos con ‘Amarás América’; si quieres unirte al Club de Lectura 2015, por favor, envíanos tus fotos con el libro que te acompaña en este viaje vital… ¡¡¡Gracias a Dori Gómez y a tantos amigos nuevos por unirse a esta aventura!!!

amarasamerica@gmail.com 

Facebook: cuenta de Manuel Madrid

Twitter: @amarasamerica

¿Quién es el Dios de un periodista? (En el Centro Católico de Cultura Popular del Barrio del Progreso me dieron la respuesta)

Destacado

IMG_5367

Socias del Centro Católico de Cultura Popular ‘María Tornel’ del Barrio del Progreso (Murcia), con ‘Amarás América’. Foto: Marga Garrido.

Este miércoles pasado acudí con verdadero entusiasmo a un encuentro con las mujeres del Centro Católico de Cultura Popular ‘María Tornel’ del Barrio del Progreso (Murcia), respondiendo a la invitación de Carmina Tornel, hermana del cura obrero Pepe Tornel, uno de los entrevistados que más me han impactado en la vida por la sencillez y, al mismo tiempo, la hondura de su mensaje. Gracias a mi amiga Marga Garrido por la asistencia técnica prestada, y por sus palabras tan cariñosas y emocionantes, y a todas las mujeres que nos acompañaron en esta velada fraterno-espiritual y periodística, en la que recordamos la entrevista que le realicé en el verano de 2013 a Pepe Tornel, que me dijo algo que no se nos puede olvidar fácilmente: “El poder la impone, pero la mentira no es defendible”. Quería recordar aquí también estas palabras suyas que hago también mías:

“Uno pasa a ser agradecido al tener conciencia de tanto dolor, tanta hambre, tanta lágrima y tanta injusticia. Yo me siento impotente de no poder solucionarlo. Eres inhumano solo con no sentirse solidario con los que están sufriendo. Por eso digo que, si se deshumaniza, no vale ninguna religión” /// “La protesta es una condición innata de la persona, sin ella dejaría de perder su identidad. Eso significa [se lleva las manos a la cabeza, cierra los ojos y habla rabioso] que si se deja de protestar ante evidencias tan inmorales, tan detestables, tan rechazables y tan injustas, la sociedad o el pueblo que deja de protestar va perdiendo su identidad comunitaria de pueblo”

(http://www.laverdad.es/murcia/v/20130816/local/region/iglesia-politica-codicia-poder-201308140111.html)

Fueron dos horas de intercambio de pareceres y conocimientos sobre el mundo de los medios de comunicación, y hubo ocasión de hablar de muchos aspectos del periodismo que a veces la audiencia desconoce, empezando por algo tan elemental sobre cómo se construye una noticia o cuáles son los mecanismos de la manipulación periodística. Gracias a ‘Amarás América’ he podido llevar este proyecto personal de educación para la comunicación a muchos lugares de América Latina, pero también de mi propia región, y he de decir que en todos ellos me he encontrado con las mismas dudas, las mismas inquietudes, y los mismos y terribles estereotipos sobre la prensa y sus funciones.

Pregunté a estas mujeres del Barrio del Progreso quién es Dios para ellas, y quién creen que es el Dios de un periodista. Para mí, es aquel que narra con fidelidad los hechos que suceden, a sabiendas de que es algo que no siempre se consigue, por voluntad propia o ajena. La función del periodista es perseguir la verdad; plasmar en un relato coherente la verdad; pero para alcanzar la pureza de ese relato, lo verídico, hay que hacer preguntas, escudriñar la información, contrastar, indagar en lo oficial y no oficial, y atreverse a contar aquello que sobradamente se ha conseguido demostrar que se ajusta a la realidad. Desde luego, cualquier relato de los hechos es una aproximación a esa verdad que se persigue. Ellas estaban muy interesadas en conocer qué es noticia, qué diferencia hay entre una noticia, un reportaje, una crónica y una columna de opinión, por qué se confunde con tanta asiduidad información y opinión, qué es el Nuevo Periodismo, qué es el pseudo-periodismo, qué son las fuentes informativas y por qué todos los periodistas tienen, como decía una de ellas, “tantas fuentes”. Les hablé sobre los deberes y derechos de los profesionales de la información, sobre la censura, la figura de los ‘gatekeepers’ (seleccionadores de noticias en las redacciones), sobre la teoría de las 5 uves dobles, sobre ética y deontología, sobre el falso romanticismo que envuelve esta profesión… Fue una tarde lluviosa en ideas y reflexiones sobre la prensa y sus intenciones, y creo que al final conseguí lo que buscaba: llamar su atención sobre la importancia que tiene el periodismo en la sociedad, porque como digo en ‘Amarás América’, que es un libro sobre periodismo, que el periodismo bien entendido ayuda a fortalecer las sociedades.

Quise compartir con ellas mi vocación profesional, que desde pequeño me guía por este mundo de la información que es tan complejo de entender pero que es básico para el funcionamiento normalizado de cualquier sociedad. Ya sea en Murcia, en México, en Brasil, en Bolivia, o en cualquier lugar del mundo, son necesarios los periodistas, y todavía creo que es más necesario que se practique un buen periodismo, a pesar de las limitaciones. Quiero compartir con vosotros un texto de Max Weber que he leído recientemente en un trabajo periodístico realizado por mi profesora de Redacción Periodística en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense María Jesús Casals, que sigue siendo para mí un gran faro cada vez que me tuerzo:

Circulan las ideas más extravagantes sobre los periodistas y su trabajo. No todos saben que para realizar un trabajo periodístico realmente valioso se requiere tanto “espíritu” como para cualquier trabajo científico -en particular porque es preciso crear de forma inmediata, como si se obedeciera a una orden, y buscar un efecto inmediato-, aunque las condiciones sean, desde luego, distintas. Casi nunca se presta la debida atención al hecho de que la responsabilidad del periodista es muy grande; por lo general, el sentido de responsabilidad de un periodista honrado no suele estar por debajo del de un científico; más bien, está por encima, como lo ha demostrado la guerra. Sin embargo, sólo retenemos en la memoria los trabajos periodísticos irresponsables, debido a que su efecto suele ser terrible. Nadie cree, por ejemplo, que la discreción de un periodista competente supera, en general, a la de otras personas. Las enormes tentaciones que esta profesión conlleva, y las otras circunstancias que hacen al entorno del trabajo periodístico, producen esas consecuencias que han habituado al público a mirar a la prensa con una mezcla de desprecio… y de miserable cobardía (Max Weber, 1983)

Manuel Madrid 19/03/2015

La noche de Áglaya (Emotivo encuentro con los amigos de Diván en Cartagena)

Destacado

1425734121321

Ejemplar de ‘Amarás América’ en el mostrador de la librería Áglaya, en la calle Ramón y Cajal.

1425733803187

Miembros de la asociación Diván con los poetas Antonio Marín Albalate y María Teresa Cervantes. ¡Gracias por venir!

1425733966337

María Teresa Cervantes presentando ‘Amarás América’, siempre dispuesta a echar una mano.

En la librería Áglaya de Cartagena, en la calle Ramón y Cajal, ya podéis encontrar vuestro ejemplar de ‘Amarás América’. Aprovecho para dar las gracias a Johan y Eva por su interés en que este libro de crónicas de viajes figurase en su exposición de novedades editoriales. Es una oportunidad de llegar a mucha más gente y, obviamente, espero que así sea. Visité Áglaya el viernes pasado, cuando en Murcia no se hablaba de otra cosa más que de los líos sucesorios de los partidos; en Áglaya, en cambio, el único ruido de fondo eran palabras bañadas de lirismo. La poeta María Teresa Cervantes, toda su vida entregada a la pasión de educar y de escribir, presentó ‘Amarás América’ con esa reposada sensibilidad que a todos alguna vez nos gustaría tener. Es la segunda vez que la amiga de María Cegarra, a quién dedica su último libro editado por Huerga & Fierro, me acompaña en esta tarea de dar a conocer un proyecto solidario de educación para la comunicación que entre los años 2005 y 2008 me llevó a conocer el funcionamiento de tres ONG de gran impacto social en México, Brasil y Bolivia. María Teresa es una mujer presta a participar de la alegría de escribir, inagotable cantora del amor y otras esclavitudes, grande en generosidad, una paloma mensajera que vuela sin reloj y con un diccionario entre las alas.

Agradezco a Antonio Marín Albalate, divertido y atento, y a los amigos de la asociación cultural Diván esta invitación y confío en que la lectura de este libro para ellos sea un baño de mundo y de humanidad. Sigo creyendo en lo maravilloso del ser humano y sigo pasmándome con sus desórdenes, pero por encima de todo creo que no hay mayor fuerza que mueva el mundo que la solidaridad de hombres y mujeres para resolver las dudas del presente y mirar hacia adelante, y eso es algo que en América se palpa en cada esquina. ¡¡¡Viva la solidaridad y vivan los amigos de Cartagena!!!

Manuel Madrid 08/03/2015

Ganadores del sorteo de ‘Amarás América’ en ROM Murcia Radio

Destacado

Oscar, ganador del libro, con las colaboradoras de #MurciaMásCerca de ROM Murcia Radio

Oscar, ganador del libro, con las colaboradoras de #MurciaMásCerca de ROM Murcia Radio

El sorteo de dos ejemplares de ‘Amarás América’ en el programa #MurciaMásCerca de ROM Murcia ya tiene ganadores. Enhorabuena a Oski Wan Kenobi (@oskitarmr) y a Isabel Pérez (@conIsabelPerez). Confío en que disfrutéis cada palabra y cada momento de este viaje increíble a través de México, Brasil y Bolivia. ¡¡¡Ojalá que os resulte una experiencia inolvidable!!! Gracias a Mónica López Abellán y a Inma Mengual por su predisposición a colaborar en esta iniciativa y por divulgar este proyecto periodístico dedicado a aquellos que trabajan por brindar oportunidades a niños y adolescentes que por cuestiones ajenas a su voluntad se esfuerzan por salir adelante a pesar del destino.

La pregunta era bien sencilla: ¿A qué edad murió la pintora mexicana Frida Kahlo? La respuesta era: A los 47 años. ¡¡¡Una pena que no la disfrutáramos muchos más años!!!

Presentación de ‘Amarás América’ en la librería Áglaya de Cartagena (Viernes 6 de marzo, a las 21 horas)

Destacado

María Teresa Cervantes con mis padres, Manuel y Maruja, en Cartagena. Noviembre, 2014.

María Teresa Cervantes con mis padres, Manuel y Maruja, en Cartagena. Noviembre, 2014.

El proximo viernes 6 de marzo, en la librería Áglaya de Cartagena (calle Ramón y Cajal, 14), a las 21 horas, presentaremos ‘Amarás América’ a los animados componentes y simpatizantes de la Asociación Cultural Diván. María Teresa Cervantes, poeta legendaria, generosa, mimosa y galante, siempre apoyando a los jóvenes y no tan jóvenes, presentará este libro que se adentra en las profundidades de México, Brasil y Bolivia para descubrir un mundo lleno de valores y sensibilidades a flor de piel. Dice María Teresa, hablando de esta modestísima aportación al mundo de la narrativa de viajes y al periodismo social, que este acto “será una pequeña muestra de gratitud a lo que tú y tu pluma habéis supuesto para mí”. Realmente estoy muy emocionado por este nuevo reencuentro con América y con María Teresa, y con todos los amigos de Cartagena que van a hacer posible esta noche mágica. Gracias, sinceramente, a Antonio Marín Albalate, poeta ingenioso, un malabarista del verbo, exquisito en toda su expresión, por hacer posible este encuentro. Gracias a Juan Pedro Ruiz por estas fotografías que me han llegado de María Teresa con ‘Amarás América’. Quería, como anticipo, dedicaros un texto que recojo en ‘Amarás América’, en la parte dedicada a Brasil (‘La curva de los pirilampos’). Fueron unas palabras de despedida que nos leyeron los compañeros del programa GAIA, en Volta Redonda, un centro de referencia en Brasil en el tratamiento de las adicciones de adolescentes y jóvenes; después de un mes de voluntario con ellos gracias a la mediación de la ONG IDEAIS, hablándoles de periodismo con Teresa Luengo, amiga y colega de profesión, nos organizaron una fiesta para darnos las gracias por tantas emociones vividas. Fue un intercambio fraterno de experiencias, y querían que nos fuéramos de Brasil con un buen sabor de boca. No hacía falta, pues esa posibilidad que nos brindaron de conocer por dentro cómo funciona una ONG y cómo con tan pocos medios se beneficia una comunidad entera, fue un premio desde el primer momento. Los miembros del equipo de GAIA nos leyeron este texto que ahora os dedico a vosotros, y especialmente a María Teresa y a Antonio por su generosidad al invitarme a Cartagena:

María Teresa Cervantes, con 'Amarás América'. Foto de Juan Pedro Ruiz

María Teresa Cervantes, con ‘Amarás América’. Foto de Juan Pedro Ruiz

‘Sonho, estrelas, flores… e amigos’ (Sueño, estrellas, flores… y amigos)

“Sueño. La gente no se da cuenta de ellos hasta que despiertan, después de que todo acabe. Permanece en la gente entonces la voluntad de soñar un poco más. Hay personas que son un sueño. Un sueño por el cual la gente dormiría la vida entera. Pero el destino viene y nos despierta violentamente. Y se lleva también aquel sueño tan bonito. Hay personas que son estrellas. Dulces, luces que agradan e iluminan las noches oscuras de nuestras vidas. Y viene el amanecer y nos roba toda la claridad de aquella estrella tan linda. Hay personas que son flores. Bellezas discretas que alegran nuestro camino. Más con el tiempo, las flores se marchitan, y nos llenan de saudade con su color y su perfume. Existen, finalmente, personas que son maravillosamente amigas. Una amiga dulce como la miel es una flor que brotó en una estrella y que vino hasta nosotros en un sueño especial. Y todavía son amigas, porque las flores, las estrellas y los sueños, más tarde o más temprano, terminan… pero la amistad… la amistad verdadera no termina nunca”*

* ‘Amarás América’ (Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia). 2014

¡¡Gracias!!! Os espero el viernes en Áglaya, en Cartagena, con los amigos de AC Diván.

Manuel Madrid 03/03/2015

‘Amarás América’ en ‘Murcia más cerca’, de ROM Radio (¡Participa en el sorteo de dos ejemplares respondiendo a una pregunta sobre Frida Kahlo!)

Destacado

Mónica López Abellán, Manuel Madrid e Inma Mengual, en el estudio de ROM Radio, en Murcia.

Mónica López Abellán, Manuel Madrid e Inma Mengual, en el estudio de ROM Radio, en Murcia.

Esta semana he disfrutado a lo grande con la invitación que me realizó la periodista Mónica López Abellán (@_Mo_K), compañera de profesión por la que siento un gran aprecio y respeto, para participar en el programa de ROM Radio ‘Murcia más cerca’, en el que colabora una amabilísima lectora, muy querida por mí, Inma Mengual (@inmaletas), a la que he tenido la suerte de conocer este año gracias a ‘Amarás América’. Inma tiene además un blog de curiosidades viajeras en la web de ‘La Verdad’: http://blogs.laverdad.es/zonadeembarque/ Gracias a las dos por hacerme sentir tan bien a vuestro lado, por vuestra profesionalidad y por dedicar un espacio tan importante en este programa al periodismo social y a ‘Amarás América’, el libro que me ha permitido revivir muchos de aquellos momentos que tenía arrinconados en mi memoria.

Si eres murciano y estás lejos de tu tierra, escribe a @romMurcia a través de las redes sociales con el hashtag #MurciaMásCerca y cuenta tu historia. ‘Murcia más cerca’ es un espacio patrocinado por la Consejería de Presidencia y Empleo, a través de la Dirección General de Participación Ciudadana, Unión Europea y Acción Exterior.

Aquí puedes descargarte o escuchar de nuevo el programa en el que participé:

http://www.rommurcia.es/2015/02/17/murcia-mas-cerca-17-02-15/

CONCURSO ‘Amarás América’ en ROM RADIO. En el estudio de radio de la plaza de San Nicolás dejé dos ejemplares dedicados para sortearlos entre los oyentes de Rom Radio, que ha organizado este concurso durante esta semana. ¡¡¡Estás a tiempo de participar!!! Sigue las instrucciones y disfruta de la experiencia de leer ‘Amarás América’:

¿Quieres ganar un ejemplar del libro ‘Amarás América’ dedicado?

Sólo tienes que responder a la sencilla pregunta que el invitado dejó la semana pasada en la entrevista en el programa ‪#‎MurciaMásCerca‬: ¿A qué edad falleció Frida Kalho?
Envía tu respuesta a través de Twitter con la etiqueta #MurciaMásCerca y mencionando a @rommurcia o responde a este post y entrarás en el sorteo. El nombre del ganador se dará a conocer el martes 24 en el programa a partir de las 18.00 horas. ¡SUERTE!

http://www.rommurcia.es/2015/02/17/amamos-america-con-el-periodista-manuel-madrid-en-murcia-mas-cerca/

Frida Kahlo, protagonista del ciclo ‘Mujeres con valor añadido’

Destacado

Manuel Madrid, Juan Tomás Frutos, Alicia Barquero, Lola Recio, José Fernández-Rufete y Ángel Campos, en el ciclo 'Mujeres con valor añadido' dedicado a Frida Kahlo, La Malinche y Carmen Conde. Foto cortesía de Vicente Vicens (AGM)

Manuel Madrid, Juan Tomás Frutos, Alicia Barquero, Lola Recio, José Fernández-Rufete y Ángel Campos, en el ciclo ‘Mujeres con valor añadido’ dedicado a Frida Kahlo, La Malinche y Carmen Conde. Foto cortesía de Vicente Vicens (AGM) publicada en La Verdad.

Gracias a todos los que habéis hecho tan especial esta noche en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia (11/02/2015) recordando a Frida Kahlo, La Malinche y Carmen Conde. Gracias por venir a mis amigas Ana García Salvago, Lola García Abellán, Amparo Riva Marañon, Consuelo e Inma Mengual, Ilka Lomonaco, Alejandra Armenta, Toñi y Sara Mateos y, en especial, a mis compañeros de mesa: el periodista de TVE, escritor y profesor de la Facultad de Comunicación de la UMU Juan Tomás Frutos, y el antropólogo José Fernández-Rufete, al trovero Emilio Soler, y a la presidenta de Asociación Regional de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de Murcia (ACUM), Lola Recio, por la invitación, y al director de Las Claras, Ángel Campos, por la logística. Agradecido una vez más, a Azucena Madrid por la asistencia que me presta desde el inicio de este tour por tantos lugares hablando de la gente y los lugares de América. Y a Alicia Barquero, concejal de Cooperación, y a tanta gente a la que asistió a la conferencia y a la que aún no conozco.

'Autorretrato con chango y loro' (1942, óleo sobre masonite, 54.6 x 43.2 cm, Buenos Aires, Malba-Fundación Constantini, de Frida Kahlo.

‘Autorretrato con chango y loro’ (1942), óleo sobre masonite, 54.6 x 43.2 cm, Buenos Aires, Malba-Fundación Constantini, de Frida Kahlo.

Fue una preciosa noche dedicada a las mujeres, verdaderas protagonistas del ciclo organizado por ACUM y que llevaba por título, ‘Mujeres con valor añadido’. Tuve la gran suerte de poder contar a todos los asistentes, mayoritariamente féminas, la historia y los avatares personales de Frida Kahlo, la pintora de la corona de trenzas, a la que dedico un capítulo en ‘El abismo chilango’, el relato que dedico a México en el libro ‘Amarás América’. Hija de Guillermo Kahlo, un fotógrafo judío de ascendencia húngaro-germana, y Matilde Calderón, una “muy buena guardadora de centavos” oaxaqueña, la obra pictórica de Frida goza de reconocimiento universal, con cotizaciones impensables en las casas de subastas de Londres, Nueva York y París. Un año antes de su muerte pintó ‘Raíces’ (1943); la pieza muestra a la pintora mexicana acostada sobre un suelo árido con viñas, que parecen raíces, emanando de su torso hacia la tierra. Un coleccionista anónimo pagó por esta obra 5,6 millones de dólares en 2006, la suma más alta jamás alcanzada por una artista latinoamericana. Frida es hoy un icono universal; su imagen se repite como la efigie de Marilyn Monroe. Todo el mundo sabe algo de ella, pero su vida más bien transcurrió en un segundo plano a la sombra de su marido, el enorme muralista mexicano Diego Rivera, un “viejo panzón” que solía llevar sombreros Stetson, zapatos de minero y cinturones anchotes. La Casa Azul de Coyoacán (“lugar de coyotes”), donde nació, vivió con Rivera entre 1929 y 1954 y murió a los 47 años, atesora los recuerdos íntimos de la artista, que conquistó al temido Rivera, 20 años mayor que ella, haciéndole bajar de un andamio para mostrarle unos cuadros y preguntarle si podía vivir de la pintura. Ella lo encontraba “bondadoso, cariñoso, sabio y encantador”, a diferencia de sus amigas de la Escuela Nacional Preparatoria, que lo describían como un ser “barrigón, mugriento, de aspecto horrible”. A Frida parecía no importarle: “Lo lavaría y limpiaría”.

Frida in New York. Archivo de Nickolas Muray. 1946

Frida in New York. Archivo de Nickolas Muray. 1946

Frida tuvo una vida desgarradora: contrajo una poliomielitis en la infancia que la dejó coja –de ahí su afán por las faldas tehuanas para disimular su minusvalía–, conoció la postración total, logró sobrevivir a un accidente de tranvía[1] que le produjo dolores hasta su muerte –”el pasamanos me atravesó como la espada a un toro, perdí la virginidad”– y la obligó a visitar hasta 35 veces los quirófanos, sufrió cinco abortos por malformaciones uterinas y tuvo que acostumbrarse al corsé, que llevó durante 30 años, y al Demerol para soportar la gangrena y la amputación de una pierna cerca del fin de sus días. En cambio, su pintura fue un despilfarro de vitalidad, nacía de su experiencia directa con el dolor, un mal que marchitaba ilusiones pero acentuaba su sensibilidad con los pinceles. Entre los 150 cuadros de su producción dejó medio centenar de autorretratos –”me retrato a mí misma porque paso mucho tiempo sola y porque soy el motivo que mejor conozco”– que sofocaban a Picasso –”nadie sabe pintar retratos como Frida”–, que la agasajó con dos aretes surrealistas con forma de mano que ‘madame Rivera’ guardó como oro en paño.

'La columna rota', autorretrato de Frida Kahlo, 1944.

‘La columna rota’, autorretrato de Frida Kahlo, 1944.

Cuenta Raquel Tibol en ‘Frida Kahlo: una vida abierta’ que en 1938, con motivo de la primera exposición individual de Frida en Nueva York, en la galería Julien Levy, Diego envió una carta a un influyente crítico, Sam A. Lewisohn, para que no pasara por alto esta importante cita: “Se la recomiendo, no como marido, sino como un entusiasta admirador de su obra, ácida y tierna, dura como el acero y delicada y fina como el ala de una mariposa, adorable como una hermosa sonrisa y profunda como la amargura de la vida”. Rivera llamaba a Frida “la llameante” porque parecía estar siempre llevada por el fuego. Y, paradojas de la vida, esa fue la última imagen que el “pintor de los espacios y las multitudes”, como ella lo definió, tuvo de aquella atrevida camarada a la dirigió sus balas en 1928 mientras pintaba su ‘Balada de la Revolución’. Al entrar al horno crematorio las llamaradas levantaban sus cabellos coronados como si estuviera dentro de un girasol. “Espero –escribió por última vez– alegre la salida… y espero no volver jamás”.

Fue un 13 de julio de 1954, el día más trágico en la vida de Diego Rivera, porque había perdido para siempre a su amadísima Frida. La experiencia del dolor también enseña, y Frida es un ejemplo; sus obras son, como dijo Vargas Llosa en ‘Diccionario de amantes de América Latina’, una forma extrema de introspección del que la artista extra en cada pincelada un estremecedor testimonio sobre el sufrimiento, los deseos y los más terribles avatares de la condición humana. La niña de la que se burlaban en el colegio diciéndole ‘pata de palo’ plantó sus raíces en México y su sangre, como su pintura, sigue empapando de emociones este mundo que pisamos. ¡Gracias Frida por vivir y amar!

[1] Frida tenía 18 años cuando el camión en el que viajaba con su primer amor, Alejandro Gómez Árias, fue atropellado por un trolebús y un tubo le rompe la columna, la pelvis, la matriz, los labios del sexo “y le provoca una herida que nunca cierra”, según la biógrafa Raquel Tibol, autora de varios títulos sobre la vida de la artista.

 

Arrastrados por la corriente de Frida…

Destacado

Frida Kahlo

Frida Kahlo

Gracias a La Verdad, Ayuntamiento de Murcia y La Crónica del Pajarito por las referencias a la conferencia de esta tarde en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia sobre Frida Kahlo, La Malinche y Carmen Conde, dentro del ciclo ‘Mujeres con valor añadido’, organizado por la Asociación Regional de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (ACUM). A continuación os dejo los enlaces donde podéis consultar las noticias publicadas estos días sobre el acto:

http://www.laverdad.es/murcia/ciudad-murcia/201502/11/frida-malinche-carmen-conde-20150211012144-v.html

http://www.laverdad.es/murcia/sociedad/201502/10/periodistas-escritores-murcianos-hablan-20150210020839-v.html

http://centromedios.murcia.es/publico/NotaPrensa/Default.aspx?pIdNoticia=33597&pIdPagina=25

http://www.lacronicadelpajarito.es/cultura/manuel-madrid-nos-lleva-viaje-al-corazon-frida-khalo-claras

Un viaje al corazón de Frida Kahlo (Conferencia sobre la pintora mexicana en el Centro Cultural Las Claras / Murcia 11-02-2015)

Destacado

'La columna rota', autorretrato de Frida Kahlo, 1944.

‘La columna rota’, autorretrato de Frida Kahlo, 1944.

Frida Kahlo, la llameante cejijunta

La Asociación Regional de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de Murcia (ACUM) ha organizado para el miércoles 11 de febrero un ciclo de conferencias bajo el título ‘Mujeres con valor añadido’ en el que Manuel Madrid, periodista de ‘La Verdad’ y autor del libro ‘Amarás América (Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia)’, realizará un viaje sentimental y pictórico a México de la mano de Frida Kahlo, personaje universal cuya obra sigue más viva que nunca a pesar de que han transcurrido 61 años desde su muerte. Frida, con sus padecimientos, sus amores y sus sueños de colores truculentos, será una de las protagonistas de esta jornada de homenaje a las mujeres que organiza ACUM cada año. La presidenta de la asociación, Lola Recio, ha escogido un retrato de Frida para ilustrar este ciclo, en el que el José Fernández-Rufete, doctor en Antropología, recordará a la india mexicana Malinalli Tenepal, apodada ‘La Malinche’, la amante e intérprete del conquistador Hernán Cortés, y Juan Tomás Frutos, profesor de la UMU y periodista de TVE en Murcia, glosará sobre la poeta cartagenera Carmen Conde, la primera mujer con sillón en la Academia Española de Lengua. Será el 11 de febrero, a las 19 horas, en el Centro Cultural Las Claras de Cajamurcia (Santa Clara, 1).

Vídeo sobre Frida Kahlo, en Youtube.es:

Murcia, 24/01/2014

“¡Aguanta corazón!” (Impresiones de Consuelo Mengual tras devorar ‘Amarás América’)

Destacado

Gloria Nicolás recibiendo el Año Nuevo Aimara en las ruinas de Khonko Wankane (Jesús de Machaca, Bolivia), 2008.

La fotógrafa Gloria Nicolás, con su gorro multicolor y bufanda con los colores patrios, recibiendo el Año Nuevo Aimara en las ruinas de Khonkho Wankane (Jesús de Machaca, Bolivia), 2008.

‘Amarás América’, un baño de mundo

Si algo hay que destacar del libro ‘Amarás América’ es la grandeza con la que se habla del hombre, de la vida y del alma, adentrándose en las intimidades de México, Brasil y Bolivia, a través de su verdadera historia y riqueza cultural, así como la gran experiencia humana que este libro transmite. Un interesante proyecto personal de cooperación en materia de educación y cultura que el periodista Manuel Madrid describe con un perfecto estilo literario mediante la búsqueda de la palabra adecuada en cada momento. Un libro ameno y valioso periodísticamente, “un homenaje a mi propia profesión, un tributo a la palabra”, ensalza su autor, recordando que “lo que te deja el viaje es un baño de mundo, un choque cultural y emocional de por vida”. “A los hombres no los salvan los dioses, sino que nos salvamos nosotros mismos, pero con el apoyo del otro”, de los otros, de ahí el tono positivo y esperanzador que radian los héroes cotidianos que caen y se levantan, que luchan por mejorar el mundo. Con una emotiva dedicatoria “a todos los que me dieron la mano en el camino”, Manuel nos habla también de música, arte y literatura desde las historias de sus personajes y de sus lugares, acogidos por el grabado del gran corazón que ilustra la portada, de David Brugarolas, símbolo de la fortaleza ante los desafíos vividos por el autor y todos los protagonistas de este gran libro de experiencias humanas, “como un homenaje a todos ellos, una forma de devolverles todo lo que me dieron”, agradece y reconoce Manuel Madrid. “En algún momento de mi vida confié en que estos personajes recordarían el momento en que estuvimos juntos”, nos cuenta. Y nosotros, lectores, no olvidaremos las historias personales que el libro contiene, como si también hubiésemos sido partícipes del mismo, pues su lectura te lleva a vivir y estar presente en aquellos lugares recónditos y escondidos a los que su autor nos traslada. El corazón de ‘Amarás América’ late con fuerza y nos evoca la gran determinación de Odiseo cuando, ante las numerosas adversidades de su viaje de vuelta a Ítaca, grita: “¡Aguanta corazón!”.Todo un canto a la esperanza y a la fraternidad.

Consuelo Mengual                                                                                                       Directora del Club de Lectura del Real Casino de Murcia

* Ante estas palabras de Consuelo Mengual sobre ‘Amarás América’, este libro con fines modestos que nos ha trasladado a la realidad de los pueblos latinoamericanos, no tengo más remedio que sentirme muy feliz. Tremendamente feliz porque sus apreciaciones son para mí un gran estímulo para seguir creyendo en mi profesión, para creer que es útil más allá del momento apresurado en que uno se dispone a escribir y a contar historias que en este caso llegaron muy adentro y que hoy, tanto tiempo después, resuenan y emocionan a otros. De verdad que ha merecido la pena relatar estas experiencias para conocer a gente sensible y exquisitamente amable y colaboradora como Consuelo. Desde este blog aprovecho para reiterar mi agradecimiento por tanta generosidad hacia mi persona y hacia los protagonistas verdaderos de ‘Amarás América’, que son héroes de lo cotidiano.

Aquí abajo, para que conozcas a algunos de ellos, están los cerca de 80 alumnos de Bolivia que participaron en los talleres de Fotoperiodismo con Gloria Nicolás en los dos centros pedagógicos de recursos que gestionaba en 2008 la Fundación Machaqa Amwat’a. Quién sabe si alguno de ellos cumplió su sueño de dedicarse al periodismo para denunciar los abusos y desórdenes que enfrentaban en el día a día en sus barrios…

Todo mi amor para ti, Consuelo. ¡GRACIAS POR TODO! 

Manuel

‘Amarás América’ en la jungla de Bookcrossing (Historia de una liberación en el Café Ficciones)

Destacado

Estas misteriosas imágenes corresponden con la liberación de un ejemplar de ‘Amarás América’ en la jungla. Así es como se conoce el universo del Bookcrossing (http://www.bookcrossing.com), una biblioteca mundial que se ha dado a conocer como uno de los experimentos sociológicos más insólitos (no solo va ser GH). Un desconocido lee un libro, le encanta, lo registra y decide compartirlo con otros lectores, liberándolo en cualquier lugar, con la esperanza de que pase de lector en lector y viaje por el mundo de mano en mano, de hogar en hogar. En este caso, un lector de ‘Amarás América’ ha decidido dar vuelo a un ejemplar y nos ha hecho llegar estas imágenes de su liberación. En un principio pensó dejarlo en la Casa Díaz Cassou, en la calle Santa Teresa de Murcia, junto a la antigua Casa de Expósitos, pero unas monjas le disuadieron con una mirada de reprobación. Continuó vagando en una noche estrellada, pensando lugares donde encontrar una mano amiga. ¿Una cabina telefónica en Gran Vía? ¿Una moto junto al Banco de España? ¿Una esquina de la plaza del Cardenal Belluga? ¿En un banco de la Catedral? Finalmente, nuestro ‘libertador’ acabó en uno de esos garitos de moda de Murcia que ha encontrado en la cultura y su difusión una fuente de vida. Nada más y nada menos que el Café Ficciones (http://www.cafedeficciones.com/), en el número 5 de la calle Fuensanta, local alternativo, videoclub, lugar de citas y de intercambio de lenguas. Allí, en la barra del bar, entre capuchinos, birras y Gin Tonics, quedó varado ‘Amarás América’, hasta que un tipo barbudo de nombre Diego, vallisoletano y funcionario del Estado, se encaprichó del ejemplar, atraído por la estrella y el corazón de la portada, diseñada por David Brugarolas, con el compromiso de registrarse, adentrarse en las intimidades de México, Brasil y Bolivia, y devolverlo de nuevo a esta jungla que es el mundo. El código del libro pululante es BCID: 914-13107984. Con estas claves podremos saber por dónde viaja ‘Amarás América’, quién lo está leyendo y qué opinan los lectores. Es una ilusión enorme saber que este ejemplar puede cambiar muchas vidas…

Los números de 2014 del blog de ‘Amarás América’ ¡¡¡¡Gracias a los 7.300 visitantes!!!!

Destacado

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog sobre el libro ‘Amarás América’, un viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia de la mano de tres ONG locales.

Aquí hay un extracto:

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 7.300 veces en 2014. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 6 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Por las tierras movedizas de México, Brasil y Bolivia

Destacado

'Amarás América' y 'La Herencia de Pedro Roca Saura', en la sección de Autores Murcianos en El Corte Inglés de Gran Vía, Murcia.

‘Amarás América’ (2014) y ‘La Herencia de Pedro Roca Saura’ (2008), los dos libros de Manuel Madrid, en la sección de Autores Murcianos en El Corte Inglés de Gran Vía.

‘Amarás América’ es un libro sobre gente corriente de América que vive al borde del abismo, un viaje por lugares que no aparecen con colorines en los mapas, un testimonio periodístico de tantos héroes cotidianos que creen y practican la cooperación directa en tierras movedizas donde la cultura de la maldad se desparrama como lava volcánica. Es una inmersión a las profundidades de una generación de americanos que batalla para construir una sociedad justa y pacífica, que se enfrenta al conflicto con armas benévolas, que persigue la libertad como el bien más preciado de cada ser, que briega contra las injusticias y que pone en riesgo sus vidas para procurar la prosperidad de sus pueblos. Es esa gente bragada y concienciada la que está dibujando nuevos horizontes, la que está creando perspectivas, la que siente de verdad que este mundo que habitamos es imperfecto y que hay que dejarnos hasta el último cabello para corregir sus delirios. En este vademécum sobre México, Brasil y Bolivia, Manuel Madrid ha querido reflejar todo aquello que vieron sus ojos, todas esas historias que nadan en la neblina de la memoria y que llegaron a sus oídos, emocionantes vivencias que vivió durante esos tres veranos en América como voluntario en Dinamismo Juvenil (Ciudad de México), en IDEAIS (Volta Redonda / Río de Janeiro) y en la Fundación Machaqa Amawt’a (La Paz, El Alto y Jesús de Machaca). Una lectura recomendada para aquellos que estén preparando un viaje a estos tres países, para aquellos que quieran conocer cómo es la labor que realizan los voluntarios y cooperantes internacionales, y para aquellos amantes del periodismo y de la literatura de viajes. Deseamos que disfrutes en este recorrido apasionante por las entrañas de un continente mítico plagado de personas que brillan como soles.

'Amarás América' en la librería Educania de Murcia

‘Amarás América’ en la librería Educania-La Técnica, en la calle Sociedad, nº 10, de Murcia.

Podrás encontrar ‘Amarás América’ en estas librerías:

AMAZON

http://www.amazon.es/Amarás-America-intimidades-México-Bolivia/dp/B00I45YBBM

MURCIA

González Palencia / Diego Marín (C/ La Merced, 25)

Ramón Jiménez (Soportales de la Catedral de Murcia)

Educania-La Técnica (C/Sociedad, 10)

El Corte Inglés (Gran Vía, 42)

CARTAGENA

Librería Centro (C/ Santa Florentina, 25)

ARGENTINA / BUENOS AIRES

La Vaca Mariposa

libroslavacamariposa@gmail.com

Rosilda y su búsqueda del bienestar (Homenaje a las mujeres soñadoras que sostienen América Latina)

Destacado

Rosilda, la pernambucana de la Praia das Gaivotas. Foto: Ilka Lomonaco

Rosilda, la pernambucana de la Praia das Gaivotas. Foto: Ilka Lomonaco

Con emoción he recibido esta semana noticias de la otra orilla del mundo. Me resisto a creer que una imagen vale más que mil palabras, pero no tengo más remedio que darle la razón al refranero universal. En la fotografía que he recibido aparece una señora que solo con mirarla me apetece saber todo de ella… Es Rosilda, brasileña nacida en un pueblo del estado de Pernambuco, de un pueblito de nombre bello, Casa Amarela. Es la madre de Ilka Lomonaco de Oliveira, profesora de portugués radicada en España desde hace ya casi 20 años, que fue mi salvación antes de emprender uno de los viajes de mi vida a Río de Janeiro en 2006 con la periodista Teresa Luengo Michel. La historia de Ilka está en parte contada en el primer capítulo de ‘La curva de los pirilampos’, el relato de ‘Amarás América’ que dedico a Brasil, una disección de la vida cotidiana en el país más anchuroso de América del Sur a través de la mirada de siete mujeres del estado de Río de Janeiro. Ilka es una de ellas: “(…) Carioca* de compases gastados, despistada como una clemátide silvestre y, sin embargo, asombradiza hasta el punto de distraerse con nuestros obvios reconcomios como si todo le pareciera un potaje de exotismos, no escondía trucos de abracadabra. “¡Vamos a ver, vamos a ver!”, templaba la circunspecta maestra en las primeras tentativas por querer aprenderlo todo en un santiaménAquella moça do corpo dourado* iba a ser nuestra salvación. Y no lo supimos hasta que salimos del aeropuerto de Río Galeão y remontamos la sierra de las Araras* hasta Volta Redonda, ciudad industrial del estado de Río de Janeiro donde IDEAIS tenía su sede y donde el río Paraíba do Sul formaba una brusca curva, casi esférica, una “vuelta redonda” que acabó por dar nombre a este enclave obrero en la ruta hacia São Paulo que, según advertía Ilka, no era el lugar más agraciado de este mini-continente de encantos aparentes y salvajes disparidades (…)”. Pero hasta este año Ilka no me había contado casi nada de su madre. Es ahora cuando he sabido cosas de su vida.

Celia, la nieta de Ilka Lomonaco

Celia, la nieta de Ilka Lomonaco

Me sigue pareciendo fascinante todo lo que envuelve a estas mujeres americanas que son las que están sosteniendo el continente. Rosilda ha sido una luchadora; como en tantos casos asumió en solitario la crianza de sus cuatro hijos. Por Ilka acabo de enterarme que su madre fue una emigrante en su propio país, pues a los 3 años dejó Pernambuco (el mismo estado donde nació el expresidente Lula da Silva) para trasladarse a Volta Redonda, la ciudad que encarnó el particular ‘sueño americano’ de Brasil. En ‘Amarás América’ cuento cómo se fraguó la historia de este lugar que hasta los años 40 fue “un punto insignificante en la geografía” y en pocos años se transformó en emblema de la industrialización de Brasil. Lo que cambió la historia de Volta Redonda y su comarca fue la Compañía Siderúrgica Nacional (CSN). El pasado y el presente de la cidade do aço, la “ciudad del acero”, estuvo ligado a la Usina Presidente Vargas. Miles de forasteiros* llegaron en los años 40 para trabajar en esta empresa que se cimentó bajo el mecenazgo de Franklin Delano Roosevelt, presidente del Gobierno de los Estados Unidos, quien a través del Banco de Exportación e Importación de Washington libró un crédito de 45 millones de dólares para ser amortizado en 10 años. Brasil fue durante la Segunda Guerra Mundial una de las potencias amigas de EE UU en la defensa del Hemisferio Sur, especialmente a raíz de que los submarinos del Eje encabezado por la Alemania de Hitler atacaran varios de sus navíos, y el proyecto de la macro planta de acero fue uno de los provechos de esa colaboración fructífera entre los dos aliados. Por su parte, Estados Unidos obtuvo a cambio terrenos para construir bases aeronavales en Recife, Natal y Fernando de Noronha y ayudó a Brasil a suministrar equipos y profesionales para la factoría.

Panorámica fantasmagórica de Volta Redonda con los hornos de la CSN en funcionamiento. Foto: Flickr

Panorámica fantasmagórica de Volta Redonda con los hornos de la CSN en funcionamiento. Foto: Flickr

“(…) La elección de Volta Redonda se sostenía por su ubicación a medio camino entre los principales depósitos de hierro y carbón de Brasil y los dos mayores polos consumidores: São Paulo y Río de Janeiro. Volta Redonda estaría conectada por ferrocarril con las minas de hierro, manganeso y roca caliza de Minas Gerais y de Belo Horizonte, y con el puerto de Angra dos Reis, en la costa del estado de Río de Janeiro, donde atracaban los navíos cargueros. El faraónico proyecto, que incluía una central termoeléctrica, una planta de tratamiento de aguas y una gran fundición, sirvió para satisfacer la demanda de Brasil y de la mayoría de países de América Latina de laminados y hojalata para embalaje de refrigerantes, cervezas, pinturas, productos alimenticios, estructuras metálicas, chapas, vigas y una batería de accesorios para la industria automovilística, química y manufacturera. Volta Redonda podía considerarse hasta 1941, según el sociólogo y profesor de Historia Waldyr Amaral Bedê, “un punto insignificante en el mapa del estado de Río de Janeiro”. En sólo dos lustros nadie se acordaría de los naranjos y eucaliptos que adornaban este distrito urbano de 3.000 habitantes que dependía del municipio de Barra Mansa. En 1950, con los hornos de la CSN humeando sin parar, Volta Redonda rondaba ya los 36.000 habitantes y estaba en ciernes la creación del movimiento que lograría su segregación. En un volumen colosal, ‘Volta Redonda na Era Vargas (1941-1964)’, imprescindible para revivir aquellos años, Bedê documentó que el Gobierno reservó un área de 11 kilómetros cuadrados junto al río Paraíba do Sul y reclutó a un ejército de braceros cariocas y de Minas Gerais y São Paulo para poner en marcha el proyecto, que en su época de apogeo empleó a 24.000 personas. Una “estirpe de gigantes sin estirpe”, imaginó Bedê, quienes “junto con el sueño y la esperanza de un buen y nuevo lugar para vivir y trabajar trajeron consigo sus manos callosas, sus pies descalzos, carcomidos, trasnochados, abatidos”, y también su analfabetismo e ignorancia, su miseria y malnutrición. La CSN facilitó alojamiento a las familias y organizó escuelas profesionales para formar a los trabajadores en los oficios que más demandaba la industria pesada. Los empregados estaban “deslumbrados por las grandiosas perspectivas de un futuro próximo” y el presidente Vargas soñaba con la emancipación económica de Brasil. Los voltarredondenses encarnaron, según el cronista, a un nuevo espécimen en un periodo en que el país estaba necesitado de estímulos (…)”. La CSN fue durante más de 60 años una fuente de bienestar hasta su privatização en 1993. La ciudad de la ilusión acabó siendo un sueño angustioso, y en 2006, cuando nosotros visitamos Volta Redonda, la compañía solo empleaba a 7.000 personas, tras despedir a más de 10.000 en una década.

Ilka Lomonaco, la instructora de portugués que añora Barra de Tijuca

Ilka Lomonaco, la instructora de portugués que añora Barra de Tijuca

No todos los forasteiros se quedaron en la ciudad. Rosilda acabó emigrando de Volta Redonda hasta Río de Janeiro, y hoy vive feliz, a punto de cumplir sus 80 años, en el estado de Espíritu Santo, en la ciudad de Vilha Velha, en la Praia das Gaivotas. Siempre ha sido una gran lectora, y me enorgullece realmente que ‘Amarás América’ haya caído en sus manos. Conoce bien el español, porque también vivió varios años en España, donde aprendió a pintar. Hoy la pintura es uno de sus grandes motivos de satisfacción y entretenimiento en la vida, y gracias a sus exposiciones también empieza a ser reconocida como una artista. Durante muchos años fue directora de una institución benéfica con la que distribuyó alimentos y medicinas a los menos desafortunados de su entorno, a los que ponía cada día un plato de comida caliente. En Brasil esta telaraña de la solidaridad está muy extendida y es un motivo de celebración saber que siempre alguien te tenderá una mano cuando estés necesitado.

Gracias, Rosilda, por tu concepción del mundo, por tu dadivosidad y por ser tan afortunada de haber traído a este mundo a gente tan sana y lúcida como Ilka, de la que solo podemos decir palabras bellas. Obrigado, Ilka.

¡¡¡¡Con esta historia os deseo a todos una Feliz Navidad!!!!

Manuel Madrid 24/12/2014

1 Los nacidos en Río de Janeiro son apodados cariocas. Significa “casa blanca”, ya que en la lengua tupí-guaraní ‘cari’ es blanco y ‘oca’ es casa. Los indígenas llamaban así a las casas que construían los portugueses.
2 Muchacha bronceada.
3 Papagayos.

Algunos momentos de 2014, el año de ‘Amarás América (envía las fotos que quieras publicar en la galería del libro)

Destacado

Algunos momentos de 2014, el año ‘Amarás América’. Deseando que nos envíes cualquier fotografía que no esté incluida en la galería y que te gustaría que apareciera. ¡¡¡¡Ayúdanos a completar el álbum de ‘Amarás América’ (Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia)!!!!! Haznos llegar las imágenes que más te gusten del libro vía Facebook (cuenta de Manuel Madrid), Twitter (@amarsamrica) y a la dirección de correo electrónico amarasamerica@gmail.com ¡¡¡¡No te quedes sin aparecer!!!!

Las hermanas Rosa y Gloria Barba, compañeras del colegio Juan Carlos I de Llano de Brujas, con las que tuve el placer de reencontrarme estos días navideños. Murcia, diciembre 2014.

Las hermanas Rosa y Gloria Barba, compañeras del colegio Juan Carlos I de Llano de Brujas, con las que tuve el placer de reencontrarme estos días navideños. 24/12/2014

Flamencos y pajaritos en el Casino

Destacado

Manuel Madrid y Consuelo Mengual con su hermana y su madre, lectoras de 'Amarás América' a las que agradezco también el apoyo. Foto: Azucena Madrid García

Manuel Madrid y Consuelo Mengual con su hermana y su madre, lectoras de ‘Amarás América’ a las que agradezco también el apoyo. Foto: Azucena Madrid García

Me gustaría dar las gracias a los compañeros periodistas de El Pajarito (www.elpajarito.es) por la reseña del encuentro que realicé con lectores de ‘Amarás América’ en el Real Casino de Murcia. Gracias por el seguimiento, y por el apoyo desde las redes sociales al libro. De veras que os lo agradezco. Aquí podéis pinchar para leer el enlace de la noticia publicada: http://elpajarito.es/cultura/91-literatura/10740-manuel-madrid-comparte-amaras-america-con-los-clubes-de-lectura-del-casino.html Murcia 20/12/2014

La suerte del escritor (Canto a la hospitalidad de los lectores del Casino de Murcia)

Destacado

“Es curiosa la suerte del escritor. Al principio es barroco, vanidosamente barroco, y al cabo de los años puede lograr, si son favorables los astros, no la sencillez, que no es nada, si no la modesta y secreta complejidad” Jorge Luis Borges

Sin quitarle la razón a Borges, anoche comprobé que una gran suerte para cualquier escritor es poder compartir la ilusión de escribir con los lectores. Y eso me ocurrió en el Real Casino de Murcia, donde tuve ocasión de compartir los entresijos de ‘Amarás América’ con los miembros de los dos clubes de lectura de esta institución cultural murciana. Fue en un escenario muy especial, la Biblioteca Inglesa, abrigado por 20.000 volúmenes y esos flamencos de hierro que sustentan las tribunas superiores. Es un lugar muy apropiado para hablar de viajes y odiseas, como las que protagonizan cada año de un hemisferio a otro esas aves migratorias que anoche estaban incluso nostálgicas por tantos recuerdos de México, Brasil y Bolivia, los tres países que descubrí en aquellos tres veranos en los que empecé a saber de “la venganza de la geografía”, de cómo los mapas han condicionado el destino de las naciones. Siempre quise volver a América, desde aquel viaje iniciático que realicé en agosto de 2004, pero debía hacerlo con más tiempo.

Esa era mi ilusión, y ese fue mi proyecto durante los años venideros. Primero México (2005), después Brasil (2006) y luego Bolivia (2008). ‘Amarás América’, tal y como conté ayer a los lectores del Real Casino de Murcia, es un libro basado en las experiencias que viví como voluntario y cooperante en proyectos sociales de tres organizaciones sociales: Dinamismo Juvenil, dedicada a la prevención de la violencia y del delito en las colonias periféricas de la Ciudad de México; IDEAIS (Instituto de Desarrollo, Estudios y Acciones Sociales), que tiene su sede en Volta Redonda, en el estado de Río de Janeiro (Brasil), un referente nacional en el tratamiento y prevención de adicciones en niños y jóvenes, y la Fundación Machaqa Amawt’a, institución consagrada en Bolivia a la recuperación y el fortalecimiento de los saberes indígenas, principalmente de la etnia aimara (una de las 36 nacionalidades reconocidas por el Estado plurinacional que preside Evo Morales).

Fueron tres veranos inolvidables, y gracias a ellos, y a su recuerdo, surgió este libro, como les conté a los lectores del Casino, que concebí a lo largo de varios años como un homenaje a todos ellos, y como una reivindicación del periodismo más puro, que consiste en ir a los sitios, hablar con la gente y contar todo lo que pude ver, aprender, descubrir e investigar. Mi ilusión era que el mundo conociera sus historias, que la lectura y el conocimiento de esas personas tuviera un efecto multiplicador. Si lo he conseguido, esa será mi compensación, así que agradezco nuevamente a todos los que se interesan por este libro cuyo espíritu no es otro que profundizar en el conocimiento de otras culturas. La charla con los lectores fue guiada por Consuelo Mengual, que es la coordinadora de los clubes de lectura del Casino, y hablamos de muchas curiosidades y anécdotas del libro. Consuelo, y también su hermana y su madre, son avispadas lectoras, como ya pude comprobar en un encuentro previo, en el que me sorprendió el conocimiento de ‘Amarás América’. Puedo decir que hasta recordaba mejor algunos pasajes del libro que yo, algo que me dejó bien sorprendido. Consuelo me preguntó esta vez por la dedicatoria (“A los que me dieron la mano en el camino”), por el título de mi columna de los sábados en La Verdad (‘La Vereda del Capitán’, que es un camino de la huerta de Murcia donde está la casa de mi familia), por el arranque misterioso de ‘El abismo chilango’, la parte del libro que dedico a México, donde narro mis experiencias en una casa de santería del Cerro de la Cruz, en la capital mexicana, y también mis andanzas con los chavos de La Pastora durante el curso de verano en ‘La Kasa de los líos’. También hablé de la carioca Ilka Lomonaco, mi profesora de portugués, que nos acompañó en la velada y comentó que su aparición en ‘Amarás América’ ha sido una de las sorpresas más bonitas que se ha llevado en sus 17 años en España, y de algunas de las historias de los chicos que estaban en tratamiento por sus adicciones al alcohol y las drogas en GAIA, un centro rehabilitador de Volta Redonda donde el mayor alivio siempre era encontrar una mano amiga para salir del infierno de la dependencia química. Y, cómo no, les hablé del mundo indígena en el Altiplano andino, de esas dos bolivias imaginarias que percibí en aquel año en que estaba recién a punto a aprobarse la Constitución de Evo Morales que empoderaba al indígena tras décadas de opresión y discriminación; de la naturaleza desbordante de ese país y de la bondad de los habitantes de ‘cuellos blancos’, de sus tradiciones y su riqueza natural.

De todos esos países tengo recuerdos imborrables, y he querido con este libro, en el que reconstruyo todos los pasos dados y doy voz a todas esas personas que me guiaron por los caminos de América, que esa gente y esos lugares que no figuran en los mapas fueron los protagonistas de este libro que reivindica la cultura y la solidaridad de los americanos, por encima de todo. Gracias a todos, de nuevo, por esta oportunidad que me brindaron anoche de recordar a mis amigos americanos y de contagiar mi amor por América.

Manuel Madrid 17/12/2014

Presentación de ‘Amarás América’ en Prezi (Por Blanca Pérez de Tudela)

Destacado

Aquí tenéis una presentación-resumen muy práctico realizado por Blanca Pérez de Tudela sobre ‘Amarás América’ para su asignatura de Reporterismo en la UMU:

http://prezi.com/abocjoty1bec/?utm_campaign=share&utm_medium=copy&rc=ex0share

Muchas gracias, Blanca, por ser tan generosa y por haberte convertido ya en una gran embajadora de ‘Amarás América’, si se me permite hacerte este honor.

Muy agradecido,

Manuel

Paulino Esteban, el compañero andino de Thor Heyerdahl y Kitín Muñoz

Destacado

Una de las historias más fascinantes que aparecen en ‘Amarás América’ es la de los constructores de totora del lago Titicaca. La familia Esteban es una institución en Bolivia, y así cuento en ‘El beso de la Pachamama’ cómo fue nuestro encuentro con ellos en su aldea de Huatajuata, volviendo de una jornada de fraternidad en Copacabana con nuestros anfitriones aimaras, entrando la noche, con los ojos abiertos ante el asombro:

Manuel Madrid, Fanny y la pequeña Raissa, Teo Riquelme, Paulino Esteban, Gloria Nicolás, María Acho y la hermana Luz, en la casa de la familia Esteban en Huatajuata, en la orilla del Lago Titicaca. Bolivia, 2008.

Manuel Madrid, Fanny y la pequeña Raissa, Teo Riquelme, Paulino Esteban, Gloria Nicolás, María Acho y la hermana Luz, en la casa de la familia Esteban en Huatajuata, en la orilla del Lago Titicaca. Bolivia, 2008.

“(…) Para los bolivianos, el Titicaca era una de las maravillas del mundo, un símbolo universal que preservaban como el más preciado piélago. En realidad, era lo más parecido que tenía Bolivia a un mar, sobre todo después de la victoria chilena en la Guerra del Pacífico (1879-1884). Aquel conflicto por los impuestos al comercio del salitre en la zona tuvo un final inesperado para Bolivia. Chile se hizo con la provincia boliviana de Litoral y extendió su soberanía hacia el norte hasta la frontera con Perú, de modo que Bolivia perdió su única salida al océano. Aquella vergonzosa derrota condicionó el progreso de todo un  país y minó el orgullo de los bolivianos, que aún reivindicaban su derecho a recuperar los privilegios marítimos con lemas callejeros como “¡Bolivia nació con mar, carajo!”. En el Tratado de Paz firmado en 1904 se hizo constar el derecho de Bolivia a utilizar libre de impuestos el puerto chileno de Arica y parecía que prosperaban las negociaciones para hacer uso de los puertos de Iquique y Mejillones y que los bolivianos pudieran exportar a mercados asiáticos emergentes.

En la lontananza las únicas sombras que localizamos eran las de unos ermitaños eucaliptos, árboles centenarios que, según los originarios, habrían sido plantados en terrenos donde hubo haciendas en tiempos de la Colonia. Íbamos dejando atrás pueblos enteros de pescadores y uno nos llamó la atención: Huatajata. Allí encontramos a Paulino y Fermín Esteban, maestros constructores de balsas de totora, que habían convertido su taller en un singular museo. Paulino y Fermín, padre e hijo, eran íntimos amigos del aventurero español Kitín Muñoz (Sidi Ifni, 1958), quien confió en ellos para construir la embarcación de su primera expedición, bautizada ‘Uru’ (1988), con la que pretendía cruzar el Pacífico para demostrar que los juncos eran un material suficiente para atravesar mares y océanos tal y como, presumiblemente, habían logrado otras civilizaciones anteriores a la llegada de los españoles a las indias. Una gran balsa daba la bienvenida a una modesta casa de labor repleta de artesanías confeccionadas con esta anea que crece en el mismo lago. Había de todo: cestería, barcos en miniatura, anillos, sombreros y hasta barracas flotantes construidas por los Esteban, que eran junto a los Limachi las dos estirpes de artesanos más célebres del Titicaca. Fermín nos desveló que Kitín llegó a Huatajata en 1987, un año antes de intentar su primera hazaña transoceánica. “Primero me conoció a mí y luego a mi padre y se ha hecho famoso por las balsas nuestras”, contaba orgulloso este artesano que había fabricado con sus manos naves de hasta 30 metros de eslora, siete de ancho y cuatro de alto y un peso de 80 toneladas, auténticas carabelas de mimbre equipadas con mástiles, castilletes, cabañas, velas, timones, cocinas y barandas. Verdaderas joyas para la navegación que a los Esteban les gustaba rematar con cabezas con forma de puma, de hombre pájaro o de dragón. “Yo ya he participado en ocho expediciones en distintos países y he estado seis veces en España. Kitín me llevó a su casa, conozco a su familia y nos llamó hace poco tiempo para decirnos que su madre Isabel se le había muerto. Es un hermano”.

Fermín Esteban

Fermín Esteban. 2008

Fermín tenía una memoria prodigiosa, aunque costaba sonsacarle sus grandes conquistas mientras nos mostraba toda clase de bateles de totora en miniatura que emulaban a las míticas naves que les habían proporcionado fama internacional. La expedición ‘Uru’ zarpó del puerto del Callao, en Perú, en 1988 y completó en cinco meses su viaje oceánico hasta atracar en la isla de Tahití, en la Polinesia. Para ellos fue una prueba fidedigna de que sus antepasados pudieron navegar alrededor del mundo transformando aquella plantita del lago sagrado en gigantes capaces de salir indemnes de una tempestad. Pero los Esteban ya eran harto conocidos antes de que llegara Kitín Muñoz. En 1970, Paulino Esteban y los hermanos José, Juan y Demetrio Limachi habían conocido al explorador noruego Thor Heyerdahl, para quien armaron con papiros de Egipto la mítica ‘Ra II’, que cruzó el Atlántico desde Marruecos hasta las islas Barbados en 57 días con ocho tripulantes a bordo. Y en 1977, también con Heyerdahl, se aventuraron en Irak por el Tigris intentando llegar al Índico con una balsa hecha con hoja berdi del río que alumbró la civilización mesopotámica, aunque tras cinco meses de navegación fue quemada en señal de protesta por la guerra entre Irán e Irak. Después de la expedición ‘Uru’, los Esteban colaboraron con Kitín Muñoz en otras tres travesías: las expediciones Mata Rangi (‘ojos del paraíso’), que duraron el tiempo que aguantaron las naves sobre el agua. La primera (1996), en la que Paulino Esteban empleó 10.000 amarres de totora del volcán Rano-Raraku, partió de la isla de Pascua y nunca llegó a la Polinesia. Sólo aguantó 23 días ya que los juncos se pudrieron, la barca se partió en dos y los tripulantes estuvieron varios días a la deriva. El reloj de emergencias del explorador español, que emitió una señal de auxilio vía satélite, les salvó la vida. La segunda (1999) zarpó del puerto de Arica (Chile) y alcanzó felizmente las islas Marquesas. Los Esteban seleccionaron, de entre las mejores cosechas de totora, 600 rollos trenzados de 30 metros de largo y se las ingeniaron para hacer un casco más resistente. Una docena de artesanos aimaras colaboró durante meses en la construcción de la nave de 25 metros de eslora, seis de manga y 4,5 de altura, con un peso de 20 toneladas. En sus mástiles ondeaban las banderas de Bolivia, Chile, Perú y España, de la Casa Real Española y las seis banderas del programa de la Paz de la UNESCO. La embarcación recorrió casi 10.000 kilómetros impulsada por los vientos alisios, aunque no se vio cumplido el sueño de culminar la travesía en el puerto de Yokohama (Japón) debido a una nueva adversidad: una plaga del molusco Teredo Navalis, que se comió las cuerdas. La última expedición Mata Rangi, en 2000, que prometía surcar el Atlántico, salió de Barcelona, navegó por la costa mediterránea española y llegó a Marruecos. El objetivo era arribar a América: ocho meses después la embarcación quedó varada en el archipiélago de Cabo Verde (…)”.

Estos días he encontrado en Youtube un vídeo que me ha traído al presente aquellos instantes en Huatajuata junto a los Esteban. Y os dejo el enlace para que conozcáis al patriarca de la familia, Paulino Esteban, con su poncho y su eterna afabilidad.

En la intimidad de Sor Juana Inés (Preciosa evocación de Soren Peñalver a propósito de ‘Las trampas de la fe’ de Octavio Paz)

Destacado

Soren Peñalver en la conferencia sobre Sor Juana Inés de la Cruz en el Museo Ramón Gaya. 9/12/2014 Murcia. Foto: M. M. G.

Soren Peñalver en la conferencia sobre Sor Juana Inés de la Cruz en el Museo Ramón Gaya. 9/12/2014 Murcia. Foto: M. M. G.

Siempre es un gran estímulo el susurro poético de Soren Peñalver. De nuevo, con su nervio indominante, su verbo sutil y su presencia helénica, la figura de este cantor nuestro se hizo relevante anoche entre los paisajes de Sofía Morales, en el Museo Ramón Gaya, donde nos hizo saber todo lo que no sabíamos de Sor Juana Inés de la Cruz, una de las grandes mujeres de la historia, y tal vez la mexicana más universal. Soren nos presentó a la mística mundana (en filosofía y estilo) y epicúrea que le marcó en su pre-adolescencia, un personaje que tuvo muchos enemigos (“sobre todo hombres y mediocres escritores”). Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana nació en la Nueva España, en un pueblo de México, en 1651, y falleció víctima de una epidemia apenas 44 años después en la Ciudad de México. Octavio Paz dedicó una de sus obras más relajadas e inspiradoras a Sor Juana Inés de la Cruz, un volumen titulado ‘Las trampas de la fe’, que Soren exhibía en su mesa del Ramón Gaya con unas rosas y fotocopias del poema ‘La fantasía amorosa produce libertad’: ‘Detente, sombra de mi bien esquivo, imagen del hechizo que más quiero, bella ilusión por quien alegre muerto, dulce ficción por quien penosa vivo (…)‘. Nos recordó Soren, en pequeños interludios, algunos episodios de su memoria, aquel viaje relámpago que realizó en tren rodeado de ‘ippies’ (hippies) de Londres a París en 1971 con José Francisco Abellán de Correas y el encuentro con Pablo Neruda, donde Soren le preguntó por Octavio Paz a propósito de su dimisión como embajador de México en La India, tras la matanza de Tlatelolco en 1968, a lo que Neruda respondió irónico que Paz era un gran ensayista… Soren le recordó, con doble dosis de ironía, algo que había escrito años antes el premio Nobel de Literatura chileno: “A los tontos de mi país los hacen con el tiempo embajadores en París”. Curiosamente, Neruda era por entonces embajador de Chile en París.

Soren habló de Amado Nervo, el poeta y prosista mexicano (“injustamente olvidado”); del compositor del barroco español Cristóbal Galán, maestro de capillas de las Descalzas Reales, deleitándonos con algunas de sus obras; de ‘La púrpura de la rosa’ y Tomás de Torrejón y Velasco, sobre libreto de Pedro Calderón de la Barca; del fallecido catedrático de Gramática Histórica de la Universidad de Murcia José Perona, y de tantos y tantos nombres de oro que Soren liga con verdadera naturalidad a su vida y a sus recuerdos. Dedicó su conferencia a Arancha Fernández-Delgado, misionera murciana en Tanzania, y habló de muchas otras cosas curiosas: del pimiento y su origen americano; de la Inquisición y los problemas que generó a Sor Juana; de los hombres y los conventos, de la belleza de la adorada… Me quedo con una hermosa cita que realizó Soren parafraseando a la protagonista de su conferencia: “El amor más alto no necesita correspondencia”. Citó muchas de sus poesías, y también nos ofreció un poema especialmente escrito para esta ocasión. Lo tituló ‘Imitación de Sor Juana Inés’ y dice así:

Rosa, gentileza barroca, en cuyo ser la cuna

alegre y la mansa sepultura unió Naturaleza;

con encendida vida y docta muerte, pétalo

a pétalo te deshojas solitaria en tu vaso

sobre el escritorio. Parecidamente a ti

-recogida tu belleza en la sombra

y para el bien perfumada- quise no

vivir engañado, enseñando a morir.

(Soren Peñalver)

He querido dedicar este post a Soren Peñalver porque siempre es un gusto volver a releer a una de las musas de los poetas del mundo, y a Octavio Paz, el Nobel mexicano, del que este año se celebra el centenario de su natalicio. En ‘Amarás América’ recuerdo el paso de Octavio Paz por España en aquellos años de enfrentamientos sin sentido que han condicionado nuestra historia contemporánea. En ‘El abismo chilango’, la primera parte del libro, dedicada a México, cuento precisamente que el pintor murciano Ramón Gaya conoció en el exilio un México «parcial, marginal y poco visible», como observó el poeta valenciano Tomás Segovia, cuando los ambientes culturales de la capital azteca estaban rebosantes de «dramáticos huéspedes de talento, de grave gente de paso, de desplazados cargados de experiencia y de cultura». En su destierro, coincidió con el poeta y dramaturgo mexicano Xavier Villaurrutia -«(…) Amar es reconstruir, cuando te alejas, tus pasos, tus silencios, tus palabras, y pretender seguir tu pensamiento cuando a mi lado, al fin inmóvil, callas./ Amar es una cólera secreta, una helada y diabólica soberbia (…)»- y con un tiernuelo veinteañero, Octavio Paz, casado ya con Elena Garro. La pareja ejercería de anfitriona en frecuentes convites y coloquios e inspiraría a Juan Gil-Albert los personajes de Edmundo y Virginia que aparecen en su obra ‘Tobeyo. O del amor’, narración sobre la aventura homosexual del alcoyano con un joven en la Sierra Madre del Sur, en Oaxaca. Otro personaje, Bartolomé, está basado en Gaya, y el de Magda, en Concha de Albornoz. Habrá que seguir indagando en las vidas de todos ellos…

Enlace del extracto publicado en el suplemento literario Ababol de La Verdad de Murcia: http://ababol.laverdad.es/libros/5272-la-alegriadel-tropico

Manuel Madrid 10/12/2014

“Sentirás saudade si en tu vida hubo felicidad” (A Emiliana Casagrande, poeta de Volta Redonda que nos albergó en su posada literaria)

Destacado

Emiliana Casagrande

Emiliana Casagrande

“Sentirás saudade si en tu vida hubo felicidad”. Meditamos aquellas palabras tirados en dos hamacas con flecos en la Pousada Casagrande, nuestra pulida madriguera en Volta Redonda. Pertenecían a Emiliana Casagrande, la poetisa que regentaba esta fonda de reposo con el confort de un hotel y el calor afectivo de las casas de huéspedes. Las 16 habitaciones tenían nombres de palabristas y rimadores de versos y el número siete invocaba a Gilka Machado, escritora carioca nacida en 1893, cuando Río era la capital de la República, y tildada por la belle epoque tropical de escandalosa por su lirismo a favor del gozo sexual y la liberación de la mujer. En la pared de mi cama colgaba un poema, ‘Saudade’: “¿De quién es esta saudade que mis silencios invade, que de tan lejos me viene? ¿De quién es esta saudade, de quién? (…)”*.

Florbela Espanca

Florbela Espanca

Gilka Machado

Gilka Machado

Teresa ocupaba el cuarto de Florbela Espanca, poeta portuguesa de vida acalorada -y casi repentina por su brevedad-, coetánea de Gilka Machado, y su texto, más exaltado, se titulaba ‘Tortura’: “Sacar la emoción fuera del pecho, ¡la verdad brillante, el sentimiento! —Y ser, después de salir del corazón, ¡un puñado, de cenizas, apenas, dispersas al viento!… ¡Soñar un verso de elevado pensamiento y puro, como un ritmo del corazón! —Y ser, después de haber salido del corazón, polvo, nada, el sueño de un momento (…)”.

Un día entre semana, por azar, sin saber que era la dueña del nido, entablamos conversación con una señora que nos recordó a Betty White, la más inocentona de ‘Las chicas de oro’, aunque con el pelo pardo, casi pelirrojo. Antes de que sonara la bocina de la Kombi de IDEAIS leíamos el ‘Diário do Vale’ en la terraza y ella, encendida como un murciélago rabioso, subía con las bolsas de la compra: piñas, bananas, pan recién hecho, mermeladas, zumos, huevos de gallinas de primera… Nada más abrir sus labios perfilados con carmín nos percatamos de que no era apocada e ingenua como la de la serie. Emiliana, profesora de Lengua Portuguesa y ex concejala de Educación, dirigía la sede del Centro de Educación Superior a Distancia (Cederj)* del estado de Río de Janeiro en Volta Redonda y manejaba con tacto este establecimiento hotelero levantado sobre la antigua casa donde vino al mundo.

Niñas en un banco. Barrio de Biquinha (Valença, Río de Janeiro). Julio 2006. Foto: Teresa Luengo

Niñas en un banco. Biquinha (Valença, Río de Janeiro). Julio 2006. Foto: Teresa Luengo

“São João es un barrio muy tranquilo. Queríamos abrir una residencia que funcionase como un colegio mayor, pero los clientes de corbata y maletín han ido tomando la delantera a becarios y mochileros”, nos hizo saber la atlética Emiliana, que había dedicado toda su vida a contaminar a los adolescentes -y a todo aquel que pernoctara en la fonda- su entusiasmo por la literatura. Saltaba a la vista que era una mujer rebelde, sin otra atadura que la de pasar páginas, pero también debía ser comprometida y fácilmente enojadiza con las injusticias sociales, pues aseguraba que en Brasil era raro quien no había experimentado una dando la razón al dicho: “Quien no debe, tiene que temer”. Sabía que la poesía ayudaba a curar espantos, a querernos y, sobre todo, a reconocernos. Y, ante los desafíos que planteaba la misión de enseñar en tiempos y lugares con semejante desmotivación y apatía, ella aseguraba que los educadores tenían que ser personas entusiastas. “Sin tesón no hay solución”, dictaba.

En la posada trabajaban cinco mujeres -¿un guiño feminista de Emiliana?- y el punto de reunión era el comedor, pegado al punto de conexión a Internet y a la escalera de caracol que conducía a la biblioteca, a la mesa de billar y al gimnasio. Un piso por encima estaban nuestros dormitorios y el porche en el que tomábamos los primeros rayos de sol. La mayoría no coincidía, ya que funcionaban con turnos para que durante las 24 horas hubiera siempre alguien en recepción. Marceleine, una de las desveladas guardianas del albergue, tenía ese punto de cordura y locura imprescindible para plantar cara a la vida. En su caso, la procesión iba por dentro. Marcel, como la llamaban, estaba recién entrada en la treintena, tenía tres hijos, más empuje que las aspas de un molino y una sonrisa de esas que florecía como abril y que perduraba más que la espiral de un torbellino. Arrolladora, pujante y muy ingeniosa, como el perfil que buscaba IDEAIS en el curso de Empreendedorismo. Enviudó con 28 años, el único episodio negro de su vida que la entristecía y que aceptó como una cruz del destino. En su caso ser emprendedora no era una opción sino una obligación. También se destapó como una conversadora nata. Podía pasarse horas divagando sin llegar al aturdimiento, especialmente con el doctor Marcos, juez de familia de Río con el que tenía discusiones variopintas. Con ellos se juntaban el hambre y las ganas de comer (…). # Extracto de ‘La Curva de los Pirilampos’ (‘Amarás América’, 2014).

* Texto incluido en el libro ‘Velha poesía’ (1965). 

* Institución académica que, en consorcio con las seis universidades públicas de Río, el Gobierno del Estado y los ayuntamientos, ofrece formación especializada a miles de alumnos de la región sin cursos presenciales. 

El camino de Bella Panadera (una devota de México que prepara su desembarco en América)

Destacado

Con Bella Panadera en nuestro encuentro en La Colegiala del Banco de España (Murcia)

Con Bella Panadera en nuestro encuentro en La Colegiala del Banco de España.

Esta semana arrancó con un encuentro inesperado, desayunando con una lectora encantadora a la que conocí en Murcia el día de la presentación de ‘Amarás América’ en el Centro Cultural Las Claras (05/03/2014). Días antes de volver a verla había subido al lugar más romántico de Murcia, justo el único punto desde el que es posible divisar el mar en un día clareado. Fue aún más maravilloso poder hacerlo con Gloria y Marguita, dos amigas con las que comparto desde hace muchos años momentos mágicos de la vida. Aquella mañana caminamos por El Valle; el sendero de Los Carpi nos condujo a ese lugar hermoso donde el ruido de fondo de la ciudad queda congelado al atravesar la cordillera y entregarse a la serenidad de un paisaje lunar. Allí arriba, acomodados entre unas rocas, acogidos por la madre naturaleza, calibramos nuestros estados de ánimo en conversaciones catárticas sobre el amor, los instintos sexuales y la naturaleza de los hombres.

Nos fundimos en un gran abrazo, tras llegar a la conclusión de que la vida es como una carabela que surca olas de bonanza unas veces y otras olas de angustia y desengaño. Lo importante es atravesarlas, resistir a la tempestad con todas nuestras fuerzas y confiar en que hallaremos certezas detrás de lo inesperado.

Cargando con Marguita, un amor de mujer, en El Valle. Fotografía: Gloria Nicolás

Cargando con Marguita, un amor de mujer, en El Valle. Foto: Gloria Nicolás

Eso ocurrió esa mañana de atmósfera espesa, en la que costó que el sol se abriera paso entre un cielo tomado por nubes en contubernio. Tomamos un aperitivo en el Quitapesares, y nos decidimos después a explorar el entorno del Santuario de la Fuensanta y del Monasterio de las Monjas Benedictinas. Nunca había subido a la misteriosa e idílica Casa del Cabildo; ya de lejos me maravillaron sus ventanas con forma de arco de herradura y alfiz rojizo, con una estrella en el enrejado. El edificio, tres plantas, de ladrillo y tonos amarillos, es de lo más coqueto; una buganvilla en plena explosión trepaba por una de las paredes. Hay que andar con cuatro ojos por los escalones, pues lo más probable es resbalar en un descuido. Los miradores ofrecen una panorámica muy hermosa de la vega de Murcia y de su huerta enladrillada (¡tremendo!). Me fascina descubrir en nuestro municipio lugares con semejante magia, y me horroriza al mismo tiempo comprobar la poca delicadeza de sus visitantes; entre las cactáceas y matojos salvajes había una verdadera escombrera: botellas, desperdicios, bolsas de basura… ¿Alguien puede entender tamaña desconsideración? Una pena de las grandes…

Casa del Cabildo. La Fuensanta, Murcia.

Casa del Cabildo. La Fuensanta, Murcia.

Al volver a Murcia pensé que tenía que pulsar a la comunidad de Facebook y conocer si ese lugar que a mí me había resultado encantado era conocido por mis paisanos. Y en mi cuenta subí una fotografía de una parte de la fachada, maravillosa, y pregunté a mis amigos, sin desvelar el nombre, si alguien conocía este emplazamiento. Mi sorpresa fue que se animaron a participar unos cuantos. Prometí que al primero que adivinara el lugar le regalaría un ejemplar de ‘Amarás América’, y la primera persona que contestó a mi llamado fue Marta Eme, como se hace llamar, o la Bella Panadera. Inmediatamente cumplí mi promesa, y quedé con ella para desayunar en su lugar de trabajo: La Colegiala. Escogimos una sucursal al azar, la que está junto al Banco de España, porque es de las que tiene cafetería. Y ahí apareció a las 10 horas, puntual, con una sonrisa apabullante.

Bella Panadera es, en realidad, Marta Molina Martínez, estudiante de 2º de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Murcia, una murciana de 25 años que ha dedicado el último mes y medio a recorrer el Camino de Santiago, desde su inicio en Francia, desde antes de las estribaciones de Roncesvalles. Ha regresado serena, desprendiendo rayos de luz en la mirada, verdaderamente atribulada por todo lo que ha aprendido en cada paso y por las compañías de las que ha gozado hasta donde los antiguos decían que era el fin de la tierra conocida (Finisterre). Hablamos de la escritora María Jesús Juan, autora de ‘Sucedió en Begastri’, a la que conozco desde que fuimos compañeros en el IES Saavedra Fajardo; ahora María Jesús es profesora de Secundaria en el IES Aljada de Puente Tocinos. Marta fue una de sus alumnas y desde que se conocieron son inseparables, y acuden a todo aquello que esté relacionado con los libros y la escritura. Me contó Marta en este encuentro fugaz, entre sorbos de café y bocados a un resucitador croissant, que conoció en su peregrinación a un mexicano de Querétaro, Luis Antonio Valdespino Reyes, y a una cubana residente en Nueva York, Ana Julia, que han sido dos ángeles para ella. Podía recordar perfectamente mil palabrejas mexicanas y una de las que más utiliza ahora es la de “desmadre”. “Para los mexicanos todo es madre y desmadre”, le dije. Le animé a escribir todas esas peripecias en un blog y espero que lo haga, pues los recuerdos de un viaje pronto se difuminan si no queda rastro escrito.

La ejecución del Emperador Maximiliano es una serie de pinturas que el pintor francés Édouard Manet elaboró entre 1867 y 1869. Representan la ejecución por fulisamiento de Maximiliano I, emperador de México.  Impresionismo. National Gallery de Londres.

La ejecución del Emperador Maximiliano es una serie de pinturas que el pintor francés Édouard Manet elaboró entre 1867 y 1869. Representan la ejecución por fulisamiento de Maximiliano I, emperador de México. Impresionismo. La pintura puede contemplarse en una de las salas de la National Gallery de Londres.

Reímos juntos recordando algunas historias de ‘El abismo chilango’, y le conté que en Querétaro fue ajusticiado un austriaco de rimbombante nombre: Ferdinand Maximilian Joseph von Habsburg-Lothringen, que antes de ser proclamado Emperador de México hizo carrera como comandante en jefe de la flota de guerra de su país, dio la vuelta al mundo con la mayor fragata de vela del imperio austriaco, la Novara, y llegó a ser gobernador de Lombardía y Venecia. ¿Cómo encajaron los mexicanos que un europeo los tutelara de nuevo?, ¿qué necesidad había de importar un soberano de barba rubia? El segundo hijo de Francisco Carlos de Habsburgo y de la princesa Sofía de Baviera nació siendo Archiduque de Austria y príncipe de Hungría y Bohemia en el palacio de Schönbrunn, cerca de Viena, el 6 de julio de 1832. Por entonces, en México apuraba sus últimos días de gobierno Anastacio Bustamante. Entre 1821, año de la Independencia de México, y 1864, año de la llegada de Maximiliano al puerto de Veracruz, el país zozobra políticamente y entre el desconcierto medio centenar de presidentes se alternan en el poder. Sólo Benito Juárez pareció poner orden con una Constitución (1857) otorgando más libertades civiles, pero el pugilato entre liberales y conservadores desembocó en una guerra civil. Entretanto, Juárez dictó las leyes de Reforma (1859), que acotaron el poder del clero e iniciaron un cambio de mentalidad en todos los órdenes. Este conjunto de decretos, que incluyó la nacionalización de bienes eclesiásticos, el matrimonio civil y la libertad de culto, fueron considerados una reacción contra la esclavitud física y espiritual que habían sufrido históricamente los mexicanos y un espaldarazo para conquistar una independencia verídica. Pero, en 1961, Juárez suspendió el pago de los intereses de la deuda extranjera y la decisión encendió a las potencias europeas, especialmente a Francia, Gran Bretaña y España, que se enzarzaron en una rabiosa lucha para defender sus empresas e inversiones en México. Es Napoleón III quien con más ahínco mostró su fiereza –en juego estaba la explotación de minas en el noroeste del país– dirigiendo sus tropas hasta la misma Ciudad de México tomando el Zócalo en junio de 1863. Ante el belicoso panorama, Juárez y su gabinete desertan y el rey galo, apoyado por el bloque conservador, encarga al archiduque Fernando Maximiliano que acepte el trono de México. Maximiliano y su esposa, la princesa Carlota Amalia, hija del rey Leopoldo I de los belgas, fueron recibidos sin grandes fastos a su llegada al puerto de Veracruz a bordo de la Novara y, lo que es peor, llegaron escoltados por una bandada de zopilotes, buitres negros americanos que vuelan con la carroña colgando de sus garras y son símbolo de mal augurio. Nada bueno esperaba a Maximiliano y Carlota…

Me alegró recordar este episodio con Bella Panadera, sobre todo después de saber que en breve emprenderá uno de los viajes de su vida. Tiene previsto viajar a Nueva York y desde allí emprender una travesía en coche hasta Querétaro, cumpliendo así el sueño de visitar a sus dos lazarillos del Camino de Santiago. Gracias, Marta, por tus amables palabras sobre ‘Amarás América’ y por animarte a descubrir México, un país enérgico y con muchas cosas buenas, en esa andadura que ensanchará aún más tu corazón.

Manuel Madrid 30/11/2014

La heroicidad del silencio en ‘Amarás América’. Por Blanca Pérez de Tudela (Trabajo para la UMU de una futura periodista)

Destacado

Hace unos días recibí un correo electrónico de una joven estudiante de Periodismo en la Universidad de Murcia (UMU): Blanca Pérez de Tudela. La conocí este verano en ‘La Verdad’, donde estuvo realizando prácticas durante los meses de julio, agosto y septiembre. Trabajamos codo a codo esos días resguardados de la canícula estival en la Redacción, donde todo el año se siente un frío polar, y tuvimos ocasión de hablar de nuestros gustos y preferencias literarias. Blanca pertenece a La Molineta Literaria, foro de tertulias de Molina de Segura impulsado por escritores como Manuel Moyano y Paco López Mengual. También tiene un blog, y suele publicar artículos para la revista digital ‘C’mon Murcia!’ (http://cmon.fcdmurcia.es/author/perezdetudela/), blog creado por alumnos de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia.

Y mi sorpresa, ¡qué alegría más grande!, ha sido doble. Por un lado, me agradó de veras conocer que había leído con mucho interés ‘Amarás América’. Y en segundo lugar me ha dejado sin palabras saber que ha realizado un trabajo de 20 páginas sobre el libro, algo que uno nunca espera y que agradezco sinceramente, para la asignatura de Reporterismo que imparte Felipe Julián Hernández Lorca (Molina de Segura, 1945), profesor de la Facultad de Comunicación y Documentación de la Universidad de Murcia.

Gracias, Blanca, por el interés en conocer más a fondo este proyecto y por haber creído que ‘Amarás América’ reúne las condiciones para ser objeto de estudio. A continuación, quiero compartir con vosotros parte de este trabajo, que es mucho más extenso. He seleccionado el análisis que ha realizado, donde Blanca desvela su insondable capacidad para leer entre líneas y extraer, como una hábil recolectora de ideas, el trigo de la paja.

Toda la suerte del mundo para ti, escojas el camino que escojas.

Manuel Madrid / Noviembre 2014

—————-

ANÁLISIS DE ‘AMARÁS AMÉRICA’

LA HEROICIDAD DEL SILENCIO. Por Blanca Pérez de Tudela (UMU)

Blanca Pérez de Tudela con un ejemplar de 'Amarás América'

Blanca Pérez de Tudela con un ejemplar de ‘Amarás América’

Las páginas de ‘Amarás América’ aúllan. Manuel Madrid, un periodista en el sentido más fiel de esta palabra, emite quejidos inconfundibles. Camila Coimbra, Jussara Robertina, doña Panchita, Rondinho… Sus lamentos nos acompañan a lo largo del camino de esta lectura, y sus gritos de socorro nos arrastran hasta una América Latina que esconde en sus entrañas mucho más de lo que muestra en su superficie. De la mano de unos personajes en permanente huida que pretenden dejar atrás enemigos visibles e invisibles, pero que realmente de lo que escapan desesperados es de sí mismos, Madrid nos acerca a las realidades de tres países latinoamericanos: México, Brasil y Bolivia.

Asegura el autor que este libro es “un homenaje a toda esa gente que lucha por sobrevivir y por vivir de una manera más digna”. No yerra al ver ‘Amarás América’ como una ofrenda a estos pueblos que retrata a través de su observación despierta. La mirada es, sin duda, una de las herramientas más importantes de un periodista y los ojos verdosos de Manuel tienen la agudeza y el brillo de un buen informador. Mira no sólo como un periodista, un analista y un sociólogo. Con su vista es capaz de trasladarnos y analizar los melodramas interconectados entre tres países latinoamericanos, aportando siempre ese atisbo de esperanza que cabe en la fe de creer en el cambio y en la mejora personal. Aprendemos en estos viajes que el destino está dentro de uno mismo, aunque para llegar tengamos que rebasar las muchas trabas que encontramos fuera.

Todo el que haya leído a Manuel Madrid en la cotidianidad de la actualidad murciana que nos ofrece a través de las páginas del centenario periódico ‘La Verdad’ conoce en su pluma una sutileza acertada y ágil. En esta obra, además, Manuel nos da la excusa perfecta para confirmar su calidad narrativa. Su relato es ameno y cercano, sencillo, llano, pero al mismo tiempo cuenta en sus párrafos con la belleza del estilo literario, llegando en muchas de sus descripciones a elaborar poesía en prosa.

La narración de este libro es también una buena jugada del autor. Atrapa al lector a base de historias con un alto interés humano y las contextualiza trasladándonos hasta la historia de sus pueblos. Manuel hace en estas casi 400 páginas una excelente elaboración de síntesis histórica, y logra recoger interesantes partes de las memorias de tres países ricos en tradiciones, leyendas, y realidades pasadas cautivadoras.

No olvida tampoco la riqueza del patrimonio de estos países. Pone al lector la miel en los labios dibujando en su imaginación paisajes hermosos, edificios impactantes, poblados amables,… que sin duda abren el apetito del que está tras las páginas, despertando en él un interés por viajar y conocer en primera persona esos lugares que está descubriendo a través de las páginas de un libro.

Personajes como Celina Valadez, la hermana Luz o Neuza encarnan, parafraseando al propio autor, la “heroicidad del silencio”. Es necesario que gran parte de la escena narrativa del libro esté dedicada a personalidades cándidas, comprometidas, activas y francas, pues a través de ellas el autor consigue mostrar el importante papel que juegan las ONG en estos países. El rol de estas organizaciones es, además, fácilmente trasladable a realidades más cercanas al lector lo que le ayuda a empatizar con los personajes de la obra. No sé si cuando se lee ‘Amarás América’ se aprende a querer a este continente, al fin y al cabo ‘amar’, y sobre todo, hacerlo bien, siempre ha sido un ejercicio complicado para el ser humano. A lo que sí nos enseña Manuel Madrid en esta lectura es a interesarnos por la sustantividad de muchas personas, de muchos ‘héroes de lo cotidiano’ y supervivientes de barriadas empobrecidas y desgraciadas. Logra, pues, a través de un excelente ejercicio periodístico, fortalecer sociedades e hinchar corazones.

 

BSO Amarás América: BOLIVIA (Un viaje musical a las culturas andinas)

Destacado

Mallkus en Jesús de Machaca

Mallkus en Jesús de Machaca

La selección de temas musicales que venimos realizando en estos últimos meses para acompañar la lectura de ‘Amarás América’ está dedicada hoy a Bolivia, país multiétnico sobre el que gira la tercera parte del libro bajo el título ‘El beso de la Pachamama’. Estas canciones que podéis escuchar a continuación están íntimamente ligadas a momentos mágicos vividos en el verano de 2008. Para nosotros era verano, pero en el Altiplano los meses de junio y julio son pleno invierno, así que había que asimilar el rigor invernal de la mejor manera posible, arrimándonos al fuego de una pira o de una conversación. Gracias a nuestros hermanos bolivianos de la Fundación Machaqa Amawt’a descubrimos un país con una gran sensibilidad histórica, todavía muy traumatizado por su pasado colonizador, pero deseoso de revalorizar la cultura indígena, de recuperar sus valores y sus saberes tradicionales y darles el lugar merecido tras muchas décadas de olvido y discriminación. ‘Amarás América’ ayuda a los lectores a penetrar en la Bolivia aimara (una de las etnias mayoritarias) y nos permite aprender a comprender qué hay en el corazón de su gente, a qué se debe ese dolor tan grande y hasta dónde quiere llegar este pueblo en un futuro.

1. LOS KJARKAS. ‘Chuquiago Marka’

2. DAVID CASTRO & AMÉRICA BRASS. ‘Luna Amiga’ (del filme ‘Sena Quina’, 2005)

3. SURKOS. ‘Cómo has hecho’ (Folclore boliviano, caporales)

4. BRONCES. ‘Carnaval de Oruro’ (Folclore boliviano, morenadas)

5. LUZMILA CARPIO. ‘Bartolina Sisa’

6. EL TAHUANTINSUYO (Imperio Inca)

7. MUERTE EN BOLIVIA DE ERNESTO CHE GUEVARA EN 1967 (mini reportaje)

8. LOS QUERUBINES NEGROS DEL MOLOCOTONGO. ‘Cumbia metalera’

9. COMUNIDAD PACHAKUTI. ‘Seremos millones’

10. SAVIA ANDINA. ‘Minero’

México lindo y que(he)rido (Ahora y en la hora de nuestra muerte…)

Destacado

Altar de muertos dedicado a Cantinflas. Museo Ramón Gaya (Murcia, España). 01/11/2014

Altar de muertos dedicado a Cantinflas. Museo Ramón Gaya (Murcia). 01/11/2014 Fotografía: Manuel Madrid

México es un país de tradiciones misteriosas, y hoy, 2 de noviembre, es el Día de los Muertos, una jornada dedicada a honrar a los que una vez estuvieron vivos y que hoy son pura calavera, puro recuerdo. La muerte para los mexicanos no es el final de nada, sino el inicio de un nuevo ciclo. La rueda de la vida gira, y la muerte es un paso más. Tras la luna vendrá el sol. La oscuridad dejará paso a la claridad. La muerte será también vida eterna… En los altares de difuntos encontramos fotografías de aquel ser amado que nos dejó plantados un día, y elementos indesligables de la gastronomía mexicana, como el maíz y el fríjol, botellas de tequila y cerveza, refrescos, panes, objetos de cerámica y las curiosas “catrinas”, mujeres de la alta sociedad, que emulan al personaje de Catrina del Monumento a la Revolución, obra del grabador y caricaturista José Guadalupe Posada.

Cartel de una exposición en Chicago dedicada a Posada y su personaje de Catrina

Cartel de una exposición en Chicago dedicada a Posada y su personaje de Catrina

En este día muchos mexicanos se disfrazan de “catrinas”, y ayer en el Catrina Fest se batió un Récord Guinness en la Delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México, con 509 personas caracterizadas a la manera de la Catrina original, con dibujo de corazón, telaraña o flor en la frente y barbilla, vestido de gala, sombrero de ala ancha, y estola de plumas. Para los mexicanos es una burla hacia las élites, pues en el fondo, lo sabemos, la muerte nos hermana, y, ricos o pobres, al morir todos vamos a ser iguales. Esta tradición no tiene nada que ver con una burla a la muerte, pues todos lloramos cuando nos pega, pero sí es una manera de reafirmar una tétrica tradición y preservarla, generación tras generación. El Nobel de Literatura Octavio Paz captó perfectamente el alma de su pueblo, y en ‘Amarás América (Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia)’ recuerdo una de sus reflexiones, que pueden releer en el ensayo ‘Máscaras mexicanas’, dentro de la colección ‘El peregrino en su patria’. Decía así:

“(…) Viejo o adolescente, criollo o mestizo, general, obrero o licenciado, el mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro, máscara la sonrisa. Plantado en su arisca soledad, espinoso y cortés a un tiempo, todo le sirve para defenderse: el silencio y la palabra, la cortesía y el desprecio, la ironía y la resignación. Tan celoso de su intimidad como de la ajena, ni siquiera se atreve a rozar con los ojos al vecino: una mirada puede desencadenar la cólera de esas almas cargadas de electricidad. Atraviesa la vida como desollado; todo puede herirle, palabras y sospecha de palabras (…)”

Altar de muertos del Museo Ramón Gaya de Murcia, realizado por mexicanos residentes en Murcia. A izquierda y derecha, obras del genial pintor murciano que se exilió a México en 1939, al poco de acabar la Guerra Civil española. 01/11/2014

Altar de muertos del Museo Ramón Gaya de Murcia, realizado por mexicanos residentes en Murcia. A izquierda y derecha, obras del genial pintor murciano que se exilió a México en 1939, al poco de acabar la Guerra Civil española. 01/11/2014

En esta entrada aprovecho para felicitar a todos los mexicanos por perpetuar esta tradición de venerar a sus muertos, con esa maravillosa creatividad con la que acostumbran a sorprendernos. Y quería citar que en el Museo Ramón Gaya de Murcia, donde se recuerda la obra y la vida de nuestro pintor, cuya relación con México se remonta a 1939, cuando llegó al puerto de Veracruz como uno de tantos “intelectuales de fuste” que acogió México tras la Guerra Civil española, todos los años se rememora esta tradición de los altares de muertos. En esta ocasión, los residentes mexicanos en Murcia han recordado la figura del actor Mario Moreno ‘Cantinflas’ (Ciudad de México, 1911-1993), quien elevó a categoría de verbo hablar “de forma disparatada e incongruente sin decir nada”, como dice la Real Academia Española de la Lengua del verbo cantinflear. ‘Cantinflas’, “el mejor cómico del mundo”, según Chaplin, tuvo la virtud de hacer reír con su palabreo sin sentido en actuaciones imborrables en películas como ‘Gran Hotel’ (1944), ‘Un día con el diablo’ (1945), ‘El señor fotógrafo’ (1952), ‘La vuelta al mundo en 80 días’ (1956), ‘El analfabeto’ (1961), ‘El padrecito’ (1964), ‘Su excelencia’ (1967) y ‘Si yo fuera diputado’ (1951), donde daba vida al histriónico barbero Sevilla que practicaba el ondulado a las señoras, que cambiaba toallas cada tres clientes y tenía champú para los greñudos y boinas para calvos como el pobre Remigio, al que casi degüella desencañonándole la barba con una navajita de afeitar.

Autores del altar de muertos del Museo Ramón Gaya de Murcia. 01/11/2014

Autores del altar de muertos del Museo Ramón Gaya de Murcia (España). 01/11/2014

Felicitaciones al Museo Ramón Gaya por este bonito tributo a uno de los artistas mexicanos más universales, y a sus autores, miembros de la comunidad mexicana en Murcia, por ligar su cultura a la nuestra, y por mostrarnos todo lo rico y todo lo bueno que ofrece México, un país de miedo. Versionando la canción, México, lindo y que(he)rido…

Manuel Madrid                                                                                                                      2 de noviembre de 2014

Una emoción en cada página… Vibrante y divertido encuentro con el Club de Lectura de la Biblioteca Río Segura

Destacado

Foto de familia con el Club de Lectores de la Biblioteca Río Segura. Murcia, 27/10/2014

Foto de familia con el Club de Lectores de la Biblioteca Río Segura. Murcia, 27/10/2014

Tengo la impresión de que ‘Amarás América’ está poco a poco cumpliendo sus objetivos. Este proyecto de Educación para la Comunicación buscaba desde el principio sensibilizar a la población sobre el estado del mundo, en general, y sobre América Latina en particular, y hacer un llamamiento de atención sobre el papel que desempeñan los medios de comunicación para el fortalecimiento de las sociedades. Anoche tuve la oportunidad de tener un encuentro con 15 personas que han participado en el Club de Lectura de la Biblioteca Río Segura y que han leído entre septiembre y octubre ‘Amarás América’, el libro de crónicas periodísticas donde relato cómo son, qué sienten, qué necesitan, qué exigen, qué mueve a mexicanos, brasileños y bolivianos a raíz de unas experiencias muy concretas en tres organizaciones sociales en las que me enrolé como voluntario social y cooperante los veranos de 2005, 2006 y 2008.

Quiero aprovechar esta entrada para dar las gracias, encarecidamente, a Ángel Salcedo, responsable de los Clubes de Lectura de la Red de Bibliotecas del Municipio de Murcia, y a Marita Funes, directora de la Biblioteca Río Segura (Cuartel de Artillería, Barrio del Carmen, Murcia), por permitirme este acercamiento a los lectores de ‘Amarás América’, y por promover la lectura de este libro, que es un homenaje a todas esas personas, lugares y organizaciones que trabajan en América Latina, en condiciones muy adversas y casi sin apoyos, para formar a las nuevas generaciones, orientarlas en el camino y conseguir que vuelen libres.

Lectores en el Club de Lectura de la Biblioteca Río Segura de Murcia

Lectores en el Club de Lectura de la Biblioteca Río Segura de Murcia

Aprovecho la ocasión para contaros algunas cosas que sucedieron anoche en esta tertulia con los lectores. Me siento realmente afortunado por saber que algunas de esas historias que cuento en el libro han emocionado a mucha gente. Así me lo hicieron saber muchos de estos lectores, que agradecen la sensibilidad, la humildad y la generosidad que han motivado esta propuesta entre el periodismo y la literatura. Al principio, según me contaron, a muchos les abrumó tener que enfrentarse a tres libros en un solo volumen.

En realidad, es así. ‘Amarás América’ contiene tres libros que podrían haberse publicado de forma independiente: ‘El abismo chilango’, sobre la realidad de las colonias periféricas de la Ciudad de México, ese monstruo urbano de 22 millones de habitantes que se desparrama sin piedad y a menudo sin los servicios públicos más elementales, donde la familia es el origen de alegrías y desdichas, y donde hay que ser fuerte y hábil para afrontar la realidad cotidiana; ‘La curva de los pirilampos’, que narra el empeño de organizaciones como IDEAIS y GAIA que se dedican a la rehabilitación de adolescentes y jóvenes con historias marcadas por la violencia y la drogadicción en el estado de Río de Janeiro, en Brasil, un lugar de incendios y placeres donde la muerte ronda la fiesta y con frecuencia deja cadáveres en su periferia; y ‘El beso de la Pachamama’, homenaje al pueblo aimara, una de las 36 etnias reconocidas en Bolivia, estado plurinacional donde Evo Morales es venerado como el primer presidente indígena de la historia y donde al calor de ese entusiasmo afloran miles de carencias donde solo intervienen organizaciones como la Fundación Machaqa Amawt’a, volcada con el fortalecimiento y recuperación de los saberes originarios.

A muchos de los lectores de ‘Amarás América’ les llamó la atención el punto de vista que he elegido para la narración: el de un periodista que viaja de forma altruista para colaborar en proyectos de cooperación y que, a la vuelta, decide escribir un libro contando su experiencia, pero que, en realidad, es una gran historia de amor hacia todos los que le dieron la mano en el camino, le prestaron su cama, su cuchara, el asiento de su camioneta… Me preguntaron por el proceso de escritura del libro, que me llevó muchos años para ordenar toda la información cosechada in situ y complementada posteriormente con documentación histórica, referencias literarias y apuntes culturales, antropológicos y geográficos. Me contaron unos que echaban de menos más referencias positivas sobre la colonización española en América Latina, a otros les pareció que estaba compensada esa parte; en este punto, les expliqué que mi intención al hacer referencia a esa parte del pasado de América y de España era intentar exponer a qué se debe ese sentimiento antiespañol que comprobé y que a veces da la sensación de que ha sido heredado genéticamente de generación en generación, sobre todo en México y Bolivia.

También hice referencias a la inmensa cultura de los tres países, porque no quería que ‘Amarás América’ fuera un relato violento, ni mucho menos, de esas sociedades, sino una visión muy personal de lo que yo viví contada por todas esas personas que conocí, cuyas historias me han permitido configurar una crónica que rezumase veracidad y respeto. Me alegró comprobar que, en general, les han emocionado las historias, que han conocido lugares que no estaban en sus mapamundis personales y que les ha despertado mucha curiosidad América Latina. Me alegra saber también por quieren que este libro que les cayó en sus manos de casualidad les acompañe para siempre. Es maravilloso oír eso.

De nuevo, a todos, mil gracias por la participación, y confío en encontraros a todos en la próxima ocasión. Fue una noche vibrante, muy divertida, y a todos agradezco el interés.

Manuel Madrid

Pájaros y estrellas sobre un pueblo feliz (‘Amarás América’ y Río de Janeiro)

Destacado

Mislene Viana y sus alumnas en una imagen reciente, tomada en otoño de 2014

Mislene Viana y sus alumnas en una imagen reciente, tomada en otoño de 2014. Ella es una de las protagonistas de ‘Amarás América’. La conocí en el verano de 2006 en un taller de Reporterismo en Caeiras (Volta Redonda, Río de Janeiro), cuando con Teresa Luengo realicé una estancia de voluntariado en la ONG IDEAIS. Ha desarrollado una admirable carrera como artista multidisciplinar, y para mí es un orgullo seguir siendo su amigo. 

Eis que chega de longe como as estrelas, Manuel Madrid como um jovem pássaro, olhar poético e ainda sussurrando versos em português. Em meio aos jovens durante o tratamento de dependência química no projeto Gaia, eis que os arautos das descrenças começaram em encapuzar–lhe em negros mantos, começaram a emergir olhares que queriam afago e um pouco de ar. Desnudai–me aversos! Observando os jovens ao caos dos efeitos químicos que alimentam a sombra, mas nada deteve esse jornalista espanhol; ele avança rigoroso, saltitante em busca do caminho da gênese desse povo feliz, que se reúne na cozinha para um café. Pausa para “olhar no olhar” e ele ganhou rapidamente os logradouros do Rio de Janeiro.

Ejemplar de 'Amarás América' en la librería Educania (calle Sociedad de Murcia, junto a la plaza San Bartolomé y la Cámara de Comercio)

Ejemplar de ‘Amarás América’ en la librería Educania (calle Sociedad de Murcia, junto a la plaza San Bartolomé y la Cámara Oficial de Comercio)

Em ‘Amarás América’ ele deixa avivar a mulher brasileira retratada por Vinicius de Moraes: “Minha mãe alisa minha fronte, todas as cicatrizes do passado, minha irmã conte me histórias de infância em que eu aja sido herói sem mácula…”. Dessa vez Manuel Madrid tece fios de memórias da alma aprecia as histórias no projeto ‘Espaço de Leitura’, trabalhos de mãos femininas que dão um norte aos pequenos meninos em um espaço improvisado mas cheio de jogos pedagógicos e sonhos por entre as frestas das janelas. A cada linha o jornalista não é herói de contos de fadas, ele é agora “São Francisco de pé no chão… dizendo ao vento ‘Bom dia, amigo’, dizendo ao fogo ‘Saúde irmão’… Ele alisa a fronte de quem lê. Lá vai São Francisco pelo caminho contando histórias para os passarinhos”. Poderia relatar em seus contos de verão uma mulher brasileira, de seios fartos e samba no pé a chacoalhar seus balangandãs.

Em ‘Amarás América’ é possível ver a face primaveril de 7 mulheres brasileiras que exportam informação para o mundo, mulheres que vivenciaram o serviço voluntariado e seguem caminhando entre a ira e o sonho, alinhadas sobre a mesa, as pontas, prestes a poesia. “Uma mulher tem que ter qualquer coisa além da beleza, qualquer coisa de triste, qualquer coisa que chora, qualquer coisa que sente saudade, um molejo de amor machucado, uma beleza que vem da tristeza de se saber mulher…” (Vinicius de Moraes).

Entre Ana e Jorge ele termina o capitulo ‘La curva de los pirilampos’ dedicado ao Brasil. Um suspirar para os pequenos milagres da vida. Ao lado da jornalista Teresa Luengo, vem as imagens das crenças e cicatrizes desse povo, um pousar na rede titilando sonhos de viagens… e o seu corpo abre–se em pétalas… desnudai–me aversos! Lavai–me chuvas! De longe como as estrelas o menino Manuel Madrid.

Mislene Viana                                                                                                                         Artista multidisciplinar

‘Tierra extraordinaria’: crítica del catedrático Francisco Javier Díez de Revenga en ‘La Opinión’

Destacado

En esta entrada os regalo la crítica literaria que publicó el catedrático Francisco Javier Díez de Revenga el sábado 14 de junio de 2014 en el suplemento ‘Libros’ de ‘La Opinión de Murcia’. Aprovecho para reiterar mi agradecimiento a Díez de Revenga porque su criterio mi anima a seguir escribiendo. ‘Amarás América’ es un proyecto muy modesto, pero es verdad que hay tanto trabajo detrás que leer esta crítica es muy estimulante para mí como periodista y como narrador de historias de gente y de lugares, pues me resisto a verme como escritor. Gracias, profesor, porque me alegra que vea en ‘Amarás América’ ese entusiasmo y ese compromiso que a mí me tentó a descubrir América, por supuesto, con tantas limitaciones de tiempo y seguramente con tantos errores de principiante. Gracias por reservar su tiempo a esta aventura periodística que, como yo digo, concebí casi en secreto y ahora pertenece a cada lector. Me enorgullece saber que ha podido disfrutar de esta propuesta, y estoy hondamente agradecido por este regalo inmerecido.

Lo que no está en los escritos                                                                                               Por Francisco Javier Díez de Revenga*

‘TIERRA EXTRAORDINARIA’  

Crítica en La Opinión

Crítica en La Opinión

Manuel Madrid (Murcia, 1979) es un excelente periodista y muy activo. No solo ejerce su profesión en la ciudad que le vio nacer sino que recorre con su visión de periodista mundos que pueden ser muy diferentes de lo habitual y lo cuenta en un espléndido libro con título de mandamiento: ‘Amarás América’, que ha publicado bajo el sello Look2print. Es un libro de experiencias singulares relatado con un magnífico y comprometido estilo, con la verdad por delante y la experiencia como garantía. Se subtitula muy expresivamente ‘Viaje a las intimidades de México, Brasil y Bolivia’, y todo comienza por una inexplicable vocación latinoamericana sentida por el periodista desde muy joven.

Es en 2004 cuando llega a Argentina y se deslumbra por un continente poblado de atractivos humanos que van mucho más adentro que los admirados por un turista al uso. Y su entusiasmo inicial se incrementa absolutamente cuando hace tres nuevos viajes de verano a México (2005), Brasil (2006) y Bolivia (2008) de la mano de asociaciones y proyectos humanitarios. En el viaje a Argentina de 2004 con unos amigos periodistas se desvía de la obligada ruta turística Buenos Aires-Cataratas de Iguazú para visitar a un misionero murciano en la provincia de Corrientes y es ahí, en ese contexto social y humano comprometido con los más necesitados, donde surge su vocación de contar lo que pasa allí, la urgencia de volver a América y la necesidad de convertirse en un testigo de una realidad espléndida y sobrecogedora, la de una América diversa, atractiva, socialmente conmovedora y apasionante. Se plantea así una nueva reformulación del periodismo y comienza a desarrollar una ansiedad que no es otra que volver para indagar y contar la relación existente entre el paisaje deslumbrante y las gentes que lo pueblan. Y los retos de México, Brasil y Bolivia no tardaron en presentarse, con sus poblaciones inmensas surgidas de la nada, construidas de forma irregular, sin los más mínimos servicios, pobreza sobre pobreza y miseria sobre miseria: tres mundos aparte, como señala el periodista, donde la gente sencilla del campo y de las ciudades ya no espera callada su triste destino y exige ser oída. 

Manuel Madrid                                                                                                                   'Amarás América'                                                                                                         Look2print

Manuel Madrid                 ‘Amarás América’       Look2print, 2014

Surge también la oportunidad de verlo para contarlo y comprometerse con los más débiles y descubrir ante el mundo que esos menesterosos merecen la redención, el respeto y la recuperación, algo imposible cuando esas tierras son irredimibles por su propia naturaleza. Pero la audacia del periodista no se resiste ante la adversidad y busca su propia fortuna en la constancia y la lucha por hallar soluciones, de manera que el periodista no es un espectador pasivo y Manuel Madrid hace de su trabajo un compromiso con el prójimo, algo que parece manido o repetido pero que él formula decisivamente en forma de programa propio personal, encuadrado en una aventura solidaria convergente con la de tantas organizaciones sociales que luchan en América por encontrar alternativas para el desarrollo de los pueblos, peleando contra las carencias seculares para construir un mundo nuevo limpio, a lo que un periodismo comprometido puede contribuir con soluciones que hoy parecen quimeras. 

La complicidad del periodista con su lector se ha logrado plenamente y se han superado, a la hora de escribir y configurar el ensayo completo, los peligros más esperables y lógicos: que el libro se convirtiera en una guía de viajes, en una visión turística de tierras inhóspitas, era una de las posibilidades; o que acabara siendo un relato de un cúmulo de historias o de anécdotas más menos previsibles era otro de los riesgos. Pero Manuel Madrid con su trabajo ha convertido su obra en otra cosa, porque exige, desde su pacto de lealtad con lo que ha visto, que el lector se sienta incluido en ese propio compromiso humanitario. De manera que, como quiere el periodista, este libro sea “una invitación a descubrir un continente donde los hombres se hicieron dioses y encontraron sentido a la vida en los ritmos de la tierra, la danza y las estrellas”. 

Para ello se ha servido de un estilo limpio, directo, comprometido con la realidad y persuasivo para el lector. Y todo porque sus experiencias quedan plasmadas en un acogedor aunque inquietante volumen de casi cuatrocientas páginas, cuya mayor cualidad reside en que no solo es ameno por su contenido y atractivo por su estilo, sino convincente por la sinceridad y autenticidad que domina toda la obra. 

FIN

Publicado el 14 de junio de 2014 en LA OPINIÓN DE MURCIA

Francisco Javier Díez de Revenga

Francisco Javier       Díez de Revenga

* Francisco Javier Díez de Revenga (Murcia, 1946) es doctor en Filología Románica, catedrático de Literatura Española de la Universidad de Murcia (UMU) en el Departamento de Literatura Española, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, en la Facultad de Letras, académico de Número de la Real Academia Alfonso X el Sabio de Murcia, académico de la Real Academia de la Historia de Madrid y académico de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. Este año 2014 ha sido nombrado Cronista Oficial de Murcia por el Pleno del Ayuntamiento. Coordina con Mariano de Paco Serrano el Grupo de Investigación del Departamento de Literatura Española de la UMU y ha sido director de la revista ‘Monteagudo’, fundada en 1953 por el profesor Mariano Baquero Goyanes, que fue el director de su tesis doctoral sobre la métrica de los poetas de la generación del 27. Ha dirigido más de 40 tesis en la UMU sobre destacadas figuras literarias como Francisco Sánchez Bautista, Carmen Conde, Gabriel Celaya, Castillo Puche, Blasco Ibáñez, Rafael Alberti, Jara Carrillo, Isabel Allende, Miguel Espinosa, Julián Andúgar, Jovellanos, Torrente Ballester, Luis Cernuda, Pérez Galdós, Pedro García Montalvo… Ha participado en proyectos de investigación sobre Vicente Medina y Gerardo Diego, sobre la recepción entre el público de los géneros literarios, sobre el estudio de las revistas literarias del siglo XX, sobre útiles y géneros literarios en la vanguardia hispánica, etc. Es un apasionado de Miguel Hernández, Eliodoro Puche, Lope de Vega, Jorge Guillén, García Lorca, Cervantes… Ha sido profesor invitado en universidades de todo el mundo y ha participado en decenas de congresos internacionales con conferencias sobre los más destacados literatos patrios. Cuenta con cientos de estudios, monográficos y discursos publicados. Su currículum de la Aneca tiene 62 páginas, nada más y nada menos (y hasta 2007). Cada sábado publica una crítica en el suplemento de libros del diario ‘La Opinión’. 

‘Amarás América’: un libro con alma (Por Teresa Martín)

Destacado

En esta entrada podéis leer la presentación de ‘Amarás América’ que realizó en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia la jefa de servicio de Programas de Jóvenes Europeos en el Ayuntamiento de Murcia, Teresa Martín Melgarejo, a la que muchos conocen por el sobrenombre de Matete y que también es una excelente reportera y fotoperiodista (ahí está su proyecto sobre la comunidad musulmana de Murcia y su reciente exposición ‘Mi vecina Taymia’). Por tanto tiempo compartido en familia, por tantos buenos momentos y por tanta confianza siempre en mí quiero darte las gracias, Matete. Tus palabras me siguen emocionando y me animan a seguir creyendo que aprender viajando es una estupenda forma de pasar esta vida y de estar en el mundo.

Matete fue quien me empujó a salir del cascarón y me presentó a sus amigos americanos. Ella conoció antes que yo a Celina Valadez, a Alessandra dos Santos Francisco, a Leonor García Clemares… personas vinculadas a las organizaciones a las que ofrecí mi tiempo como voluntario y cooperante en México, Brasil y Bolivia. Lo hice ciegamente, sin pensar las consecuencias, y nunca me he arrepentido de seguir sus consejos y abrirme al mundo latinoamericano de esta manera. ¡¡¡¡Gracias Matete!!!! Porque tu punto de vista es siempre interesante, aunque sigas siendo una incauta…

Foto: Gloria Nicolás

Foto: Gloria Nicolás

‘AMARÁS AMÉRICA’: UN LIBRO CON ALMA

Por Teresa Martín Melgarejo

Manuel Madrid me hace responsable del empujón que, según escribe, le hizo falta para ir a América. Estoy segura de que ustedes, por muy poco que conozcan a Manuel, no han podido creer en ningún momento que necesite que alguien le empuje para hacer un reportaje, para ejercer la solidaridad o para tomar partido hasta mancharse por defender que en el ejercicio del periodismo debe prevalecer el componente ético, de implicación social y de voluntad de transformación.

El resultado de ese viaje americano es este libro, ejemplo perfecto de cómo deben mezclarse información, pedagogía, filosofía e historia y que  debería entregarse a los alumnos de periodismo nada más traspasar el umbral de la facultad. Este es un libro de reportajes, de entrevistas, de semblanzas, de lecciones de periodismo y de fotoperiodismo, pero sobre todo es un libro que trata de esperanza y de dignidad y que sólo podía escribir Manuel porque como decía Kapuscinski:

“Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre, o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias. Y convertirse, inmediatamente, desde el primer momento, en parte de su destino”

También, y espero que lo tengan muy en cuenta, es un manual para todos nosotros, es un manual de vida para estos tiempos de crisis….un manual del “¡Sí se puede!”.

Lo cierto es que simplemente le conté historias de mujeres, de jóvenes que navegaban con la esperanza en un continente de tremendas desigualdades, de múltiples culturas y mezclas, de proyectos participativos y organizaciones sociales que luchan  por proporcionar a jóvenes y niños herramientas, habilidades y conocimientos desde el cariño y el respeto y, sobre todo, con las armas de la pedagogía de la esperanza de Paulo Freire que concibe la educación como un arte capaz de respetar los sueños y los miedos del alumnado. Voluntarios y cooperantes que tienen como máxima aprender de todos, convivir y compartir experiencias nunca enseñar, porque como bien escribe Manuel, “esto podía resultar una nueva imposición y resucitar épocas ominosas…”.

Pepe Martínez y Matete con su cámara en ristre en Mazarrón (2012)

Pepe Martínez y Matete con su cámara en ristre en Mazarrón (2012)

Le hablé de los movimientos sociales, participativos, de base que buscaban grandes transformaciones con pequeñas intervenciones..que han parado privatizaciones de agua, de electricidad que han empoderado a cada una de las personas que forman parte de ellos. Y le hablé de esa América de las personas, que me emociona , de esa alegría, de esa felicidad que te comparten aunque en “su corazón está escrito todo lo que les han humillado y lastimado” y en la esperanza de convencer a Manuel de que era importante que compartiera su experiencia como periodista a esos chavos y chavas para que entendieran el poder de los medios de comunicación, que los instruyera en su uso. Me escuchó como sabéis que él escucha y no hizo falta empujarlo… Se ilusionó, ya sabéis que estamos con un periodista arriesgado, audaz, un curioso insaciable… Y estuvo dispuesto a “gastar” su tiempo en compartir y aprender… y cruzó el océano tres veces con la intención de ser un voluntario más para echar una mano en Educomunicación en tres proyectos cuyo principal objetivo es empoderar a las personas, y no soltarles de la mano hasta ver que caminan solos.

Y recorrió Ciudad de México, Brasil y Bolivia analizando los hechos y las personas, colaborando con Dinamismo Juvenil, dedicada a forjar jóvenes y adolescentes sanos y líderes en los cerros de la Ciudad de México, donde las ilusiones de una vida en paz se desvanecen en cada esquina; IDEAIS, volcada con la prevención y tratamiento de adicciones en Volta Redonda, ciudad industrial del estado de Río de Janeiro con una altísima tasa de desempleo, y la Fundación Machaqa Amawt’a, dedicada al fortalecimiento y recuperación de saberes originarios de las comunidades indígenas de Bolivia… y nos lo ha contado en casi 400 paginas para que sintamos que el mundo es igual de ancho, pero mucho menos ajeno.

Un libro basado en la máxima de que “no se puede escribir de alguien con quien no has compartido como mínimo algún momento de su vida”.

El pintor mexicano Diego Rivera en plena inspiración.  https://www.flickr.com/photos/laexpropiacion/

El pintor mexicano Diego Rivera en plena inspiración. https://www.flickr.com/photos/laexpropiacion/

Y hay algo mágico en él y que me gustaría resaltar: es un libro sobre personas que se han conocido durante un brevísimo periodo de su vida y que no van a volverse a ver. Por tanto, el secreto de la cuestión está en la cantidad de cosas que estas personas son capaces de decirnos en un tiempo tan breve. El problema es que las personas, en un primer contacto, son generalmente muy calladas, no tienen ganas de hablar. Es una experiencia que todos compartimos: es necesario cierto tiempo para adaptarse al otro. ¡Pero esos escasos minutos a veces son los únicos que tenemos para hablar con una persona! ¿Cómo ha logrado Manuel darnos a conocer tanto? ¿Cómo ha logrado que contaran tanto en un tiempo tan escaso?

Seguramente la respuesta es como repetía la hermana Luz: “Sólo se descubre la cultura aimara a aquellas personas a las que se puede mirar a los ojos y verte reflejado en ellos”.

Admito que hago alguna trampa, ya que conozco personalmente a muchas de las personas que salen en el libro pero les recomiendo que cuando lo lean quédense con “Las Igualenticas”, con Gabo el historiador, con Luis Higinio Guerra, con Perla

Con los chavos de La Pastora que, como cualquier niño deseoso de aprender, tenían cerebro y corazón, pensaban y sentían y tenían carencias académicas;sus mayores necesidades estaban por lo general en lo anímico. Marceleine, en Brasil, con ese punto de locura y cordura imprescindible para plantarle cara a la vida. A los “pescadores de ilusiones” de IDEAIS y GAIA. Camila Coimbra, una artista y una muñeca rota. Doña Panchita en Bolivia, una mujer maltratada, discriminada, dolida y ahora líder de la comunidad que decidió no seguir el destino marcado y lucho por elegir otro. Don Hilarión Mamani, el “compañero cargador” de El Tejar, para el que todo es soportable en la vida con tal que su pequeña hija Rosa, secuestrada casi un año, vuelva a sonreír.

Manuel evitó los tópicos que atenazan a este continente, maltratado por la suerte y la historia, pero también pujante, joven y “luchón”, y describe su cara oculta, esa que ha sido dibujada por la violencia, el dolor, la derrota y las luchas por el poder y lo ha hecho evitando los caminos oficiales: nada de embajadas, palacios, o ruedas de prensa por plasma y sin preguntas….

Son las vigorosas crónicas contemporáneas de un vagabundo plenamente consciente de que America son las personas que en ella viven…

“Porque nosotros nos vamos y nunca más regresamos, pero lo que escribimos sobre las personas se queda con ellas por el resto de su vida…”

FIN

P.D. Absolutamente conmovido, de nuevo, Matete, te doy las gracias. ¡¡¡¡Te quiero!!!!

Manuel Madrid

La lírica en la prosa de ‘Amarás América’, por María Teresa Cervantes

Destacado

En esta entrada os dejo la presentación de ‘Amarás América’ que realizó en el Centro Cultural de Cartagena el pasado 6 de mayo la eminente poeta cartagenera María Teresa Cervantes, una de las más representativas de la poesía española de la segunda mitad del siglo XX e incluida en la ‘Antología de poesía femenina española’ (1975), realizada por Carmen Conde. Aprovecho nuevamente para confesar mi gratitud por tanta generosidad derramada sobre este libro y sobre mi persona. Eternamente agradecido.

Pedro Soler, María Teresa Cervantes y Manuel Madrid, en la presentación de ‘Amarás América’ en Cartagena. Foto de José María Rodríguez publicada en La Verdad de Cartagena

‘AMARÁS AMÉRICA’ 

Por María Teresa Cervantes

Es un honor para mí que Manuel Madrid me haya pedido que esta tarde –en la presentación de su segundo libro ‘Amarás América’– estuviese a su lado. “Aunque no quieras decir nada –me dijo por teléfono–, pero me gustaría que estuvieras junto a mí para representar a Cartagena-y junto a don Pedro Soler, escritor y Cronista Oficial de Murcia”.

Me sentí un poco confusa, pero acepté con agrado. Manuel merecía que estuviese aquí esta tarde. Conocí a Manuel Madrid –si quiero bien recordar– en julio del año pasado (2013). Me llamó por teléfono desde la Redacción de La Verdad de Murcia para decirme que al día siguiente vendría a Cartagena para entrevistarme. Quedamos en la Cafetería ‘La Tartana’. Lo vi aparecer a media mañana: sonriente, cordial, abierto; no parecía tener prisa. Me hizo muchas preguntas. Yo también sentí deseos de saber algo sobre él.

Me dijo que era un enamorado de América, que en 2005 contactó con la ONG Dinamismo Juvenil y se alistó como voluntario en sus programas educativos en los cerros de México DF para dedicarse a forjar adolescentes y jóvenes sanos y libres. En 2006 viajó a Volta Redonda (Río de Janeiro) con una periodista, Teresa Luengo, para investigar de la mano de la ONG IDEAIS sobre la prevención y el tratamiento de adicciones en “la ciudad del hacer”. [Y en 2008 a Bolivia con la Fundación Machaqa Amawt’a]. Y que estaba ocupado en escribir un libro sobre sus vivencias en esos países. AMARÁS AMÉRICA es el relato de tres veranos vividos en México, Brasil y Bolivia, tres inmensos países, tal como nos cuenta su autor, en los que “gente sencilla, tanto del campo como de la ciudad, ya no espera callada su destino, sino que desea ser oída”. Después de nuestra conversación telefónica me envió su libro con una bella dedicatoria y, aunque me asustó el número de páginas (casi cuatrocientas) lo abrí en seguida, lo hojeé y empecé su lectura. Es un libro bien estructurado, denso y bello, muy bello, minuciosamente documentado y sobre todo verdadero. Sus descripciones: gentes y paisajes, son realmente cautivadores, incluso con un marcado acento poético. Un recorrido solidario-sentimental por el universo mexicano, brasileño y boliviano durante los años 2005, 2006 y 2008. La pasión del viaje, las posibles aportaciones de los hombres que encuentra y con los que habla. Las profundidades de América “allá donde el humo de los tiempos y la desbordante realidad apenas dejan vislumbrar los sueños. Un continente donde los hombres se hicieron dioses y encontraron sentido a la vida en los ritmos de la tierra, la danza y las estrellas”. “Es un libro –nos dice Manuel– sobre el periodismo, y sobre cómo el periodismo bien entendido fortalece las sociedades”. Desde el día de su regreso, Sudamérica se convirtió definitivamente en uno de sus lugares preferidos en el mundo: profundizó en otras culturas, se acercó y ayudó a otras personas, descubrió lugares fascinantes que habrían de grabarse para siempre en su mente; gente pobre y menos pobre, pero seres sellados de una cultura milenaria. Atardeceres surrealistas, algo que él nunca hubiese podido imaginar.

MEX BAND

MÉXICO

Ah, México, “el misterio de la serpiente emplumada, un México anclado en tiempos igual de remotos que aquellos en que el sol, la luna, la lluvia y las constelaciones determinaban si se mataban o perdonaban vidas…”. El México azteca o el México del Virreinato (núcleo esencial este último de nuestro común pasado colectivo). El México de los dilemas personales, a los que se vio enfrentada Juana de Asbaje –Sor Juana Inés de la Cruz en el Siglo XVII–, una de las cumbres de la literatura de La Nueva España, en donde se ejercía una actividad económica intensa. O el México de después: un México plantado en su arisca soledad (el silencio y la palabra, la cortesía y el desprecio, la ironía y la resignación, la música y el verbo). Esa ciudad que para Manuel Madrid desprendía “un magnetismo singular, tal vez provocado por su pronto violento o por sus proporciones incontrolables”.

BRASIL BANDERA

BRASIL

El susurro brasileño, el Valle del Paraíba, en la parte oriental de Sao Paulo (la primera gran región productora de café “del país más anchuroso de América del Sur”). Manuel se lanza acompañado de la periodista Teresa Luengo sin saber –como él mismo nos dice– “ni papa de portugués”, pero que se comprende, por ser una lengua romance, originaria de la antigua Lusitania*. En Brasil, nos explica el autor de ‘Amarás América’ la gente era “bailonga” y parecía dichosa. Un nuevo y fascinante mundo para nuestro joven periodista. Y luego los lugares más bellos de Río de Janeiro: personas y acontecimientos, razas y costumbres, y esa soledad desgarradora, encarnada en los humanos. Es ahí donde los amigos se transforman en lo más importante y crean como un universo fantasmagórico, en el que el adolescente daría la vida por sus amigos, aunque tal vez no la diera por su familia. Una bellísima descripción del país y de su historia.

‘AMARÁS AMÉRICA’ es un libro denso, pero extremadamente ameno, con un marcado acento lírico, que bien hubiese podido salir de la pluma de Sor Juana Inés de la Cruz o de Octavio Paz. Capítulos bien estructurados pero, sobre todo se trata de un libro profundamente humano, sin afectación del estilo, nada de encumbramiento, gracia en algunos pasajes; hay hasta fantasía: “Aquellos chicos que tenían una capacidad deslumbrante para hablar de su país y sólo con darles pié surgían entre sus recuerdos anécdotas y momentos gloriosos de sus cortas vidas que estaban ansiosos de compartir con nosotros”.

BANDERA BOLIVIA

BOLIVIA

En 2008 sería Bolivia, “la luz que no se apaga”, acompañado de la fotógrafa murciana Gloria Nicolás. Juntos recorrieron la Bolivia indígena, donde la Fundación ‘Nuevo Sabedor’ (Fundación Machaqa Amawt’a) se ocupa de la recuperación y el fortalecimiento de los saberes originarios de dichas comunidades. Aclimatarse a las nuevas sensaciones, a un nuevo universo lleno de contrastes y de belleza, aunque diferente de los anteriores.

El 23 de octubre de 1548 se fundó la villa que denominaron ‘Nuestra Señora de la Paz’ y en 1555 el rey Carlos I de España y V Emperador de Alemania* dio el beneplácito para que en el escudo de armas figurara esta leyenda: “Los discordes en concordia, en paz y amor se juntaron y pueblo de paz fundaron para memoria perpetua”. Éste fue el último viaje de Manuel Madrid –inmerso en la tercera parte del libro–, como un interminable poema en prosa: el Altiplano andino, las cumbres de alrededor y ese misterio latente en las ciudades La Paz y El Alto, las nieves perpetuas.

PORTADA LIBRO 'AMARÁS AMÉRICA'Bellas imágenes, capítulos fascinantes, caminos sin fin, conmovedoras escenas, fantásticas experiencias, historia verdadera. Una inmensa lección que nuestro joven escritor ha intentado aprender para no olvidarse nunca y poderla impartir después a todos nosotros. Y así nos dice:

“Ese placer de mirar a otros y de mirarnos a nosotros mismos. Observar, contar y describir las cosas que veíamos: ver, tomar notas, hablar con la gente…ser la voz de los que no tenían voz, hasta llegar al barrendero feliz”.  

Ensueños vividos en reales e impactantes escenarios por Manuel Madrid, el autor de este libro alucinante que él ha titulado ‘AMARÁS AMÉRICA’.

María Teresa Cervantes

*/ Lusitania: Provincia del Imperio Romano creada bajo Augusto en el 27 a. de Cristo, situada al Oeste de la Península Ibérica.

*/ Ya sólo le quedaban tres años de vida (Yuste, 1558)